Porque escribir

…“Rinaldo, Rinaldo te estamos esperando, ahora vamos a hacer un tema de Rinaldo, poné más agudo esto”… “Hola, hola, hola, parezco un político. No se escucha parece…Bueno, este, yo voy a hacer un tema que se llama La Niña… Esteeee… La niña es, …esteee… es muy dulce, muy mansa… ¡Que pasa!, ¡que pasa!, hola, hola. Bueno,… escucha la letra porque yo, esteeee, mejor cuando se escribe que cuando se habla... Y después queda, ¡viste!....”

Rinaldo Rafanelli, en concierto de despedida Sui Generis 1975

sábado, 23 de julio de 2011

LA LENGUA DE LAS MARIPOSAS

CONTEXTO HISTÓRICO DE LA CINTA
De haber triunfado y haberse consolidado la Revolución Social que instaló a España en el corazón romántico y libertario de todo el mundo en la tercera década del siglo XX, la historia del siglo XX en Europa y el resto del mundo hubiese sido otra totalmente distinta. La primera Gran Revolución Social Libertaria de los tiempos modernos. Todo comenzó con la caída del Antiguo Régimen en España y el nacimiento de la Segunda República: El gobierno de los hombres y las mujeres, no ya de la curia, no ya de la élite, ni del ejército, ni de los poderosos de siempre. Hombres y Mujeres dignos en su concepción de seres humanos, libres, capaces de cambiar el curso de la historia, da hacer productivo el campo para todos y no para unos pocos, con una autoridad capaz de darle dignidad a las personas más allá de sus recursos económicos, de hacer leer y escribir donde antes reinaba la oscuridad de las letras, de permitirle el voto a la mujer, de velar por el cumplimiento de los derechos universales, con una educación laica, pública, mixta y obligatoria que veía en la educación el baluarte del nuevo mundo que se estaba comenzando a construir, en cuyas aulas se comenzaban a formar los hombres y las mujeres de la República, los hombres y mujeres libres del mundo.

El 14 de abril de 1931 comenzó la marcha de la Segunda República. Baste sólo analizar los documentos de la época para recordar lo medieval de las relaciones sociales en la España de aquella época, en el campo, en la ciudad, en los pequeños villorrios. Ninguna Reforma era suficiente, ni siquiera el cambio constitucional de diciembre de 1931. Hacía falta la creación de miles de escuelas, fueron ocupadas algunas casas particulares y otros lugares para no creer, mientras se construían las definitivas, todo servía en la medida que pudiese cobijar un grupo humano para educarse. Hacían falta para esas miles de escuelas, miles de profesores con sueldos dignos y una carrera profesional dignificante… Dignidad, nunca antes esa palabra tuvo tanto sentido en el día a día del pueblo español. Hacían falta, del mismo modo, prácticas pedagógicas nuevas y profundas; el énfasis se instaló en el estudiante, en sus procesos de aprendizaje, en su relación con el entorno, en su capacidad y no en su bolsillo, el profesorado debió perfeccionarse, adecuarse a los nuevos tiempos, despertar del letargo, activar sus andamiajes mentales dormidos y oxidados, hacía falta instalar al maestro en el ámbito inasible de la sabiduría, profesor fue siendo sinónimo de cultura, de intelectualidad, de conocimiento, pero también de posibilidad, de transformación, de cambio.

La gran extensión del campo se estremeció también con tanto cambio. En vastos sectores de Galicia, en la zona minera de Asturias, en los campos de Aragón, en Cataluña y otros puntos de la gran España la tierra dejó de ser propiedad privada y exclusiva de los privilegiados de siempre. Ahora la tierra era de todo el que la trabajara, más no de manera independiente y buscando el provecho particular y privado, la tierra se colectivizó en las diferentes organizaciones de campesinos que comenzaron a surgir. Una cinta dramática, pero que se instala precisamente en esta fotografía del tiempo es “Tierra y Libertad” del gran Ken Loach.

