Porque escribir

…“Rinaldo, Rinaldo te estamos esperando, ahora vamos a hacer un tema de Rinaldo, poné más agudo esto”… “Hola, hola, hola, parezco un político. No se escucha parece…Bueno, este, yo voy a hacer un tema que se llama La Niña… Esteeee… La niña es, …esteee… es muy dulce, muy mansa… ¡Que pasa!, ¡que pasa!, hola, hola. Bueno,… escucha la letra porque yo, esteeee, mejor cuando se escribe que cuando se habla... Y después queda, ¡viste!....”

Rinaldo Rafanelli, en concierto de despedida Sui Generis 1975

viernes, 5 de noviembre de 2010

EL APORTE DE LOS TALLERES PEDAGÓGICOS. UNA MIRADA DESDE LA PEDAGOGÍA SOCIAL

Cuando escuchamos la palabra taller son muchos los adjetivos y definiciones que relacionamos con este concepto, sin embargo, la mayoría de ellas están asociadas a un espacio de trabajo, un lugar en el que se está construyendo, se está creando, se están moviendo herramientas y hay operarios activos desarrollando su labor. Esta definición clásica de taller, devenida de la época final del Medioevo, que lo reconoce como un lugar de encuentro en el trabajo a escala humana, es decir una actividad de relación profunda y estrecha entre el creador o artesano y la obra o el objeto creado me permitirá establecer un camino de comparación respecto de las actividades desarrolladas en los talleres pedagógicos de la actualidad.

En el taller medieval la figura del maestro es la del artesano más experto que tiene a su cargo a un pequeño grupo de artesanos aprendices. El proceso productivo no está centrado directamente en el maestro, pero su labor es vital para articular el pequeño taller; él desarrolla una labor de correa transmisora entre su conocimiento y su manera particular de enfocar el desarrollo del trabajo, heredada de la experiencia, y el conocimiento de sus dirigidos. El taller, en este sentido, es una manera efectiva de acceder a nuevos aprendizajes, a nuevas formas de resolver situaciones, basado fundamentalmente en la actividad cooperativa, en el intercambio fluido de experiencias, en el encuentro a través del lenguaje, experiencias, además, asociadas a un proceso de organización basado en la obra artesanal anterior a la fábrica, a la producción en serie y a lo que Zigmunt Bauman definiría como Modernidad Dura.

El Taller Pedagógico, en este sentido, recoge la perspectiva del trabajo a escala humana pues está centrado en actividades con pequeños grupos de estudiantes, de preferencia no mayor a 15 personas, incluidos los educadores.

HACIA UNA DEFINICIÓN DE TALLER PEDAGÓGICO
El sentido de este breve texto no es establecer una definición conceptual respecto de los talleres pedagógicos, sino más bien establecer una mirada, una reflexión, centrada en la práctica cotidiana, respecto de algunas claves y puntos de fortaleza descubiertos en el HACER cotidiano que es o debiese ser el padre de todas las teorías.

En primer lugar es necesario establecer un hecho evidente: el taller debe estar constituido en torno de un tema. El Taller Pedagógico, a diferencia del espacio tradicional de trabajo en la sala de clases con temas propios de los planes y programas del Ministerio de Educación, está centrado o debiese poner el énfasis en las necesidades de los estudiantes, en sus particulares concepciones de la vida, en su realidad sociocultural. Del mismo modo, al igual que los espacios tradicionales de educación es una instancia eficaz para desarrollar experiencias de aprendizaje, experiencia que se verá fortalecida por la participación activa de los estudiantes. Para que esta última premisa tenga un sentido práctico en la realidad el taller debe considerar algunos aspectos esenciales.

En primer lugar y como ya lo señalaba, el TEMA es fundamental. Las clases tradicionales son imposiciones arbitrarias de una serie de materias que los jóvenes tienen la obligación de considerar para optar a ser aprobados o no, para acceder al siguiente nivel o quedar empantanados hasta nuevo aviso. Una de las dificultades de los profesores de aula respecto de esta situación estriba en la mayor o menor experticia para hacer de las particulares asignaturas y su infinidad de detalles técnicos, algo grato de ser escuchado y algo interesante para ser aprendido. Hay quienes dicen que el aprendizaje no tiene porque ser entretenido, que el profesor no es un payaso que debe hacer reír forzosamente a sus estudiantes para que sientan que la clase es agradable y no una lata espantosa. Estoy de acuerdo con lo último; nuestra misión no es hacer reír a una audiencia deseosa de pasar un momento agradable, nuestra misión es desarrollar espacios de reflexión profunda en nuestros estudiantes y si estos espacios pedagógicos están desarrollados en un ambiente que favorece el diálogo fluido, la libre expresión de ideas, la comodidad y el interés natural por aprender cosas nuevas por sobre la etiqueta o los formalismos, no veo el inconveniente de considerar que los talleres deben estar centrados en una dimensión que ve los procesos de aprendizaje como experiencias placenteras y al educador o profesor como el principal impulsor de un ambiente que promueva el desarrollo de estas experiencias.

El tema es esencial no sólo porque es el eje articulador de la experiencia didáctica, sino también porque es, desde el momento de su elección por parte de los estudiantes, la señal inequívoca de que el proceso de construcción pedagógica está centrado en ellos y sus necesidades de aprendizaje. De inmediato rompemos con la trama de obligatoriedad que le otorga un peso innecesario a los procesos de aprendizaje en el aula tradicional. El taller no es obligatorio, obedece a un proceso de interacción entre las necesidades de dialogar un tema por parte de los educadores y las necesidades por reforzar o incorporar nuevos conocimientos por parte de los estudiantes. El taller no es una imposición, obedece a un acuerdo establecido previo a la concreción práctica del mismo entre los estudiantes y los educadores. Una vez establecida esta primera y fundamental premisa respecto del Taller pedagógico, el segundo elemento a considerar es lo concerniente a LOS ACUERDOS de trabajo. (Que desarrollaré en breve).


lunes, 1 de noviembre de 2010

AL MAESTRO CON CARIÑO

CLAVE: Ingeniero que se hace profesor a la fuerza y descubre su talento
CONTEXTO HISTÓRICO DE LA CINTA
Corre la vertiginosa década de los 60, 10 años que revolucionarían la forma que tenemos de entender el mundo, que le darían sentido a frases como Poder Joven, Revolución de las Flores, Revolución a secas, Libertad, Rebeldía. Los que avanzamos a paso lento por la senda de los 40 años, somos hijos ilustres o tal vez nietos prematuros de aquellos momentos vertiginosos. Nuestros padres se conocieron escuchando las guitarras lúcidas del rock y la fuerza social de la Nueva Canción Chilena, esa música que hablaba de la gente de la tierra, esa gente sencilla que construye los puentes y los altos edificios y produce lo que otros comen en sus pulcras mesas y no figura en la página social de diario alguno y sólo aparece en televisión en la crónica roja de los noticiarios. Así como Chile bullía en un gigantesco despertar social el mundo también se estremecía, el planeta entero vibraba y se sacudían las viejas estructuras de poder.

En ese anterior contexto, en el contexto de la guerra de Vietnam, de los movimientos por la liberación de los países africanos del dominio colonial europeo, de los movimientos guerrilleros en América, de la revolución de las flores en Estados Unidos, del movimiento popular en Chile que llevaría a Salvador Allende a la presidencia el año 1970, de la píldora anticonceptiva que provocaría un destape sexual y traería temas como la liberación de la mujer, de los hippies, de las drogas alucinógenas, de las barricadas en París, de la primavera de Praga, de la lucha por los derechos civiles de los negros en Estados Unidos y Sudáfrica, de un imperio mundial (el inglés), que comienza a perder su hegemonía en favor de otro imperio mundial (el norteamericano), es que se desarrolla esta cinta y es, precisamente, en Inglaterra donde está ambientada.

RESUMEN DE LA PELÍCULA
Una vez concluida esta sucinta contextualización histórica nos situaremos en el contexto local de la cinta. Son los primeros años de la década de 1960 y un ingeniero de raza negra, al no encontrar trabajo en su área decide incursionar en la pedagogía (esto ya me parece conocido a muchos casos cercanos vistos en CINE PEDAGOGÍA). El hombre en cuestión, de nombre Mark Thackeray (interpretado por Sidney Poitier) acepta el puesto en una escuela pública del Londres obrero, espacio cultural en el que los vecinos, en general, y los estudiantes, en particular, no sólo practican un lenguaje estilo proto cockney, abuelo del punk de los 80, sino también representan el espíritu de la época: rebeldes, contestatarios, groseros, cargados de la rabia proletaria frente a la injusticia del mundo de los poderosos. Thakeray será el blanco (dicho sin asomo de provocar un juego de palabras) de las burlas, de las “emboscadas”, de las humillaciones de sus estudiantes, quienes ven en este forastero a una buena posibilidad para reírse un poco de la autoridad.

