Porque escribir

…“Rinaldo, Rinaldo te estamos esperando, ahora vamos a hacer un tema de Rinaldo, poné más agudo esto”… “Hola, hola, hola, parezco un político. No se escucha parece…Bueno, este, yo voy a hacer un tema que se llama La Niña… Esteeee… La niña es, …esteee… es muy dulce, muy mansa… ¡Que pasa!, ¡que pasa!, hola, hola. Bueno,… escucha la letra porque yo, esteeee, mejor cuando se escribe que cuando se habla... Y después queda, ¡viste!....”

Rinaldo Rafanelli, en concierto de despedida Sui Generis 1975

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PRESENTACIONES DE CINTAS EN CINE PEDAGOGÍA

martes, 8 de febrero de 2011

MENTES PELIGROSAS

La mente es un músculo peligroso. Un músculo que cuando entra en acción nos permite rebelarnos contra toda forma de opresión, evidente o soterrada, convertirnos en insumisos, abandonar la obediencia ciega, tomar nuestras propias y profundas decisiones, más allá de la moda, más allá de la imagen parcelada de sociedad que la televisión nos instala en la retina día a día, segundo a segundo. Cuando nuestra mente entra en acción con todo su potencial, tiemblan los cimientos del antiguo-nuevo orden, nos tornamos peligrosos, políticamente incorrectos, destemplados, hiperventilados y otros tantos eufemismos que ocultan lo único verdadero: que nos hacemos dueños, por fin, de nuestras ideas… y comenzamos la lenta tarea de recuperar nuestras acciones.

La cinta Mentes Peligrosas, una más de aquellas que presento en CINE-PEDAGOGÍA, nos instala varias premisas interesantes de ser analizadas y puestas en práctica en nuestro cotidiano Hacer Pedagógico. En primer lugar nos sitúa en un contexto complejo de extremos socioculturales en los cuales las carencias sociales, la marginalidad y la falta de perspectivas son el caldo de cultivo para el hastío, la inercia, la violencia innecesaria, la pérdida del tiempo, el Ser y Estar sin sentido, el vivir en la superficie, mirando con muy poca profundidad lo que ocurre con nuestra vida y nuestro entorno, nuestro habitus que nos nutre y nos hace actuar de determinada manera, aún sin tener plena conciencia de nuestras decisiones.

Una vez más es la labor del educador, en este caso encarnado por la siempre dulce Michelle Pfeiffer, devenida en la primeriza maestra de literatura inglesa Louanne Johnson, la que logra estremecer a los estudiantes y les devuelve la capacidad de conducir sus propias vidas y de tomar decisiones estructurales.

La maestra deberá enfrentar el fracaso de otras profesoras, deberá sobreponerse a su propio fracaso inicial y buscará “encantar” a sus estudiantes a través de algunos ejercicios de karate y enseguida aplicará un método bastante poco convencional: los hará leer poesía de Bob Dylan y Dylan Thomas (y con eso ya se ganó varios cielos) y conectará las letras de esos poemas con su vida cotidiana. Del mismo modo partirá aprobando a todos sus estudiantes, ellos solamente tendrán que mantener esa aprobación realizando los ejercicios entregados por la maestra. Se conectará con sus estudiantes en una dimensión afectiva a la que no estaban acostumbrados, visitará las casas de algunos, se ganará su confianza, hará un trabajo especial con el líder del grupo escolar, establecerá un sistema de recompensas por logros, instalará el concepto de “elección”, para que los muchachos y muchachas se reconozcan responsables de sus decisiones, instalará la idea de que la mente es como un músculo que mientras más se desarrolla, mayores proezas será capaz de lograr.

ALGUNAS CRÍTICAS
La cinta no es, probablemente, de las mejor logradas, en este ámbito del CINE-PEDAGOGÍA. El ritmo se pierde con facilidad, la intensidad dramática no convence del todo y hay otras cintas, que usando la misma carga argumental, logran un efecto mucho más completo en el desarrollo del mundo interior de los personajes (baste sólo recordar “Escritores de la Libertad”. Del mismo modo, algunos podrán discrepar abiertamente del excesivo apego a las estrategias conductistas (sistema de premios-incentivos según logros, etc.) En fin, siempre habrá leños sueltos para alimentar esta hoguera.

Yo recuerdo que hace algunos años implementamos en una escuela que ayudé con todo mi amor de educador a levantar, y de la que fui ignominiosamente expulsado luego de 5 años de ejercicio docente, un sistema de trabajo que consistió en abandonar lo más posible el uso de notas en las calificaciones. Comenzamos a usar otros criterios: Logrado, medianamente logrado, etc. pero no usamos notas. A los estudiantes les pareció algo raro el sistema, muchos querían ver sus 7 en franca competencia con las notas de los otros, pero en el fuero interno de los mayores, creo yo, ya estaba instalada la idea de que a escuela nueva con profesores locos como nosotros, cosas locas como la carencia de notas debían pasar. Los que no nos perdonaron la audacia y no nos dejaron continuar con el plan fueron los padres y apoderados, ¡cómo podía habérsenos ocurrido esa bestialidad!, Recuerdo también con exacta claridad que esos mismos padres juzgaban la seriedad de una clase por la cantidad de hojas colmadas de materia que los niños se llevaban a casa, la proporción era la siguiente: a mayor cantidad de materia en el cuaderno, tanto mejor era la clase; mientras menos materia e información en los cuadernos, mayor posibilidad de dudar de la seriedad y calidad del maestro. Nosotros, que destinamos gran parte del primer año a resolver otros problemas anexos a los procesos de aprendizaje tradicional (motivación, establecimiento de lazos afectivos, reencantamiento con la educación y la institución escolar, establecimiento de acuerdos de convivencia, reconfiguración de la figura del maestro a la que la mayoría de los jóvenes simplemente odiaba luego de tantos malos tratos recibidos por los malos educadores, reconfiguración de sus sensaciones de logro luego de tantos y tantos fracasos, en resumen, muchos ejercicios alternativos y sociopedagógicos y menos materia en los cuadernos, es decir, mucha crítica por parte de algunos apoderados.