El cambio político que significó el advenimiento de la Segunda República fue dando paso en el fragor de 3 años a una Revolución que parecía imparable. Sin embargo el 18 de julio de 1936 comenzaba la asonada golpista del General Franco en las islas Canarias, dando paso al comienzo de la Guerra Civil Española. Luego vendría la tragedia y la épica, las columnas internacionales, la organización horizontal de la FAI y la CNT, el POUM, la guerra interna con el PC prosoviético y por ende estalinista que intenta administrar a su manera la Revolución, Guérnica y los aviones nazis, la heroica Columna de Durruti que en la medida que luchaba hacía Revolución instaurando la sociedad sin clases ni privilegios, la defensa de Madrid, la pérdida de Cataluña, la retirada hacia Francia de los sobrevivientes, las masacres de los vencedores, en fin.

LA CINTA

En el contexto de las películas presentadas en CINE PEDAGOGÍA, probablemente esta es una de las más conocidas. La Lengua de las Mariposas es una cinta ambientada, precisamente en ese espacio de tensión previo a la Guerra Civil. El escenario de la tragedia es Galicia y el año 1936. El hilo conductor de la cinta es la historia de Moncho, un pequeño que comienza su vida escolar tardíamente debido al asma que padece. Con su ingreso a la escuela comienza también el descubrimiento de un mundo más real, fascinante y complejo de lo que hubiese pensado. Moncho es influido bellamente por el viejo profesor ácrata Don Gregorio, un maestro de aquellos que mira a sus estudiantes con profundidad y con un respeto único por la dignidad que cada uno de ellos representa. El viejo profesor se esmerará por enseñar a Moncho todo aquello necesario para que el niño pueda descubrir e interpretar el mundo con sus propios ojos. Le motivará en la lectura, le hará comprender la naturaleza de manera empírica a través de la observación y de la experimentación, la enseñará la mejor forma de acercarse a la niña de sus amores como hacía el tilonorrinco para atraer a su hembra. Poco a poco Moncho superará su temor inicial y se transformará en un estudiante ávido de conocimiento, en un niño que comienza a mirar el mundo y su vastedad, en un “gorrión” que vuela y vuela muy lejos, sólo baste recordar sus ojos cargados de imaginación y sorpresa.

Junto con el episodio penoso que protagoniza Moncho en su primer día de clases de inmediato llama la atención el curso, caracterizado por las diferencias de edades y niveles, al que se integra este joven, tímido, pero vivaz jovencito. Nos hace recordar el curso de ese otro entrañable profesor de la cinta “Le Ecole Buissonniere”, el señor Pascal y nos remite, del mismo modo, a una realidad muy propia de nuestro país en la zona rural.

La cinta se articula en torno a varios puntos significativos. Por un lado en lo ya dicho, la relación pedagógica que Moncho establecerá con su maestro, relación basada en un respeto irrestricto del viejo profesor por el particular proceso de aprendizaje de su delicado pupilo. Del mismo modo su hermano Manuel cobra un bello protagonismo en la medida que se va haciendo dueño de su saxofón y sobre todo cuando encuentra la forma de declarar su amor a una silenciosa niña oriental con las notas que extrae de su instrumento. Manuel viene a ser el puente natural de Moncho y su particular mirada de niño y el mundo cada vez más arbitrario y menos fantástico de los adultos, el hermano mayor será una figura gravitante para que el niño vaya desarrollando su precario sistema de representaciones, su visión particular del mundo con sus categorías, su capital simbólico como diría Bourdieu. Por otro lado está presente la tensión que sacude a toda España en la figura del terrateniente, del sacerdote y de la omnipresente autoridad militar caracterizada en la Guardia Civil, (los 3 eternos poderes), en oposición a los republicanos cuya fuerza es la gente del pueblo, los campesinos. Vemos el colorido, la música, las fiestas, vemos a la parafílica Carmiña y su afición por hacer el amor con su hombre junto a su perro Tarzán, vemos las costumbres de la España rural, vemos las perspectivas políticas, la sutil presencia de la ideología del profesor cuando le presta un libro al “gorrión” y toma, por unos breves segundos, “La Conquista del Pan” de Kropotkin, luego le entregará “La Isla del Tesoro”. Vemos y sabemos que se acerca un desenlace inevitable, una guerra que quisiésemos haber ganado, un momento que quisiésemos nunca hubiese ocurrido, pero que llega irremediablemente. Una plaza atestada de gente, los derrotados, los republicanos, los vencidos que salen de un calabozo y entre ellos el viejo profesor que hacía más daño con su práctica que con su discurso. Vemos a la madre de Moncho tratando de salvar a su familia del terror que se viene a costa de la traición abierta, vemos al profesor y su mirada triste como la de un mundo que se muere y vemos al niño que le grita sin saber aún el significado de las palabras que grita, sin saber tampoco que con su grito termina por abatir el último reducto de esperanza y fe en la especie humana que el profesor abrigaba en su corazón.