Thakeray intentará, a través de métodos tradicionales (llamadas de atención, castigos, amenazas) controlar ese creciente germen de molestia y desgano de sus estudiantes, pero a medida que avanza y fracasa, sólo le queda esperar el milagro de un trabajo “en lo suyo”, es decir un trabajo lo más lejos de una escuela posible. La realidad y la necesidad de sobrevivencia inmediata, sin embargo, lo hace ir lentamente involucrándose en la vida de sus estudiantes y… mis estudiantes ya conocerán el resto del discurso: “dónde un profesor instala las emociones y el afecto como parte de su práctica pedagógica, ahí hay espacios mágicos que se abren entre su universo y el de sus alumnos”.

El ingeniero devenido en profesor se encontrará inevitablemente con una disyuntiva, una duda, una molestia que lo hará tomar profundas decisiones respecto de la forma en que está desarrollando su labor. En un determinado momento las clases dejan de serlo y se convierten en una tortura. A todos nos embargará, probablemente, esta sensación, a algunos ya nos ha pasado en algún momento oscuro de nuestra formación profesional in situ. Lo vital es rearticularse, apelar a la emoción profunda que nos motivó a elegir esta carrera y no otra menos costosa desde el punto de vista emocional. Algunos nunca reconocen el golpe y pasan a engrosar la onerosa lista de profesores gastados, cansados, prejuiciadores, castigadores, que desarrollan un sentido retorcido de la autoridad, que hacen más daño con sus palabras y acciones que beneficios. Otros dan el salto, revisan en profundidad su práctica, acogen la humildad como parte integral de su formación, no dudan en reconocer errores y buscar la mejor forma de resolverlos, reconocen en una clase que no funciona la posibilidad segura de mejora asumiendo su propia responsabilidad, se sienten aprendices permanentes, dudan de las certezas ciegas y arrogantes. Se hacen fuertes de una manera muy intuitiva y son capaces de llevar a la práctica sus nuevos descubrimientos, esos son los imprescindibles diría en clave pedagógica Beltolt Brecht.

Thakeray resuelve el acertijo, colapsa una posibilidad diría un seguidor de las lógicas cuánticas; colocado en su propio tránsito histórico elegirá lo nuevo, lo no inventado, será el creador de su propio método, con lo cual se constituirá, con todos los pergaminos, en un pedagogo, y su método moverá los cimientos de las vidas de sus estudiantes, como suele suceder cuando detrás de un profesor cualquiera se esconde una profunda y arrolladora pasión cuyo cauce es la educación. Thakeray tiene, entonces, su momento de insight, es decir aquella experiencia profunda que lo hace “mirarse hacia adentro” y cobrar una mirada más amplia de lo normal, una mirada abarcadora que lo lleva a elegir en esa disyuntiva de las decisiones, el camino correcto.

DATOS DE LA CINTA
Título Original: To Sir with love. Rebelión en las Aulas (España)
Duración: 01:44:56
País: Reino Unido
Año: 1967
Director: James Clavell
Guión: James Clavell (Novela: E.R. Braithwaithe)
Fotografía: Paul Beeson
Música: Ron Grainer
Actores: Sidney Poitier, Christian Roberts, Judy Geeson, Suzy Kendall, Ann Bell, Faith Brook, Geoffrey Bayldon, Patricia Routledge, Mona Bruce, Fiona Duncan, Rita Webb, Adrienne Posta, Edward Burnham
Productora: Columbia Pictures
Género: Drama

Les dejo dos videos de la cinta. En el primero podemos ver los últimos minutos de la película con la inolvidable canción que da título a la historia, interpretada por una artista de la época "Lúlú", quien también formó parte del elenco

El segundo video es una versión en castellano, interpretado por una artista peruana de nombre Kela Gates


AL MAESTRO CON CARIÑO (Versión en castellano)
Y pasó el tiempo
Y el colegio tuve que dejar
Con mil recuerdos
Que en mi mente Siempre quedarán
Del profesor que yo me reí
Fue el que me enseñó la realidad … Sí…
Sé que no es fácil olvidar
Ni la luna, ni el cielo, ni el mar Siquiera lo podrá igualar
Ni las estrellas Podrás encontrar
La vida Que él nos da
Por eso canto Y mi mensaje Quiero hacer llegar
Sé que es humilde Más con el alma Se lo voy a dar
Es para usted En nombre de Dios
Es para el maestro con amor
Es para usted Que nos guió
Ni la luna, ni el cielo, ni el mar Siquiera lo podrá igualar
Ni las estrellas Se lo cantarán
Al maestro Con amor…
• Canción “Al maestro con cariño” en la versión española por la cantante peruana Kela Gates con el grupo musical Los Belkings. (Versión en inglés por la cantante Lulú)
Por último, en un próximo envío, les dejaré una selección básica respecto de la música rock y la Nueva Canción Chilena

jueves, 21 de octubre de 2010

EXTRACTO DE UNA CARTA DE PEDRO DE VALDIVIA

El presente es un extracto de una de muchas cartas que Pedro de Valdivia envió tanto al conquistador del imperio Inca, Francisco Pizarro, como al rey de España, Carlos V. En ellas, el conquistador castellano fue, quizás, el primero en vender “una imagen país” que hablaba del virtuosismo de nuestra tierra, que no sólo era visual sino también que hablaba de riquezas minerales en abundancia, que brotaban de la tierra y tornaban a los desventurados y desposeídos hombres en notables señores. Evidentemente lo de las riquezas en abundancia no era tan cierto. Nuestro territorio, a diferencia de otros, no tenía en abundancia este metal que alteraba de forma tan singular la producción de saliva de los conquistadores extranjeros… Bueno, en realidad si lo tenía, pero una vez más la riqueza de nuestro suelo colmará bolsillos extranjeros como es el caso de PASCUALAMA, o la mitad del cobre de nuestro suelo, o el molibdeno y ayer el salitre…en fin, para qué seguir. Por último, es interesante pero no menos chocante leer cómo el conquistador cuenta de muertos y orejas y narices cortadas como si hablara de lo bonito del clima o de la diversidad de la fauna local. Las cursivas y las negritas llegando al final de la lectura son mías, el escrito es de Él, la culpa es de la historia, nuestro olvido es la victoria de los poderosos, la ignorancia es nuestro peor enemigo, como decía Gondwana.

A SUS APODERADOS EN LA CORTE
Santiago, 15 de octubre de 1550
“…Informar cómo torné a dar la vuelta e torné a pasar el río de Nibequetén, e fuime al de Biubiu abajo, que allí se juntan ambos, cinco leguas de la mar, hasta que llegué a ella. Asenté media legua del río de Biubiu en un valle, cabe unas lagunas de agua dulce, para buscar de allí la mejor comarca donde asentar, no descuidándome en la vela y guardia que nos convenía, porque velábamos los medios una noche y los otros otra. La segunda noche vinieron, pasado la media della, sobre nosotros tres escuadrones de indios, que pasaban de veinte mill, con un tan grande alarido e ímpetu, que parescía hundirse la tierra, y comenzaron a pelear con nosotros tan reciamente que ha treinta años que peleo con diversas naciones e gente e nunca tal tesón he visto en el pelear como éstos tuvieron contra nosotros. Estuvieron tan fuertes, que en espacio de tres horas no pude romper un escuadrón con ciento de a caballo. Era tanta la flechería e astería de lanzas, que no podían los cristianos hacer arrostrar sus caballos contra los indios. E desta manera estábamos peleando todo el dicho tiempo, hasta que vi que los caballos no podían meterse entre los indios. Arremetí a ellos con la gente de pie, e como fui dentro en su escuadrón e sintieron las espadas, desbaratáronse e dan a huir. Hiriéronme sesenta caballos e más, e otros tantos cristianos, e no murió más de un cristiano, e no a manos de indios, sino de un soldado que, disparando a tino un arcabuz, le acertó. Lo que quedó de la noche e otro día atendieron a curarse e yo fui a ver la comarca para asentar, que fue en la parte donde los años pasados, cuando vine a descubrir, había mirado.
Informar cómo a los veintitrés de hebrero pasé allí el campo e hice un fuerte, cercado de muy gruesos árboles, espesos, entretejídolos como seto, e haciendo un ancho e hondo foso a la redonda, a la lengua del agua e costa de la mar, en un puerto e bahía el mejor que hay en estas Indias. Tiene en un cabo un buen río que entra allí en la mar, de infinito número de pescado, de céfalos, lampreas, lenguados, merluzas e otros mill géneros dellos, en extremo buenos, e de la otra parte pasa otro riachuelo de muy clara e linda agua, que corre todo el año. Aquí me puse por ser muy buen sitio y por aprovecharme de la mar para me socorrer de la galera y un galeontete que traía de armada el piloto capitán Joan Batista de Pastene, al cual había dado orden me viniese a buscar en el paraje de Biubiu, e corriese a la costa hasta me hallar.
Informar asimismo cómo a veinte e tres de hebrero comencé a hacer el fuerte e se acabó en ocho días, e fue tal e tan bueno, que se puede defender de franceses, el cual se hizo a fuerza de brazos. Hízose por dar algún descanso a los conquistadores en la vela e por guardar nuestro bagaje, heridos y enfermos e para poder salir a pelear cuando quisiésemos y no cuando los indios nos incitasen a ello.
Informar cómo a tres de marzo del año de quinientos e cincuenta entramos en el fuerte e repartí las estancias. A todos ordené las velas e guardias, de tal manera, que podíamos descansar algunas noches, cayéndonos la vela de tres en tres días. Estando ocupados en hacer nuestras casillas para nos meter e pasar el invierno, que comienza por abril, me vino nueva cómo toda la tierra se juntaba para venir sobre nosotros, y estos toros cada día los esperábamos, viendo que por nuestra ocupación no habíamos podido salir a buscarlos a sus casas.
Informar asimismo cómo un día, a hora de vísperas, se presentaron sobre nuestro fuerte en unos cerros cuatro escuadrones, que habría cuarenta mill indios, viniendo a dar socorro otros tantos e más. Salí a las puertas; e como vi que no se podían favorescer el un escuadrón al otro, envié al capitán Jerónimo de Alderete con cincuenta de caballo, que venía un tiro de arcabuz de la una puerta. Ellos, con determinación de ponernos cerco, marcharon para el fuerte. Acomételos de tal manera, que luego dieron lado, e viendo los otros escuadrones esto, dan a huir. Secutóse la vitoria; matarse hían hasta dos mill indios; hiriéndose otros muchos. Prendiéronse trescientos o cuatrocientos, a los cuales hice cortar las manos derechas e narices, dándoles a entender que se hacía porque les había avisado viniesen de paz e me dijeron que sí harían, e viniéronme de guerra, e que, si no servían, que así los había de tratar a todos; e porque estaban entre ellos algunos caciques principales, dije a lo que veníamos para que supiesen e dijesen a sus vecinos, e así los licencié.
Informar cómo luego hice recoger toda la comida de la comarca y meterla dentro en el fuerte…”