A veces, el mayor desafío para un educador no está precisamente al interior de la sala de clases sino en el espacio circundante. Para la profesora Johnson se tradujo en la muerte de un joven en virtud de la distancia insalvable entre la dirección de la escuela y los estudiantes y, por cierto, en el cero interés que su propuesta pedagógica despertó en la abuela de unos jóvenes que abandonaron su clase; para nosotros pese a aquellas iniciales críticas, se tradujo en un mayor compromiso de trabajo, cargado de pasión y amor por el camino que creíamos correcto.

FICHA TÉCNICA DE LA CINTA
NOMBRE: Dangerous Mind. Mentes Peligrosas (ESPAÑA). Escuela del Vicio (MEXICO)
DIRECCIÓN: John N. Smith
PRODUCCIÓN: Jerry Bruckheimer, Don Simpson
DISEÑO DE PRODUCCIÓN: Donald Graham Burt
GUIÓN: Ronald Bass
FOTOGRAFÍA: Pierre Letarte
MONTAJE: Tom Rolf
PAÍS: EEUU
AÑO: 1995
DURACIÓN: 96 minutos
ACTORES: Michelle Pfeiffer como Louanne Johnson, George Dzundza como Hal Griffith, Renoly Santiago como Raúl Sanchero, Wade Dominguez como Emilio Ramírez, Bruklin Harris como Callie Roberts, John Neville como Salonero

VIDEO TRAILER DE LA CINTA

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BOB DYLAN - MR TAMBOURINE MAN

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MR TAMBOURINE MAN
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
No tengo sueño y no voy a ninguna parte.
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
En el cascabeleo de la mañana te seguiré.

Aunque sé que el imperio
De la tarde ha vuelto a convertirse en arena,
Se ha desvanecido entre mis manos,
Me ha dejado a ciegas, de pie, pero sin dormirme aún.
Mi abatimiento me asombra, estoy plantado en mis zapatos,
No hay nadie a quien tenga que ver
Y la antigua y vacía calle está demasiado muerta para soñar.

Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
No tengo sueño y no voy a ninguna parte.
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
En el cascabeleo de la mañana te seguiré.

Dame una vuelta en el torbellino de tu nave mágica
Me han despojado de mis sentidos, mis manos no sienten al apretar,
Los dedos de mis pies demasiado entumecidos para caminar,
Esperan solo a las suelas de mis botas
Para empezar a vagar.
Estoy listo para ir a cualquier lugar,
Estoy listo para desvanecerme
En mi propio desfile, lanza el hechizo de tu baile hacia mí,
Prometo seguir bajo él.

Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
No tengo sueño y no voy a ninguna parte.
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
En el cascabeleo de la mañana te seguiré.

Aunque puedas oír la risa, girando,
Balanceándose locamente a través del sol,
No está dirigida a nadie, simplemente escapa a la carrera
Y, excepto el cielo, no hay ningún cercado a la vista.
Y si oyes rastros borrosos de un saltarín carrete de poesía
A tiempo con tu pandereta,
No es más que un harapiento payaso ahí detrás,
Yo no le prestaría atención,
No es más que una sombra lo que ves que él persigue.

Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
No tengo sueño y no voy a ninguna parte.
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
En el cascabeleo de la mañana te seguiré.

Después llévame desapareciendo
A través de los anillos de humo de mi mente,
Hasta las neblinosas ruinas del tiempo,
Más allá de las hojas congeladas,
Los embrujados, asustados árboles,
Fuera, a la playa ventosa,
Lejos del estrafalario alcance de la loca tristeza.
Si, a bailar bajo el cielo de diamante,
Moviendo libremente una mano.
Silueteado por el mar, rodeado por las arenas del circo,
Con todos los recuerdos
Y el destino conducido profundo bajo las olas,
Déjame olvidarme de hoy hasta mañana.

Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
No tengo sueño y no voy a ninguna parte.
Hey! Mr. Tambourine Man, tócame una canción
En el cascabeleo de la mañana te seguiré

2 comentarios:

  1. Quizás, no se esperaba un comentario o algo por el estilo, pero me he dedicado a leer su blog...y no me queda más que decir... ¡Qué cosa tan interesante esta "cuestión" llamada educación!... Aunque yo jamás haya pisado un aula como docente, lo he hecho como alumna y comprendo los enormes lazos que allí se desenvuelven, las problemáticas y el descubrimiento de los seres dictatoriales que apernan la educación y que la empeoran, así también como a aquellos que se desviven por su profesión y lo hacen excelente.

    Quizás la película no logra captar esa esencia cruda de la realidad que muchos jóvenes viven hoy, en todas partes del mundo (Sin pensar solo en nuestro País), pero si acerca el mensaje a aquellos docentes que esperan encontrarse con rosas rojas al momento de pararse frente a un curso. Como docente... me hace pensar que debemos estar preparados para todos y para todo, con la idea primordial que más que enseñar letras muertas, debemos enseñar a vivir... Podemos lograr camino.

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  2. Para mi ´mentes peligrosas cumple con su objetivo pedagógico, pus muestra que se pueden implementar métodos mas efectivos en la educación, y no solo el Tradicionalista...

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