Por último es interesante decir que la película está basada en una trilogía de cuentos de Manuel Rivas, compuesta por “La Lengua de las Mariposas”, “Un saxo en la Niebla” y “Carmiña” presentes en el libro“¿Qué me quieres, amor?”.

FICHA TECNICA DE LA CINTA
NOMBRE: La Lengua de las Mariposas
GÉNERO: Drama
DIRECTOR: José Luis Cuerda
GUIÓN: Rafael Azcona, José Luis Cuerda, Manuel Rivas
FOTOGRAFÍA: Javier Salmones
MÚSICA: Alejandro Amenábar
PAÍS: España
AÑO: 1999
DURACIÓN: 95 minutos
ACTORES: Fernando Fernán Gómez como Don Gregorio, Manuel Lozano como Moncho, Uxía Blanco como Rosa, Gonzalo Uriarte como Ramón, Alexis de los Santos como Andrés, Elena Fernández como Carmiña, Tamar Novas como Roque, Celso Bugallo como el Cura.

DISCURSO DE DESPEDIDA DEL MAESTRO


ESCENA FINAL

miércoles, 20 de julio de 2011

LOS CORISTAS

CLAVE: Profesor de música

Esta cinta siempre me ha provocado efectos contradictorios. Por un lado la encuentro, en extremo, parecida en su búsqueda evidente de la emoción fácil, a la otra que presenté hace un tiempo “La Sociedad de los Poetas Muertos”. Por otro, sin embargo, es una cinta que debe estar aquí, en esta reseña que avanza más lento de lo que quisiera, de películas con la clave de profesores (as), maestras (os), educadores que con su energía y su propuesta pedagógica son capaces de alterar, de mover el piso, de producir miradas, de rearticular los paradigmas en sus estudiantes. En este sentido hay mucho hilo que cortar. Por lo demás este espacio (aunque a veces es imprescindible tratar el tema de la fotografía, de la música, el guión, las actuaciones) no es uno de crítica cinematográfica. Aquí lo que nos interesa es construir una necesaria y lo más completa posible reseña de CINE-PEDAGOGÍA.