CARTA DEL CACIQUE SEATTLE

Les dejo otro texto clásico desde la perspectiva de nuestra mirada originaria. La comentada suposición de que se trata de una interpretación libre realizada por un hombre contemporáneo de nombre TED PERRY es más que una suposición, una realidad evidente. Sin embargo,podemos reconocer en este mensaje un fascinante resumen de lo que algunos llamamos la filosofía originaria, la mirada de América preeuropea que se une en torno a temas comunes, más allá de las rencillas, las guerras y las diferencias culturales y locales, una voz que nos conecta, más allá del tiempo y la distancia, que nos transforma en hijos del mismo suelo, de la misma gran patria que resulta ser nuestro continente.

CARTA DEL JEFE SEATTLE
El Gran Jefe Blanco en Washington ha ordenado hacernos saber que nos quiere comprar las tierras. El Gran Jefe Blanco nos ha enviado también palabras de amistad y de buena voluntad. Mucho apreciamos esta gentileza, porque sabemos que poca falta le hace nuestra amistad. Vamos a considerar su oferta pues sabemos que, de no hacerlo, el hombre blanco podrá venir con sus armas de fuego a tomar nuestras tierras. El Gran Jefe Blanco de Washington podrá confiar en la palabra del jefe Seattle con la misma certeza que espera el retorno de las estaciones. Como las estrellas inmutables son mis palabras.
Pero... ¿Quién puede comprar o vender el cielo o el calor de la tierra? Esa idea es para nosotros extraña. Ni el frescor del aire, ni el brillo del agua son nuestros. ¿Cómo podría alguien comprarlos? Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua, ¿cómo es posible que usted se proponga comprarlos? Aún así, trataremos de tomar una decisión.
Cada pedazo de esta tierra es sagrado para mi pueblo. Cada rama brillante de un pino, cada puñado de arena de las playas, la penumbra de la densa selva, cada rayo de luz y el zumbar de los insectos son sagrados en la memoria y vida de mi pueblo. La savia que recorre el cuerpo de los árboles lleva consigo la historia del piel roja.
Los muertos del hombre blanco olvidan su tierra de origen cuando van a caminar entre las estrellas. Nuestros muertos jamás se alejan de esta bella tierra, pues ella es la madre del hombre piel roja. Somos parte de la tierra y ella es parte de nosotros. Las flores perfumadas son nuestras hermanas; el ciervo, el caballo, el gran águila, nuestros hermanos. Los picos rocosos, los surcos húmedos de las campiñas, el cuerpo sudoroso del potro y el hombre, todos pertenecemos a la misma familia.
Por esto, cuando el Gran Jefe Blanco en Washington manda decir que desea comprar nuestra tierra, pide mucho de nosotros. El Gran Jefe Blanco dice que nos reservará un lugar donde podamos vivir satisfechos. Él será nuestro padre y nosotros seremos sus hijos.
Él ha enviado máquinas para ayudar al hombre blanco en su trabajo, y con ellas se construyen grandes poblados. Él hace que vuestra gente sea, día a día, más numerosa. Pronto invadiréis la tierra, como ríos que se desbordan desde las gargantas montañosas, como una inesperada lluvia. Mi pueblo, sin embargo, es como una corriente desbordada, pero sin retorno. No, nosotros somos razas diferentes. Nuestros hijos y los vuestros no juegan juntos, y vuestros ancianos y los nuestros no cuentan las mismas historias. Dios os es favorable, y nosotros nos sentimos huérfanos.
Aun así, meditaremos sobre vuestra oferta de comprarnos la tierra. No será fácil, porque esta tierra es sagrada para nosotros. Esta agua brillante que se escurre por los riachuelos y corre por los ríos no es apenas agua, sino la sangre de nuestros antepasados. Si les vendemos la tierra, ustedes deberán recordar que ella es sagrada, y deberán enseñar a sus niños que ella es sagrada y que cada reflejo sobre las aguas limpias de los lagos hablan de acontecimientos y recuerdos de la vida de mi pueblo. El murmullo de los ríos es la voz del padre de mi padre.
Los ríos son nuestros hermanos, sacian nuestra sed. Los ríos cargan nuestras canoas y alimentan a nuestros niños. Si les vendemos nuestras tierras, ustedes deben recordar y enseñar a sus hijos que los ríos son nuestros hermanos, y los suyos también. Por lo tanto, ustedes deberán dar a los ríos la bondad que le dedicarían a cualquier hermano.
Sabemos que el hombre blanco no comprende nuestras costumbres. Para él una porción de tierra tiene el mismo significado que cualquier otra, pues es un forastero que llega en la noche y extrae de la tierra aquello que necesita. La tierra no es su hermana sino su enemiga, y cuando ya la conquistó, prosigue su camino.
La sepultura de su padre y los derechos de sus hijos son olvidados. Trata a su madre, a la tierra, y al cielo como cosas que puedan ser compradas, saqueadas, vendidas como carneros o adornos coloridos. Su apetito devorará la tierra, dejando atrás solamente un desierto.
Mi gente siempre se ha apartado del ambicioso hombre blanco, igual que la niebla matinal en los montes cede ante el sol naciente. Las cenizas de nuestros antepasados, sus tumbas, son tierra santa, y por eso estas colinas, estos árboles, esta parte del mundo, nos es sagrado. Nuestras costumbres son diferentes. Tal vez sea porque soy un salvaje que no comprendo.
No hay un lugar quieto en las ciudades del hombre blanco. Ningún lugar donde se pueda oír el florecer de las hojas en la primavera o el batir de las alas de un insecto. Tal vez sea porque soy un hombre salvaje y no comprendo.
El ruido de vuestras ciudades es un insulto para el oído de mi gente y me pregunto, ¿qué clase de vida tiene el hombre que no es capaz de escuchar el grito solitario de la garza o el diálogo nocturno de las ranas en un estanque?
Mi pueblo prefiere el suave murmullo del viento encrespando la superficie del lago, y el propio viento, limpio por una lluvia diurna o perfumado por los pinos.
El aire es de gran valor para nosotros, pues todas las cosas participan del mismo aliento: el animal, el árbol, el hombre, todos. El hombre blanco parece no dar importancia al aire que respira, a semejanza de un hombre muerto desde hace varios días, que es insensible a su propio hedor. Pero, si os vendemos nuestra tierra, no olvidéis que tenemos al aire en gran estima, que el aire comparte su espíritu con la vida entera. El viento dio a nuestros padres el primer aliento, y recibirá el último. Y el viento también insuflará la vida a nuestros hijos. Y si os vendiéramos nuestra tierra, tendríais que cuidar del aire como un tesoro y cuidar la tierra como un lugar donde también el hombre blanco sepa que el viento sopla suavemente sobre la hierba en la pradera.
Por lo tanto, vamos a meditar sobre la oferta de comprar nuestra tierra. Si decidimos aceptar, impondré otra condición: el hombre blanco debe tratar a los animales de esta tierra como a sus hermanos.
Soy un hombre salvaje y no comprendo ninguna otra forma de actuar. Vi un millar de búfalos pudriéndose en la planicie, abandonados por el hombre blanco que los abatió desde un tren al pasar. Soy un hombre salvaje y no comprendo cómo es que el caballo humeante de hierro puede ser más importante que el búfalo, que nosotros apenas sacrificamos para protegernos y alimentarnos.
¿Qué es el hombre sin los animales? Si todos los animales se fuesen, el hombre moriría de una gran soledad de espíritu, pues lo que ocurra con los animales en breve ocurrirá a los hombres. Hay una unión en todo.
Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de nuestros abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Nuestros muertos siguen viviendo entre las dulces aguas de los ríos, y regresan con cada suave paso de la Primavera, y sus almas van con el viento que sopla, rizando la superficie del lago. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra. Si los hombres escupen en el suelo, están escupiendo en sí mismos.
Esto es lo que sabemos: la tierra no pertenece al hombre; es el hombre el que pertenece a la tierra. Todas la cosas están relacionadas como la sangre que une una familia.
Lo que ocurra con la tierra recaerá sobre los hijos de la tierra. El hombre no tejió el tejido de la vida; él es simplemente uno de sus hilos. Todo lo que hiciere al tejido, lo hará a sí mismo.
Incluso el hombre blanco, cuyo Dios camina y habla como él, de amigo a amigo, no puede estar exento del destino común. Es posible que seamos hermanos, a pesar de todo.
Podéis pensar que ahora Dios os pertenece, de igual manera que hoy deséais que nuestras tierras sean vuestras. Pero Él es el Dios de todos los hombres y su amparo alcanza a mi gente y a la vuestra.
La tierra es preciosa, y despreciarla es despreciar a su creador. Los blancos también pasarán; tal vez más rápido que las otras tribus. Contaminen sus camas y una noche serán sofocados por sus propios desechos.
Cuando nos despojen de nuestro terruño, ustedes brillarán intensamente iluminados por la fuerza del Dios que los trajo a estas tierras y por alguna razón especial les dio el dominio sobre ellas y sobre el hombre piel roja.
Este destino es un misterio para nosotros, pues no comprendemos que los búfalos sean exterminados, los caballos bravíos sean todos domados, los rincones secretos del bosque denso sean impregnados del olor de muchos hombres y la visión de las montañas obstruida por hilos de hablar [telégrafos].
¿Qué ha sucedido con el bosque espeso? Desapareció.
¿Qué ha sucedido con el águila? Desapareció.
La vida ha terminado. Ahora empieza la supervivencia.