La cinta tiene como principal protagonista al señor Mathieu, un profesor de música cesante, que es contratado para trabajar de vigilante (en Chile diríamos Inspector de Patio) en una suerte de escuela correccional para niños y jóvenes en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial. La práctica “pedagógica” instalada en la escuela es aquella muy fielmente representada por el profesor de educación física: Acción-Reacción y que su director, un tipo mediocre, un fascista sin estilo, venera con la lógica del que intenta reproducir aquel mundo perdido en ese microcosmos que resulta ser el espacio escolar.
Mathieu se instala con cierta humildad pero con total convicción en esa tensión producida por la vieja y manida estructura del poder y la rebeldía de los postergados, sometidos a castigos a cada instante y de la manera más arbitraria y rebeldes no tan sólo a causa de lo que han tenido que vivir en el mundo exterior sino también por lo que a diario viven en ese espacio, que debiese protegerlos pero que los coarta hasta casi anularlos.
La manera que encuentra Mathieu de seguir la lógica que le determina su corazón es a través de la música, la que él guarda celosamente pero que los jóvenes a su cuidado descubren y miran con cierto interés. La cinta no se detiene en los detalles finos que hacen notable a las grandes películas, no hay un trabajo de personajes y su mundo interior desarrollado con maestría, más bien pasa por muchos lugares comunes en el cine y nos muestra más rápido que la lógica el notable poder de convencimiento de la música para trasformar las vidas de los hasta hace poco irreductibles muchachos, los que ahora entonan como ángeles o interpretan melodías casi con la sencilla prestancia de los niños amazónicos de la cinta “La Misión”.
El hecho de que la cinta esté basada en hechos reales es tan sólo un detalle menor. Aunque en sí la historia no termina de resultar creíble para un ojo experto en la apreciación cinematográfica, para nosotros basta, logra emocionarnos, nos conecta, una vez más, con la magia que se produce cuando nos enfrentamos a un “maestro”, a un pedagogo el que, a través de la sencilla” presentación de su oficio es capaz de transformar la vida de quienes se cruzan, por fortuna, en su camino.
Demás está decir que el acento de la cinta está centrado en la banda sonora, que acompañada de una buena fotografía nos logra instalar en el ambiente semi claustrofóbico que el director quiso resaltar. No por nada gran parte de la cinta está rodada en espacios cerrados, al otro lado de la reja. Hasta es posible intuir que allá afuera las cosas no son tan mejores como creemos acá adentro en medio de la humedad y el encierro casi forzado. Sin embargo hay instalada en la melancólica presentación de la historia un perfume de esperanza, es decir, se instala entremedio de los textos la noción de un mundo mejor, la posibilidad de encontrar un “sitio” allá muy lejos, un lugar único, un espacio ineluctable que sólo nos pertenece a nosotros y al cual irremediablemente hemos de ir, el sitio de nuestro corazón como diría el viejo Don Juan del libro de Castaneda (“Las enseñanzas de don Juan”, para no hacerles más difícil las cosas). El arbitrario mensaje sería algo así como “Hasta en medio del barro o aún en medio de la total oscuridad es posible encontrar un camino y en la medida en que exista ese sendero es que podemos caminar, da lo mismo hacia donde, lo importante es echar a andar”. El motor que logró el milagro de echar a andar esa máquina de sueños fue la música y el señor conductor de esa temporal máquina es, quien otro, el profesor Mathieu.
Hay algunos aspectos de la cinta que sería interesante revisar y analizar en algún momento posterior, por ejemplo el tipo de pedagogía instalada en la escuela-correccional (conductismo teñido de fascismo, por cierto); el sentido de poder que tiende a hermanar la escuela con las lógicas relacionales carcelarias: Escuela-Cárcel, el viejo Foucault dijo mucho al respecto; el tratamiento que se le da al “alumno-problema”, ese que venía derivado de un siquiátrica y que la escuela terminó de hundir; y otros que perfectamente, a la usanza tradicional, pueden quedar como tarea para la casa.

FICHA TÉCNICA DE LA CINTA
NOMBRE: Les Choristes (francés) – Los Coristas (Hispanoamérica) – Los Chicos del Coro (España)
GÉNERO: Drama
DIRECTOR: Christophe Barratier
PRODUCCIÓN: Arthur Cohn, Jacques Perrin, Gérard Jugnot
GUIÓN: Christophe Barratier, Phillippe Lopes-Curval
FOTOGRAFÍA: Carlo Varino, Dominique Gentil
MÚSICA: Bruno Coulais
PAÍS: Francia, Suiza
AÑO: 2004
DURACIÓN: 97 minutos
DISTRIBUCIÓN: Alta Films
MONTAJE: Yves Deschamps
ACTORES: Gérard Jugnot como Clément Mathieu, Jean Bautiste Maunier como Pierre Morhange (niño), Francois Berléand como Rachind, Jacques Perrin como Pierre Morhange (adulto), Maxence Perrin como Pepinot (niño), Kad Merad como Chabert, Marie Bunel como Violette Morhange, Cyril Bernicot como Le Querrec, Simon Fargeot como Boniface