martes, 12 de octubre de 2010

12 de octubre de 2010 – LA SANGRE PRIMERA

518 años. Demasiadas generaciones. Millones de vidas cegadas en nombre de santas palabras y superiores razones. Basta sólo mirar el mapa de América Central. Tuvieron que traer esclavos negros para suplir la mano de obra originaria que moría a millares esclavizados en las minas, en condiciones infrahumanas hasta reventar y que terminó prácticamente por desaparecer en su totalidad. Y lo mismo en América Central y lo mismo en los Andes Centrales y luego la larga muerte cultural, la imposición de un idioma único, de una nueva y única religión para tan diverso panorama cultural. Nuevos conceptos como propiedad privada, robo y enfermedad. Nuevas armas de destrucción masiva, nuevas tecnologías que reemplazaron a la piedra, madre fundadora de todo el orden cosmogónico amerindio.

Evidentemente, para el fenómeno del exterminio de nuestros pueblos a manos de los depredadores europeos no existe un consenso definido respecto de la cantidad de muertos y, en ese sentido surgen dos miradas extremas desde el mundo de la historiografía: Los que hablan de un 95% de la población precolombina muerta en los primeros 130 años de conquista y los que creen que del total de habitantes de nuestro continente, un 30% fue muerto. Cualquier análisis respecto de esta situación debiese instalarse entre una de estas dos orillas y aún desde la perspectiva menos dramática hablamos de varios millones de muertos.

En donde si coinciden la mayoría de los expertos, aunque con los evidentes matices, es en la forma y naturaleza de las muertes. En principio se trató de una guerra de conquista de un imperio (el español) a otros, una guerra para aplacar, para imponer el poderío de las tecnologías de guerra foráneas, altamente superiores por sobre rudimentarias formas de guerra. En este proceso, en este choque, cayeron los primeros y en algunos casos, como el de la guerra mapuche/español este proceso se extendió por largos 3 siglos, con algunos intervalos de relativa paz.

La segunda madeja de este entramado de sangre fue una guerra silenciosa, microscópica, pero que cobró la mayor cantidad de víctimas. Nuestro continente, pese a que hay varias e interesantes teorías que hablan de más intercambios culturales de los que suponemos ente Europa y América antes de Colón, permaneció en una suerte de encierro sanitario durante cientos de años y los virus y bacterias que en Europa cobraron millones de muertos en algunas épocas, y que habían generado anticuerpos en las nuevas generaciones, prácticamente se desataron sin control alguno entre nuestros antepasados, que morían por montones, presa de fiebres, llagas y doloroso tormento. Enfermedades como la viruela, la peste bubólica, el sarampión, los simples resfriados, el tifus, enfermedades venéreas, entre otros flagelos, fueron más poderosos aún que la pólvora, la rueda, el caballo, las armaduras y la ambición de los primeros conquistadores.

Por último, quienes sobrevivieron a la primera ola de guerra y de guerra bacteriana fueron condenados a vivir esclavizados en las minas y en las haciendas de los nuevos dueños de la tierra. Los lavaderos de oro comenzaron a cimentar la riqueza de los extranjeros a costa de la más inescrupulosa de las explotaciones. Las alicaídas economías europeas cobraron un inusitado auge gracias a esta violenta expoliación de todo un continente… Pero este será tema de una pronta nueva crónica.

Por último les dejo dos videos cuyas canciones son preciosas desde el punto de vista de la mirada de nuestra Amérika Originaria. El primero es "La Maldición de Malinche", de Amparo Ochoa, que nos relata desde Mesoamérica la tragedia de nuestros pueblos. El segundo forma parte de la obra "Taki Ongoy", de Victor Heredia, y nos cuenta el encuentro entre las hordas de Pizarro y la corte del Inca atahualpa, el verdadero "encuentro" entre dos mundos y la cosmovisión del mundo andino.

MALDICION DE MALINCHE


CREO EN MIS DIOSES

CARTA DE UN JEFE INDIO

En este día que ya no es 12, comienzo a desarrollar otro espacio de reflexión y creación desde una perspectiva pedagógica. Aquí miraremos desde nuestra Amérika Precolombina, miraremos con los ojos de la tierra y escucharemos la voz del viento sur a través de este espacio virtual. Les dejo un precioso texto que encontré por ahí, en los senderos insondables de este mundo cibernético. En principio creí que se trataba de un texto fidedigno, pero buscando y buscando dí con el autor del texto: Luis Britto García, un genial profesor, abogado, periodista, escritor, dramaturgo y etc., venezolano. Un tipo al que hay que leer y del que hay mucha información en la web. He aquí el texto:

Carta de un Jefe Indio a los gobiernos de Europa
Por Guaicaipuro Cuautémoc
(El líder indígena mexicano Guaicaipuro Cuautémoc, que visitó Europa en 1992 por la conmemoración del 500 aniversario del descubrimiento de América, expresa sus opiniones sobre la deuda externa)

Aquí pues yo, Guaicaipuro Cuautémoc, he venido a encontrar a los que celebran el encuentro. Aquí pues yo, descendiente de los que poblaron la América hace cuarenta mil años, he venido a encontrar a los que se la encontraron hace quinientos años.
Aquí pues nos encontramos todos: sabemos lo que somos, y es bastante. Nunca tendremos otra cosa.
El hermano aduanero europeo me pide papel escrito con visa para poder descubrir a los que me descubrieron. El hermano usurero europeo me pide pago de una deuda contraída por judas a quienes nunca autoricé a venderme. El hermano leguleyo europeo me explica que toda deuda se paga con intereses, aunque sea vendiendo seres humanos y países enteros sin pedirles consentimiento. Yo los voy descubriendo.
También yo puedo reclamar pagos. También puedo reclamar intereses. Consta en el Archivo de Indias. Papel sobre papel, recibo sobre recibo, firma sobre firma, que solamente entre el año 1503 y 1660 llegaron a San Lucas de Barrameda 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata provenientes de América. ¿Saqueo? ¡No lo creyera yo! Porque es pensar que los hermanos cristianos faltan a su séptimo mandamiento. ¿Expoliación? ¡Guárdeme Tanatzin de figurarme que los europeos, igual que Caín, matan y después niegan la sangre del hermano! ¿Genocidio? ¡Eso sería dar crédito a calumniadores como Bartolomé de las Casas que califican al encuentro de destrucción de Las Indias, o a ultrosos como el doctor Arturo Pietri, quien afirma que el arranque del capitalismo y de la actual civilización europea se debió a la inundación de metales preciosos!
¡No! Esos 185 mil kilos de oro y 16 millones de kilos de plata deben ser considerados como el primero de varios préstamos amigables de América para el desarrollo de Europa. Lo contrario sería presuponer crímenes de guerra, lo que daría derecho, no sólo a exigir devolución inmediata, sino indemnización por daños y perjuicios. Yo, Guaicaipuro Cuautémoc prefiero creer en la menos ofensiva de las hipótesis. Tan fabulosas exportaciones de capital, no fueron más que el inicio de un plan Marshalltezuma para garantizar la reconstrucción de la bárbara Europa, arruinada por sus deplorables guerras contra los cultos musulmanes, defensores del álgebra, la poligamia, el baño cotidiano y otros logros superiores de la civilización.
Por eso, al acercarnos al Quinto Centenario del Empréstito podemos preguntarnos:
¿Han hecho los hermanos europeos un uso racional, responsable, o por lo menos productivo de los recursos tan generosamente adelantados por el Fondo Indoamericano Internacional?
Deploramos decir que no. En lo estratégico, lo dilapidaron en las batallas de Lepanto, armadas invencibles, terceros Reichs y otras formas de exterminio mutuo, sin más que acabar ocupados por las tropas gringas de la OTAN, como Panamá (pero sin canal).
En lo financiero han sido incapaces -después de una moratoria de 500 años- tanto de cancelar capital e intereses, como independizarse de las rentas líquidas, las materias primas y la energía barata que les exporta el Tercer Mundo. Este deplorable cuadro corrobora la afirmación de Milton Friedman conforme a la cual una economía subsidiada jamás podrá funcionar. Y nos obliga a reclamarles -por su propio bien- el pago de capital e intereses que tan generosamente hemos demorado todos estos siglos.
Al decir esto, aclaramos que no nos rebajaremos a cobrarles a los hermanos europeos las viles y sanguinarias tasas flotantes de un 20 por ciento y hasta un 30 por ciento que los hermanos europeos le cobran a los pueblos del Tercer Mundo. Nos limitaremos a exigir la devolución de los metales preciosos adelantados, más el módico interés fijo de un 10 por ciento anual acumulado durante los últimos 300 años. Sobre esta base, aplicando la europea fórmula de interés compuesto, informamos a los descubridores que sólo nos deben, como primer pago de su deuda, una masa de 185.000 kilos de oro y 16 millones de kilos de plata, ambas elevadas a la potencia de trescientos. Es decir un número para cuya expresión total serían necesarias más de trescientas cifras, y que supera ampliamente el peso de la tierra.
¡Muy pesadas son estas moles de oro y de plata! ¿Cuanto pesarían calculadas en sangre? Aducir que Europa en medio milenio no ha podido generar riquezas suficientes para cancelar este módico interés sería tanto como admitir su absoluto fracaso financiero y/o la demencial irracionalidad de los supuestos del capitalismo.
Tales cuestiones metafísicas, desde luego, no nos inquietan a los indoamericanos. Pero sí exigimos la inmediata firma de una carta de intención que discipline a los pueblos deudores del viejo continente; y los obligue a cumplir su compromiso mediante una pronta privatización o reconversión de Europa que les permita entregárnosla entera como primer pago de una deuda histórica.
Dicen los pesimistas del Viejo Mundo que su civilización está en una bancarrota que les impide cumplir con sus compromisos financieros o morales. En tal caso nos contentaríamos con que nos pagaran entregándonos la bala con que mataron al poeta.
Pero no podrán. Porque esa bala es el corazón de Europa.

sábado, 9 de octubre de 2010

MRS HOLLAND'S OPUS

CLAVE: Profesor de Música
La cinta es de aquellas películas presentadas en CINE PEDAGOGÍA que, a quienes hemos convertido este bello oficio de influir a través de la pedagogía en los corazones y en el mundo de las ideas de nuestros estudiantes, nos emociona en lo más profundo de nuestro ser. La última escena, cuando el profesor tras recoger sus cosas luego de ser despedido, se va acompañado de su esposa e hijo y tras oír un ruido en el gimnasio irrumpe en él, es sobrecogedora; no podemos dejar de pensar cómo será aquel día en que la sociedad nos termine transformando en un desocupado por jubilación a nosotros mismos. ¿Seremos recordados con el mismo cariño?, ¿Habremos sido lo suficientemente dignos de nuestra investidura?, ¿Habremos sido realmente significativos para nuestros estudiantes, o seremos uno más en una larga lista de profesores para el olvido?.

El profesor Holland no eligió la pedagogía como primera opción, al contrario. Llegó a ella a través de caminos más complejos, como algunos de nosotros. Descubre su vocación tras otros intentos que terminan de llenar sus inquietudes más recónditas, pues en principio tan sólo vio la labor docente como un medio seguro para ganar dinero y que le permitiría el tiempo suficiente para desarrollar su principal motivación: componer “la obra de su vida”. En su clase de “apreciación musical” descubre su verdadera vocación, pero su experiencia de vida no se traduce tan sólo en la historia de un profesor de música que enseña música a sus estudiantes, él aprende a ser un PEDAGOGO, es decir, un educador que a través de la entrega de su arte u oficio, influye de manera profunda en la vida de sus estudiantes, promoviendo una MIRADA, una forma de ver más allá de lo evidente, proporcionándoles una “brújula” como tan certeramente se lo señala la directora de la es
cuela donde comienza a trabajar.

En la película podemos apreciar varias historias que cobran vida propia pero que no dejan de estar unidas por un coherente y sensible hilo conductor. Por un lado no podemos dejar de pensar que la trama nos cuenta la historia de un educador a lo largo de 30 años de su vida, desde que trabaja como músico en locales nocturnos hasta que jubila de profesor de música rodeado del reconocimiento y el aprecio de compañeros de trabajo y generaciones de estudiantes.
Del mismo modo en el desarrollo de la trama se va generando una creciente tensión dramática en la relación entre Holland y su hijo sordo. Podemos imaginar lo complejo y doloroso que debe ser para un músico convivir, en principio, con un hijo que no podrá apreciar con la misma energía que uno espera su obra. Holland vivió esa tensión y hay que ver la película para saber si pudo resolver de manera satisfactoria ese conflicto. Otro nudo de la historia es la relación de afecto-amor que se va desarrollando entre el profesor y una aventajada, bella y de dulce voz estudiante: Rowena. Rowena es la musa poderosa colmada de hechicería, aquella capaz de modificar el eje de la tierra con tan sólo una mirada suya directo al corazón del hombre artista, basta sólo dar un pequeño paso, basta sólo dejarse llevar por la marea incontenible, por la pasión, por la dulce pasión creadora que todo lo transforma con su lenguaje de manantial. Holland es un artista de una fibra única, sin embargo. Prima en él la reflexión pedagógica, el amor entrañable a su familia, su perspectiva ética que le impide transformar su relación maestro/alumna en algo más visceral.

Mrs Hollad’s Opus, es decir, La Obra del Señor Holland, nos muestra el despe
rtar de la vocación, la maduración pedagógica de un hombre para el que el trabajo docente, en principio, era sólo un trabajo como cualquier otro y, en ese sentido, no generaba posibilidad alguno de un intercambio fluido de ideas y pasión con sus estudiantes, los que reprobaban en gran número su clase y se contagiaban de su antipatía y falta de motivación. Cuando Holland descubre su talento para enseñar, todo en él se revoluciona. Los estudiantes captan su energía, se enamoran de su arte, son capaces de mirar el mundo desde una perspectiva musical y así pasan los años hasta que las nuevas políticas económicas y educacionales deciden descartar el arte en sus prioridades y Holland es despedido, cualquier semejanza con la realidad no es una mera coincidencia.

ESCENAS DE LA CINTA


DATOS DE LA PELÍCULA
DIRECTOR: Stephen Herek
PAÍS: Estados Unidos
GUIÓN: Patrick Sheane Duncan
MÚSICA: Michael Kamen
FOTOGRAFÍA: Oliver Woods
AÑO: 1995
DURACIÓN: 135 minutos
GENERO: Drama
ACTORES PRINCIPALES:
-Richard Dreyfuss como el profesor Glen Holland

- Glenne Headly como Iris Holland, la esposa del profesor
- Jay Thomas como Bill, el profesor de deporte
- Olimpia Dukakis como Helen Jacobs, la directora del colegio
- Jean Louisa Kelly como Rowena, la alumna enamorada
PREMIOS: Nominaciones a los Globos de Oro 1995 como mejor actor para Richard Dreyfuss y mejor guión. Nominación al Oscar 1995 al mejor actor. Premio alfa y Omega 1996 a los valores morales

martes, 5 de octubre de 2010

PASAJERO HABITANTE DE LOS DÍAS

Caminar, ceñirse el traje de los días, ajustar el sombrero, abrir los ojos, despertar de súbito en medio de la noche y la lluvia detrás de la ventana anunciando el advenimiento de algo más hermoso aún que la aurora después de un día de lluvia, vacía de aire enrarecido. Caminar bajo la deriva de los días, romper con el reloj que nos encadena, acabar con su grisácea monotonía, relentar los aplausos, dejar de pensar en el día aquel de nuestro nacimiento, olvidarse de todo lo prescindible, tantas cosas, tal vez, tantas cosas.