martes, 12 de julio de 2011

40 AÑOS DE UN SUEÑO (11 de julio de 1971 – 11 de julio 2011)

Parece que estuviésemos hablando de un hecho ocurrido hace mucho tiempo atrás, en una mítica época de remota resonancia y fue tan sólo hace 40 años. Un día como hoy la historia de nuestro país se detuvo, cargada de dignidad y esperanza para los corazones de miles y miles de postergados. Un día como hoy el sueño de un país para todos y cada uno de sus habitantes y no sólo para un puñado de privilegiados, de una tierra capaz de alimentar a todos sus hijos, de un Chile en el que a cada cual según su esfuerzo, capacidad y necesidades, se hizo posible, se hizo realidad, comenzó a ser una certeza y no sólo el melancólico sueño rebelde de una izquierda trasnochada. Un día como hoy el Presidente Salvador Allende logra que el Congreso Nacional apruebe una enmienda constitucional que se tradujo en la NACIONALIZACIÓN de prácticamente la totalidad de yacimientos de cobre de nuestro país. Se aprobaba la Ley 17.450, culminación de un proceso iniciado en el gobierno de Frei padre con la chilenización del cobre, primer paso para la recuperación de nuestras riquezas básicas y probablemente el hecho de mayor significancia para la historia del siglo XX de nuestro país hasta esa fecha, el segundo hecho en importancia después de la independencia diría el presidente Allende

La nacionalización del cobre, un proyecto eterno por el que muchos dirigentes, senadores y diputados de izquierda se jugaron el pellejo. Hacer chileno un producto dormido en lo profundo de la madre tierra, de la Ñuke Mapu y que sin embargo desde 1905 (habría que ver cual fue el presidente “vendepatria” de aquella época;… No nos desesperemos: fue Germán Riesco Errázuriz) pertenecía a capitales extranjeros, norteamericanos, por cierto. El cobre, luego del salitre, se ha transformado en la columna vertebral de la economía de nuestro país. El viejo Estado Benefactor, aquel en el que estudiaron muy probablemente gratis varias de nuestras actuales autoridades políticas, ha sido totalmente desmantelado desde 1973 hasta nuestros días, “vendiéndose” prácticamente la totalidad de sus empresas, de las cuales se sustentaban las transformaciones sociales, la construcción de hospitales, escuelas, educación gratuita y de calidad, caminos, sueldos dignos, viviendas en las que vivir sin asfixiarse por el mínimo espacio y la pésima construcción, barrios con áreas verdes, con poderosas y eficientes redes sociales, etc., y etc.


A 40 años de tan significativo suceso, sabemos que sólo un tercio de la producción de cobre es chilena. El resto es la misma historia de siempre para un país colonia, para un país cuya élite gusta de regalar al mejor postor lo que produce su suelo y sus principales enclaves económicos. Sin embargo sobre el viento cabalga la fuerza de la historia y es la juventud, una vez más, la que exige estatización de los grandes recursos de Chile: cobre, agua, molibdeno, etc., y probablemente no sea coincidencia el paro nacional de los trabajadores del cobre concretado hoy, ni las grandes movilizaciones sociales del último par de meses en Santiago y regiones. La ciudadanía despierta del largo sueño de la ignorancia. Lo que encuentra es un país que no le pertenece, lo que encuentra es un gran cartel de propiedad privada escrito en cualquier idioma menos el de la calle, lo que descubre es la posibilidad de ser protagonistas, de cambiar la historia, de abrir, por fin, las grandes alamedas y caminar con la frente en alto y el corazón henchido de sueños.


NACIONALIZACIÓN DEL COBRE




DISCURSO DE S. ALLENDE PARA NACIONALIZACIÓN DEL COBRE



CANCION NUESTRO COBRE

lunes, 11 de julio de 2011

¡¡FACUNDO CABRAL NO MUERE, CARAJO!!

La primera vez que lo escuché me pareció un profeta contando la historia de su vida, con la pausa y la profundidad del que no necesita demostrar nada a nadie, con la serena templanza del hombre sabio que ha llegado a un punto en el que es capaz de reconocer la esencia de las cosas, con una dignidad sobrecogedora. Lo escuche en la radio “Umbral”, una radioemisora que lamentablemente ya no existe y cuya proeza, para los oscuros años de transición hacia los gobiernos de la concertación tras la dictadura en el Chile de principios de los 90, era la de sólo tocar música en castellano, latinoamericana, con un fuerte énfasis en la cultura popular. Allí Facundo contaba la historia de su juventud y de una muchacha ardiente a la que llamaban la “Cardo Seco”. Una bizarra historia colmada de sensualidad adolescente y de una frescura y gracia que no había escuchado en trovador alguno. El Gran Facundo.