Mirar el cielo como el primer día al nacer de madrugada pasada la media noche, escuchar las campanadas de una vieja iglesia de pueblo convocando a los ausentes, ver marchitarse las lilas y los heliotropos y las hojas de mi antiguo cuaderno virgen y la camisa favorita que de tan desgastada ya no sirve más que de trapero en la cocina. Beber del vino abierto hace dos semanas, sentir el saborcito agrio adueñándose de la boca, beber sin embargo, reescribir un gastado texto nunca terminado, acostumbrarse a los nuevos esquemas, ver la puesta de sol desde mi ventana espacial, aquella que de sólo cerrar los ojos transforma toda su estructura en un espejo de agua tibia y sencilla, cerrar los ojos, respirar sin dificultad el nuevo aire de octubre de 2010, sentir una vez más el temblor imperceptible de la tierra, agitarse con su movimiento en torno al sol, cerrar los ojos, respirar sin dificultad, asombrarse, mirar la puesta de sol, acostumbrarse, sonreír por este día existencial, sentir el gusto aún del vino en el paladar, ajustarse el nuevo traje, acomodar la negra bufanda a su permanente sitio en torno al firme y delicado cuello, cerrar los ojos, fijar la mirada,respirar hondo y muy ligero, cargarse entero con la pasión que habita en el ozono, apagar los faroles, cerrar el eterno bolso luego de guardar en él los eternos abalorios, mirar hacia la puerta, apagar las luces, buscar la llave en los bolsillos, hacerla sonar entre los dedos, recordar un pésimo programa de la televisión, cerrar los ojos, sonreír, llenarse el pecho de dulzura, escrutar el horizonte lejos de la puerta y frente a la mirada de hombre animal hijo de la tierra, cerrar la puerta tras de sí, respirar hondo y con plena convicción de los actos, abrir el pecho, echarse a andar sin mirar atrás… El viento sur guía mis pasos.

NADA QUE CELEBRAR

Ahora sí, septiembre ha pasado y con él las dificultades para escribir en estos días. Ya comienza a volver la calma tras el vendaval de ruido y fiebre tricolor. La chilenidad se vistió de gala. Los jardines infantiles, colegios, universidades, oficinas espacios públicos y todo lugar habitable desplegaron sus ingenios, atizaron la fiebre colectiva y todo lo visible fue adornado prolijamente para la ocasión. 200 años desde el comienzo de la independencia… El Bicentenario…

Los medios de comunicación tuvieron fiesta para un buen rato. Los dueños del retail lloraban lo que dejarían de ganar durante 3 días, los dueños de los almacenes de barrio se preparaban henchidos de emoción por la gran oportunidad que se les presentaba. De todas partes imaginables florecieron niñas vestidas de “chinas” y pequeños engalanados en sus trajes de “huaso”, huasos terratenientes, por cierto. Olor a empanadas de pino, la rica cebolla bajada con algo de azúcar, contundentes asados, vino tinto y chicha dulce de uva. Imágenes de gente celebrando, gente bailando, borrachos, peleas, borrachos, el pie de cueca del presidente, el viejo y poco agraciado pie de cueca de Lagos Weber, borrachos, un minero atrapado bailando en torno de la bandera, fondas, nuevos asados, la empanada más grande del mundo, juegos de luces, ensayo de aviones en el cielo, bandas de guerra en los colegios, desfiles, borrachos, perros vagabundos, conciertos gratuitos de chilenidad, banderas, banderillas, cintillos, chapitas, O’Higgins y Carrera unidos a la fuerza con el beneplácito de la Logia Lautarina, la bandera más grande de todas las banderas, parada militar para que tiemblen los vecinos de más al norte, mensajes de los 33 mineros atrapados, cumbias, bailanta popular, reggaeton a todo flow, aviones sobre La Moneda bombardeando humos tricolores esta vez, celebración, desmanes, borrachos, perros vagabundos, celebración y desmanes, más celebración, desfile de barcos, borrachos, borrachos y más borrachos, el ruido, el himno nacional con la mano derecha en el pecho a la usanza gringa, las luces de una ciudad bulliciosa, el frío de una noche que aún no es verano, el latido urbano, la bandera con su estrella solitaria. Celebración y más celebración… Demasiada chilenidad, demasiado pan y circo romano para mi viejo gusto de hombre anclado a la tierra.

Algunos de los que vivimos y transitamos a diario por este mismo suelo no tenemos nada que celebrar. ¿Cómo podríamos celebrar mientras un puñado de guerreros mapuches mantuvo inalterable una huelga por más de 80 días hasta la fecha de realización de este texto?, ¡¡¡80 días!!!, 80 días para exigir ser tratados con los mismos derechos que cualquier otro habitante de esta tierra, 80 días para romper el cerco comunicacional de los poderosos de siempre. En Chile debe generarse una profunda discusión respecto de los cimientos culturales que le dan forma a nuestro carácter colectivo, si es que lo tenemos… No somos una cultura uniforme, una nación bajo la lógica tradicional que pretende uniformar las diferencias. Somos una nación multicultural, diversas culturas la habitamos y la chilena, generada con fuerza creciente a partir del proceso independentista, es una de estas culturas, probablemente la más híbrida, la más heterogénea, la más masiva. En la medida en que los educadores fomentemos una discusión profunda respecto a construir un país que respete la sencilla pero profunda y necesaria diferencia entre las culturas, un país que no le tenga miedo a la diversidad, que reconozca el derecho de los pueblos a vivir y mantener las costumbres ancestrales, que le otorgue calidad jurídica a la multiculturalidad, este tema dejará de ser noticia de la crónica policial y dejarán de existir ciudadanos de primera y segunda clase. Cambiar esta perspectiva es cambiar la naturaleza del Estado, un Estado que se ha caracterizado por fomentar, avalar y justificar los procesos históricos de exterminio y posterior despojo de los territorios ancestrales en beneficio de los inversionistas nacionales y multinacionales, un Estado que representa los intereses de la eterna élite gobernante y que se vale de sus medios de comunicación para desinformar y generar una visión parcial y carente de una mínima perspectiva histórica respecto de los conflictos de autonomía y búsqueda de reconocimiento de nuestros pueblos originarios.

Octubre comienza a transformar de manera tímida el amanecer en una brisa cada vez más tibia y bienhechora. El ciclo de la vida sigue su curso inalterable y las siembras se preparan para sus primeros brotes. Es la hora de caminar, dejarse llevar por el viento sur, sentir el latido de la madre tierra que nos arrulla, buscar en el sueño la voz profunda de los antepasados, hablar con la lluvia, con los árboles del camino y mantener la misma mirada de los antiguos que a veces nos hablan desde el horizonte de los sueños.

viernes, 17 de septiembre de 2010

EL REGUERO DE SANGRE

Hace unos días me encontré camino a CIP – CRC San Bernardo con una compañera de trabajo, la que amablemente me invitó a viajar con ella en un radio taxi para llegar más rápido. Dentro de todos los temas conversados en ese breve viaje, yo veía como iba agarrando algo de una sostenida pasión respecto de su experiencia en el Centro y algunas cosas que se negaba a aceptar como parte de la normalidad, una de ellas eran los regueros de sangre que, de manera cotidiana, veíamos al ir a las diferentes casas del Centro y que para algunos formaba parte del paisaje cotidiano, como el cerro a cuyos pies nos encontrábamos o la guardia de gendarmes que marcan el límite, línea de fuego entre nuestro mundo de afuera con su trabajo administrativo, el comedor y nuestras mínimas oficinas y el mundo de adentro y las 5 casas que lo componen.

Al entrar al centro te abre la puerta gendarmería que ya te conoce, los funcionarios de SENAME marcan su tarjeta de control y nosotros (los colaboradores) nos dirigimos hacia nuestras poco espaciosas oficinas, preparamos el material de trabajo para el día y caminamos hacia el segundo control. Tras pasar el umbral de un sensor de metales, atraviesas una gran puerta de fierro, cruzas la guardia de gendarmes y uno de ellos te abre nuevamente otra reja de fierro y ya estás adentro aunque aún en una zona neutra. Caminas por un largo pasillo… a tu izquierda el muro agrietado y húmedo de la casa 3, a tu derecha el alto muro de la casa 4, casi al final y poco antes de llegar a una plazoleta techada se encuentra la enfermería, que también hace las veces de venusterio. Todo el mundo sabe que cuando en la enfermería encienden la música muy fuerte y tú pasas por ahí, hay una pareja en el venusterio, beneficio reservado sólo para los mayores de edad y entre ellos a los pocos que puedan acreditar una relación de pareja estable y una conducta que amerite el beneficio.

Desde la enfermería y rodeando la plazoleta te encaminas hacia alguna de las 4 casas. A tu izquierda la casa 3 y frente a ella la Casa 2, a tu derecha la casa 4 y frente a ella la casa 1. En ese proceso de caminar hacia alguna de las casas te encuentras con los regueros de sangre, algunos resecos por la acción de las horas y otros mucho más frescos, casi antecediendo tus pasos por breves segundos de diferencia. ¿Habrá sido un pelea, uno de los muchachos se ha cortado, quién habrá sido, de qué casa, será grave, habrá otros heridos?... En fin, preguntas asfixiantes que se ahogan en la mirada de algunos otros, que ya no se espantan ni estremecen su estructura al ver ese camino de sangre, esa señal inequívoca de la violencia simbólica y física del sistema carcelario de nuestro país.

Una vez que entras a alguna de las casas, recién estás en terreno fértil para la aventura, te sacudes los oscuros pensamientos respecto de la sangre, te informas respecto de su origen, los muchachos te muestran sus marcas que le cruzan los brazos y/o las piernas como caminos que no conducen a parte alguna, lo asumen como parte de su existencia, de su realidad, de sus posibilidades en la vida de encierro. Cada día con su afán, cada día un nuevo comienzo, un permanente sembrar y sembrar, dialogando de todo un poco, acercando la depresión hacia un ámbito más observable y modificable, transmitiendo tu energía, motivando otras inquietudes, señalando otros intereses, moviendo aunque sea un milímetro el paradigma que habita en su mirada, escuchando, observando, alumno, estudiante entre los muchachos, profesor y aprendiz en un permanente proceso dialéctico de causa y efecto, de acción y reacción, de silencio y voz transformadora, de creación y también de destrucción.

A veces, cuando le hablo de ese tema a mis estudiantes de fuera, parecen no creer el ambiente de tensión extrema en el que se trabaja día a día en esta cárcel juvenil. Algunos profesores y educadores han resuelto el tema casi mimetizándose con el medio ambiente cultural y el trabajo no les resulta tan pesado y viven entre las bromas y la jerga “canera” una especie de eterno domingo de encierro, y sin embargo tampoco son capaces de generar espacios de reflexión, de mover influencias y energías para mirar profundamente a los muchachos internos, de actuar pedagógicamente en lo cotidiano y promover nuevas formas de ver las cosas, nuevas miradas para transformar el paisaje, promoviendo espacios de estremecimiento y duda o lo que en sicología cognitiva y específicamente en la sicología piagetana suele llamarse “conflicto cognitivo”, necesario y vital para suscitar cualquier tipo de nuevo aprendizaje y, por ende, de movilidad social.
Otros han olvidado la pedagogía y han gendarmerizado su actuar. Son castigadores, represivos, irrestrictos, intolerantes. Abusan de las palabras y del poder de su investidura y su mejor cita célebre es “te vai paqueado pa la casa 5, por guevón”. Para ellos no hay posibilidad de transformación posible, pues los muchachos no sólo están condenados por el sistema judicial sino también por la historia y en ese sentido, piensa este grupo de “maestros”, ya no van a cambiar y no hay nada que hacer en ese sentido. Cualquier actividad que se intente con ellos es una pérdida absoluta de tiempo, sólo basta sobrevivir, ser más “vivo” que los jóvenes presos, ganarse el respeto de ellos a través de la coerción, de la posibilidad cierta del castigo.
Otros han perdido la esperanza. Alguna vez su mirada rebozaba de profundidad e ideas interesantes. El mundo no era algo tan intangible y la vida podía ser transformada, mejorada para beneficio de todos. Hay, en este grupo, una buena cantidad de viejos cuadros de la vieja izquierda con su vieja pretensión de acercar a la realidad aquel “hombre nuevo” con el que se soñaba en las actividades partidarias. El hombre nuevo que ha nacido tras estos años de sociedad neoliberal terminó por cansarlos y dejar en coma profundo las ideas de un mundo mejor. El mundo, pese a todo el esfuerzo realizado por este grupo en su juventud, terminó por cambiar y para peor. Ergo, todo lo realizado fue casi que inútil, arriesgar la vida en permanentes horas de insomnio ganándole murallas al enemigo, marchar y gritar consignas y sentir la fuerza colectiva de otros y muchos que estaban en la misma parada intelectual que uno, aferrarse a los ideales casi como de una religión, caerse, ver caer a muchos amigos, perder de vista a otros, saber de algunos muertos, de otros detenidos y masacrados por la electricidad, de otros que de frentón se dieron vuelta la chaqueta, verse en el espejo y comprobar el peso y el paso de los años, saberse parte de una generación perdida que gastó su energía buscando “el dorado” para que otros se hicieran más ricos, para que otros ocuparan las plazas y las calles y se apropiaran del lenguaje y los lugares comunes que antes fueron de todos.
Los últimos mantienen su energía pedagógica fortalecida e inalterable. Nadie sabe como la han hecho pero irradian algo especial que convoca al respeto, un respeto que no nace de la coacción sino más bien de un sentimiento más profundo y genuino, como aquel que antiguamente prodigaban los ancianos de la tribu, que cuando hablaban, callaba hasta el viento para oírlos hablar. Grandes hombres de los cuales tan sólo hay que aprender y aprender.
Seguramente entre estas arbitrarias categorías hay subgéneros y fases intermedias en las que efectivamente pueden situarse con propiedad otros educadores y por cierto, algunos podrían mandarme al diablo por establecer siquiera esta reflexión o porque no comparten la forma o el fondo de mi retórica. En fin, son los bemoles de estas crónicas desde la cárcel. Sin embargo, la sangre vertida en ese camino a la enfermería debiese convocar y aunar nuestras voluntades. Esa violencia visual no puede dejarnos indiferentes, es una imagen chocante que llama a establecer una profunda reflexión respecto de nuestras particulares prácticas pedagógicas, es una imagen que nos debiese llamar a encontrar, en el compartir las experiencias de trabajo, un camino coherente y consistente en el tiempo, que sea capaz de transmutar esta fuerza destructora del autoflagelo y el daño hacia los otros, en una energía de creación y sanación.

Les dejo, por último, dos canciones de aquellas que mucho se escuchaban hasta hace poco en la cárcel, antes de la fiebre "reguetonera" que aún se enseñorea en los espacios de encierro. El primer tema es de "Los Chichos", un clásico de clásicos, unas voces gitanas que los invito a buscar y escuchar; tienen letras notables y su temática es la de aquellos que no caben en las estadísticas del crecimiento económico. La segunda canción es de un grupo un poco más desconocido para mí: "Los Calis", ahí se las dejo para que evalúen.

LETRA DE “QUIERO SER LIBRE”
Que bueno he sido pa ti y que mal te estás portando
me paso día tras día en esta celda llorando
sin saber si tú estas viva sin saber si te han matao
sin saber si tu estas viva sin saber si te han matao
Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre
Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre

Pero yo sé que es mentira porque tú la estas gozando
el que se pudre soy yo en pensar como paso
la ira me está cegando como pude matar yo

Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre
Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre

Y no tienes el valor de venir un día a verme
porque todos mis amigos unos van y otros vienen
y yo sigo aquí metido a dios le pido la muerte
y yo sigo aquí metido a dios le pido la muerte

Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre
Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre

En la celda que yo estoy hay un buen amigo mío
él me cuenta sus penitas y se consuela conmigo
y salgo al patio llorando igual q si fuera un niño
y salgo al patio llorando igual q si fuera un niño

Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre
Libre libre quiero ser quiero ser quiero ser libre


LETRA DE “LIBERTAD PARA TI” DE LOS CALIS
Se lo que piensan los presos que están en la cárcel,
se bien que es algo muy triste y desagradable
tengo un colega que escribe y esta allí metido
y cuenta que la vida es muy perra y no te dejan tranquilo
y yo quiero brinda por la gente que allí sufren y que en mi mente siempre esta,

Libertad para ti ya podrás volar de nuevo y cantar sonreír recorrer el mundo entero
Libertad para ti ya podrás volar de nuevo y soñar y sentir gritar a los cuatros vientos.

Cuando te bajan al patio y ves algún amigo
vas dando vueltas y vueltas pensando lo mismo
cuando llega la visita de alguien que te ama
al despedirte de ella la pena te mata
y yo quiero brindar por la gente que allí sufre y que en mi mente siempre está,

Libertad para ti ya podrás volar de nuevo y cantar sonreír recorrer el mundo entero
Libertad para ti ya podrás volar de nuevo y soñar y sentir gritar a los cuatros vientos.


lunes, 13 de septiembre de 2010

DOMINGO, UNA VEZ MÁS

AUNQUE NO CUALQUIER DOMINGO…

Yo miro lo que queda del día, tan sólo fracciones de segundos, tan sólo pedazos de tiempo a la deriva, tan sólo tiempo y más tiempo a la deriva del tiempo.

Una pequeña copia del Guernica aquel de Pablo Picasso me observa en su multidimensionalidad cubista cargada de dolor. Yo siento el paso de la Legión Cóndor coronada de swásticas en homenaje al generalísimo Franco, en el primer y terrible bombardeo aéreo que recuerda la historia. Luego vendrían otros y otros y dentro de quizás cuánto tiempo más otros tantos devastadores.

Cómo arrancarse de la retina el bombardeo incesante a los arrozales y a la obstinada testarudez de la selva en Vietnam, las llamaradas anaranjadas de napalm, ¿haz visto caer la lluvia?, la lluvia dorada, la lluvia de fuego, que todo lo atrapa en su escozor quemante, las miles y miles de toneladas de bombas de napalm descargadas con toda la furia humana sobre un pueblo digno que caminaba descalzo por la selva.

Cómo no ver con furia el paso único y silencioso del Enola Gay y su carga de átomos dispersos. Little Boy se llamaba el muchacho, inocente criatura que encerraba en sus entrañas la voracidad del infierno y que derramó toda su locura no una sino dos veces sobre suelo oriental, primero en Hiroshima y luego en Nagasaki.

¿Qué digo entonces?, ¿en qué pienso a veces?, ¿de dónde vengo y adónde voy en medio del caos y la sordera y el olvido que nos invade?… Y la Moneda bombardeada… Y Stalingrado. Y Bagdad, cuna y madre de la civilización occidental. Y Pear Harbour (¿así se escribe?) Y la vieja Yugoeslavia. Y el canto profundo de tantos cantores enterrado y pisoteado por el odio, Y TANTOS Y TANTOS Y TANTOS MÁS.