Cuando supe que no sólo predicaba una suerte de ascetismo cristiano al estilo tolstoiano sino también lo practicaba como una forma de vida, vida sin grandes posesiones, vida digna que no necesita competir ni engañar a otros para ser vivida, vida que denuncia implacable la injusticia, que no se arredra ante una fuerza poderosa, vida cuya fortaleza está en sus convicciones, terminé de establecer una secreta alianza con el artista, lo instalé entre mis valores vivientes, como la negra Mercedes que ya no está, como tantos otros amigos que con su música cantan la posibilidad de un mundo distinto, regido por otros valores, más profundos y verdaderos, como tantos otros y otras que con su práctica y su talento mueven el mundo y lo sacan de su cotidiano eje.

Ahora dicen que está muerto, dicen que fue en la Guatemala de la Rigoberto Menchú, de Miguel Angel Asturias, en la colorida Guatemala de las ruinas mayas de Tikal, Uaxactún, el Mirador, San Bartolo y tantos otros sitios que algún día podré ver con mis ojos cansados, dicen que fue en la Guatemala sincrética, amerindia y castiza, en la Guatemala de las FAR y del EGP, del campesinado conciente, de la selva del Petén impenetrable e inmutable, de las antiguas ciudades, de los jaguares sagrados, de los quetzales y los tucanes, de la cultura afro-caribeña, de la eterna primavera.

Yo creo que no fue en esa Guatemala. Yo creo que fue en la Guatemala de las Maras, la Salvatrucha y la 18 cargadas de tatuajes y violencia insensata, en la Guatemala de los carteles del narcotráfico, de las viejas dictaduras militares, de los millares de campesinos muertos y otros tantos millares desaparecidos, de los sicarios, de la contrainsurgencia, de los paramilitares de los presidentes títeres de Estados Unidos, de la Guatemala herida por las tensiones de la Guerra Fría, de la United Fruit Company -poderosa mano del imperio de más al norte, de la industria bananera, de la Guatemala cuya selva ha sido arrasada por los incendios forestales, de la pobreza inclemente, de la desigualdad. En esa poco arquetípica Guatemala fue que le dispararon al trovador, no en la otra.

Ahora sólo nos queda su voz, como la de Lennon, de Víctor Jara, de Violeta, de la Negra, de Atahualpa Yupanqui, de Zitarrosa y de tantos otras conocidas y anónimas voces de nuestro continente. ¡Hasta Siempre Trovador!, Le hablaré de ti a mis hijos.

YO NO VENDO, YO NO COMPRO



NO SOY DE AQUÍ NI SOY DE ALLÁ


POBRE DE MI PATRÓN

lunes, 27 de junio de 2011

EL CICLO DE 4 DIAS - cuarto día

Nuevamente el ciclo de los nervios. Estamos en la orilla de un camino que comienza. Otro nuevo ciclo de vueltas elípticas en torno del sol. Mañana será otro día y pronto olvidaremos hasta el peso de nuestra sombra. Nuestros abuelos nos enseñaron a mirar con respeto lo que gira en torno nuestro, lo que vibra en la naturaleza, lo que se esconde en el paisaje oscuro de la noche. Cada lugar tiene su energía, cada pedazo de tiempo, cada ser vivo, cada persona. La comunicación no es otra cosa que intercambio de energía y es, en ese intercambio, que se establece la comunión con el entorno. Cuando nuestro pensamiento está contaminado por la ambición o la rabia o la traición o el menosprecio no hay equilibrio posible y somos presa fácil de la enfermedad. La lucha del guerrero es la lucha por mantenerse fuerte, erguido, por colmarse de energía día a día, por acercarse un poco más hacia el conocimiento perdido tras el avasallamiento cultural y el genocidio, la lucha del guerrero es por mantenerse dentro del camino recto, por mirarse en el espejo de los días, por vigilarse a sí mismo y buscar la fuerza de los elementos para tomar las mejores decisiones.