Cosas de la guerra, como cosas del fútbol. Vergüenza, vergüenza, vergüenza, esa es la historia de la humanidad resumía Nietzsche jactancioso y arrogante frente a un mundo sordo y silencioso. Audacia, audacia y más audacia es lo que necesitamos para triunfar proclamaba Dantón en el fragor de la Revolución Francesa; luego caería guillotinado por sus antiguos amigos, al igual que Marat, en brazos de su amante, al igual que Lautaro traicionado por un hijo de la tierra, un paria sin patria, un mendigo sin honor, sin un pedazo de suelo donde morir en paz. Al igual que el Che traicionado por los comunistas en Bolivia.

No hay patria entonces, no hay nada que celebrar, otro próximo título pronto a publicarse. No hay fronteras posibles. La raíz disléxica de mis palabras no es capaz de entender nada de lo que he querido decir en estas breves líneas sin inspiración alguna. Sólo sé que se trata de septiembre y el peso de su memoria cargada de sangre lo que me carcome de angustia en este día, sólo sé que se trata sólo de eso, sólo sé que una pequeña copia del Guernica de Picasso me observa en su multidimensionalidad cubista impregnada de dolor. Espadas rotas y ojos aterrados mirando hacia un cielo oscuro, animales despedazados, una flor que se marchita en medio del caos, una luz que brilla pese a todo, tal vez reflejo de la esperanza, la luz de una ciega esperanza, la luz de lo que está por venir, la luz de mañana lunes, pasada ya la tormenta cerebral de este día domingo como todos los domingos, en medio de la guerra, en medio del fragor innecesario de la guerra y sus constantes y terribles bombardeos. Sólo sé que salgo a caminar por esa gran Alameda y rostros desconocidos me observan y en realidad ni me observan, rostros cargados de apuro, silenciosos y ermitaños, esclavos del reloj y de sueldos miserables y de deudas que pagar a fin de mes y nada es mejor y cuando amanece el día pienso... pienso tan sólo en el próximo día, en mañana, pues mañana será otro buen día. Solamente muero los domingos, sobre todo este domingo de septiembre... y los lunes ya me siento bien.

VOLANDO VOY

CLAVE: EDUCADOR SOCIAL
REFLEXIÓN INICIAL
Esta es, probablemente, una cinta poco conocida en nuestro reducido medio cinéfilo y sobre todo en el ámbito que hemos denominado como CINE PEDAGOGÍA. Fueron mis estudiantes de CIP – CRC San Bernardo, ávidos de películas nuevas y favores, quienes me hablaron de ella. “Es la historia de un cabro chico, terrible bueno pa los autos, pa los robos y que después un profe lo ayuda a cambiar”. La presencia del “profe” motivó mi búsqueda hasta que di con ella a través del buen dios Ares para el que la propiedad privada es tan sólo una palabra sin sentido.

Luego de verla quedé muy motivado con el tema de hacerla conocida, al menos en el contexto carcelario, pues la mayoría de los muchachos sólo la había oído nombrar y no la habían visto en realidad. Organicé un ciclo de cine foro en algunas de las casas del Centro y ahí le dimos a la discusión, a la posibilidad de mirar más allá de lo evidente, a la posibilidad de mirarse hacia lo más profundo del interior y buscar el talento dormido, la motivación callada por el peso de la historia, el secreto anhelo que en algún momento fue olvidado para dar paso a la solución inmediata, temporal e ilusoria.

Como en todas las experiencias que se construyen a muy largo plazo, los muchachos, en términos muy generales, estaban más dispuestos a disfrutar de los momentos de acción con el mini protagonista al volante que de los espacios de reflexión respecto del porvenir que yo intentaba evidenciar, pero en el constante sembrar y sembrar algo debe quedar en la retina de algunos, algo debe provocar la influencia permanente de mis palabras, el intercambio de energías, la precaria reflexión, el silencia y la duda.

RESUMEN
La cinta está ambientada a fines de los años setenta, en la ciudad española de Getafe. En ella se mueve Juan Carlos conocido como “El Pera”, un niño de 9 años que, pese a su edad, es el líder de una pandilla cuyo fuerte está en el robo de automóviles, hecho avalado, además, por la pericia del precoz líder para situarse en el volante y conducir a toda velocidad los vehículos robados. Todo parece indicar que la vida del joven protagonista no tiene mucho sentido. Su familia, aunque buena en esencia, no es capaz de entregar lineamientos claros ni de apoyar firmemente al pequeño y por otro lado, sus amigos, sólo sirven para que “el Pera” refuerce su incipiente estilo de vida.

El muchacho parece condenado al fracaso, uno más entre tantos jóvenes sin destino, otro más para llenar la página roja de los pasquines, otro caso más para justificar las políticas de seguridad pública, otro caso para la sociología vana y estéril, otra justificación para aumentar las condenas y crear leyes de responsabilidad penal adolescente sin hacerse cargo de la responsabilidad que le compete al Estado por las precarias condiciones de vida en las que nacen, crecen y también mueren estos muchachos, como sucede tristemente en nuestro país. El caso es que “el Pera” llega a la Ciudad Escuela de los Muchachos, un centro de apoyo a los jóvenes llamados eufemísticamente en nuestro país “en riesgo social”. En el Centro será a través de la labor tenaz y fina del tío Alberto que se logrará aquello que en realidad nadie intentó siquiera: darle un sentido a la vida de Juan Carlos.

Como último dato es interesante destacar dos cosas. En primer lugar la banda sonora de la cinta. Para quienes hemos aprendido a afinar y ampliar nuestra percepción musical y hemos conocido a grupos agitanados como “Los Chichos” y otros, les dejo dos joyitas en video y luego sus letras de dos grupos clásicos de esta influencia musical. Por otro lado es necesario señalar que esta película no es la obra de la imaginación de algún autor de turno en el tema social, es más bien la adaptación al cine de la vida auténtica de Juan Pablo Delgado, del que también les dejo una entrevista dividida en dos partes

FICHA TÉCNICA DE LA CINTA
Estreno: viernes 13 de enero de 2006
Dirección: Miguel Albaladejo
País: España
Duración: 115 minutos
Género: Drama
Reparto: Borja Navas (Juan Carlos Delgado “el Pera”), Mariola Fuentes (pepita), Fernando Tejero (Juan), Mar Regueras (Begoña), Alex Casanovas (Tío Alberto)
Producción: Jaume Roures, Alvaro Augustin y Gustavo Ferrada
Fotografía: Alfonso Sanz alduán
Música: Lucio Godoy

OTROS DATOS DE INTERÉS DE LOS PROTAGONISTAS
Otras películas del director Miguel Albaladejo: "Cachorro", "Rencor", "El cielo abierto"
Otras películas del reparto:
-Fernando Tejero ("El penalti más largo del mundo", "El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo", "Crimen ferpecto", "Cachorro", "Días de fútbol", "Torremolinos 73", "Noche de reyes", "La mujer de mi vida")
- Mariola Fuentes ("La vida perra de Juanita Narboni", "Trileros", "Dos tipos duros", "Hotel Danubio", "Poniente", "Hable con ella", "El cielo abierto").
- Álex Casanovas ("Las vidas de Celia", "En la ciudad sin límites"), José Luis García-Pérez ("Reinas", "El Lobo", Héctor", "Cachorro", "Una pasión singular", "Cuando todo esté en orden")

ENTREVISTA A EL PERA



SEGUNDA PARTE DE LA ENTREVISTA


LETRA ' VOLANDO VOY '
Volando voy, volando vengo
volando voy, volando vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
enamorao de la vida que a veces duele
enamorao de la vida que a veces duele
si tengo frio busco candela
si tengo frio busco candela
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
señoras y señores sepan ustedes
señoras y señores sepan ustedes
que la flor de la noche
pa quien la merece
que la flor de la noche
pa quien la merece
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo
enamorao de la vida que a veces duele
enamorao de la vida que a veces duele
yo no soy quien soy ni los que me quieren
yo no soy quien soy ni los que me quieren
y vola volando voy volando vengo vengo
vola volando voy volando vengo vengo
por el camino yo me entretengo
por el camino yo me entretengo


Letra de canción DE LOS MALOS de EL BICHO
Y yo que soy de los malos
Quisiera volverme bueno,
Quisiera volverme bueno, pero tú
Tienes el miedo.(bis)
Miedo de que,
De que te den sin avisar una patada,
De que te dejen recogiendo tus pedazos
Mientras me olvido de que fuimos algo más.
Tápate la cara, no te dejen señales
Y mientras él se descuida, tú marchate.
Que nadie se merece que le dejen señales
Y mientras él se descuida, tú márchate.
Y es que el día de la noche, noche
El día va acariciando,
Las caricias son del día,
Los que nunca han sido malos,
Malos son, son, son pa´ toda la vida.
Y yo que soy de los malos...
Dime pa´ que quieres la verdad
Pa´ que quieres los problemas
Si los problemas se van.
Y el miedo lo tiene el día
Si viene la oscuridad.
El sueño muere de pena
Cuando lo oscuro se va.
Y es que el dia …….
Y yo que soy de los malos