Comienza un nuevo ciclo, un nuevo período de reflexión y lucidez, de equilibrio y pasión. ¡¡QUE EL PADRE SOL Y LA MADRE TIERRA NOS PROTEJAN!!

jueves, 23 de junio de 2011

EL CICLO DE 4 DIAS – Tercer día

Los pájaros despliegan sus voces multisonoras. Sus cantos anuncian el tiempo de ayer y el de mañana y en su vuelo despliegan deseos de esperanza y renovación. Ellos vuelan muy alto, cruzan el ozono con su simetría de fuego. Hablan y evocan el mundo de los antepasados con sus onomatopeyas que todo lo entienden, que todo lo descifran, que todo lo recuerdan. Hablan y predicen lo porvenir, anuncian la venida inminente de la lluvia, el paso de viajeros aún no descubiertos por el ojo desprevenido, huelen la estela inasible que deja la muerte, cantan de gozo por una vida que se abre paso desde el útero hasta la tierra…Saben, y en tanto saben su volar es sagrado.


El frío se torna inclemente. Avanzamos cada vez más profundo en la noche en esta noche, la noche más larga del año, la última noche antes del nacimiento del nuevo sol. A partir de mañana todos los ciclos de la madre tierra se renuevan y con ellos, somos nosotros mismos los que entramos en una fase de redescubrimiento, de reformulación, de búsqueda y abandono, de nuevas certezas y nuevas dudas. Nosotros mismos somos como una semilla que cada año ve la luz convertida en algo superior. Cada paso que damos nos acerca un poco más hacia esa sustancia incomprensible llamada sabiduría. Nosotros mismos somos guerreros en un viaje de búsqueda interior, buscando la mejor forma de ser nosotros mismos, con esa mirada insumisa que se despliega de nuestras pupilas andinas, con esa rabia guardada y contenida que a veces busca un punto desde el cual desplegarse frente a tanto dolor hermano. Nosotros mismos somos ese sol que se va y se va hasta casi desaparecer, pero que vuelve, año a año, como siempre y desde siempre en su eterno retorno hacia el sur, hacia la tierra viva y lluviosa del sur, nuevo y fortalecido, nuevo y renovada, para comenzar, una vez más también, el largo ciclo de la vida y de la muerte

EL HOMBRE PÁJARO


CONCIERTO DE PÁJAROS


COSMOVISION MAPUCHE


miércoles, 22 de junio de 2011

EL CICLO DE 4 DIAS – segundo día

El frío de los primeros días del invierno cobra sus primeras víctimas. 2 indigentes, parias habitantes de las calles, soldados de una guerra perdida, cuerpos que dejan de vagar errantes por calles vacías de historia, cuerpos que se apagan, como una hoguera sin leños, como un carbón que pierde irremediablemente su calor.

Hubo un tiempo en que todo era de todos. La tierra no nos pertenecía. Nosotros pertenecíamos a ella. La habitábamos con respeto, con cuidado por cada uno de sus elementos constitutivos. Los frutos de su vientre se repartían de manera equitativa. No había cabida para los poderosos, para el acaparamiento, para la miserable explotación de unos pocos a unos muchos, en la tierra del Wallmapu no había propiedad privada, ni cercos, ni murallas, ni privilegiados, ni personas de segundo y tercer orden, ni empresarios inescrupulosos con “prácticas indecorosas”. El robo era castigado no por un grupo selecto de iluminados sino por el conjunto de la comunidad. La escuela era la reunión cotidiana frente al eterno fuego escuchando las narraciones de los queridos viejos, o caminar por un sendero imperceptible con el abuelo o con la abuela, escuchando con respeto y casi con reverencia, aprendiendo a descifrar el código perfecto de la naturaleza, siendo uno con ella, siendo parte integrante del gran orden natural, comprendiendo la energía del viento, su susurro misterioso y lejano, atendiendo a las señales, a la energía que habita en todas las cosas, al Ngen, al cuidador y protector de cada espacio, de cada rincón, de cada elemento.


El frío arrecia. Es el segundo de estos cuatro días sagrados en que el sol alcanza su punto más lejano de nuestro espectro visual. La tierra tiembla imperceptiblemente, la energía del cosmos se expande y se contrae, se expande y se contrae, como un gigantesco corazón ancestral. Son los últimos días de este período. La vida se prepara para dar un nuevo salto hacia el mundo de nuestro tiempo, las semillas se nutren y ya se abren ansiosas de buscar la fuente solar. Mi abuela ya hubiese organizado todo: sopaipillas con pebre, meltrén con miel, mudai, habas frías, arvejas, cazuela de ave de campo para la fiesta, para la ceremonia, para el nacimiento del nuevo día, para el retorno del padre sol. Yo espero el día, me purifico a mi manera, pienso en las dos personas muertas de frío, ¡¡DE FRÍO!!, en un país que perdió su sentido comunitario, en un país que se vanagloria de entrar a la OCDE, en un país-represa cuyas riquezas no alcanzan para todos sus habitantes.



EL CICLO DE 4 DIAS - primer día

Comienza el ciclo sagrado de 4 días. La tierra del sur se estremece. Un volcán nos avisa que en su interior hay energía viva y todas nuestras convicciones humanas no sirven de mucho frente al poder de la naturaleza. La tierra se estremece, la energía de su corazón se transforma en un mensaje rotundo respecto de nuestras prácticas cotidianas. ¿Hacia dónde vamos con tanta prisa?, ¿Será necesario acabar con todo lo que nos rodea para enriquecer a unos pocos y endeudar a unos muchos?, ¿habrá que secar los ríos?, ¿Tendremos que cambiar la geografía?, ¿Habrá que dejar caer el último árbol?, ¿Debemos esperar la furia salvaje del protector de la tierra?.

Mi abuela hablaba con el río, le pedía permiso a su guardián y protector (Ngen) para bañarse en sus aguas en perpetuo movimiento. Mi abuelo hablaba con el bosque de boldos, le pedía permiso a su guardián para cruzar por él cuando buscaba a sus animales. Tanto mi abuela como mi abuelo eran gente sencilla, gente de la tierra. La luz de un chonchon iluminaba su antigua casa de paja y un fuego de tibios leños nos abrigaba en las noches oscuras sin luna... ¡Cuántas estrellas!, ¡Que poderosa energía las hacía brillar, allá muy lejos, en donde nuestra comprensión humana no tiene cabida!. Mi abuela amaba su tierra, no porque fuera de ella, sino porque era la que le prodigaba el alimento. Su huerto era gigantesco para mis ojos de niño acostumbrado a las delimitaciones territoriales urbanas. En él nunca faltó el ají más picante que he comido, las frutillas blancas, repollos, cebollas, zanahorias, habas, olores profundos, colores, formas, la vida que brotaba a raudales . Todo ordenado en largas filas que eran regadas por la lluvia prodigiosa del sur.

El agua para beber provenía de un pozo. Aún no llegaba la "civilización" y con ella las deudas y el olvido de las viejas costumbres. El agua era deliciosa y a veces venía con un musguito verde inofensivo que le daba un sabor más dulce de lo esperado. en verano comíamos maqui y boldos hasta quedar morados y también manzanas y ciruelas y moras silvestres y choclos a medio tostar en el fuego y tortillas de rescoldo y las sopaipillas más gruesas que he comido rebosantes de miel. Parecía la precaria paz de una tierra a punto de entrar en una guerra de extinción. Todo era bello. Aún había un bosque de boldos y kulén y podías caminar por él y ningún cerco te lo impedía. Todo era bello. El río Cautín aún llevaba peces y estos a veces saltaban desde mundo líquido, como queriendo atrapar un poco de nuestra realidad exterior. Los treiles anunciaban desde el cielo la cercanía de la lluvia y desde la tierra húmeda lo hacían los camarones de tierra. Mi abuelo leía en el paisaje lo que iba a suceder, la dirección del viento tenía un sentido, el canto de un pájaro, la forma de su vuelo, el color del crepúsculo, la imagen de un sueño anunciaba cosas que sólo ellos sabían interpretar, los sueños eran "peumas", avisos de sucesos, premoniciones, mensajes de los antepasados. Mi abuelo se levantaba antes que el sol. Lo esperaba con prodigiosa reverencia, lo salía a buscar en las frías mañanas campesinas, se llenaba de su energía secular, caminaba junto a él y trabajaba incansable durante todo el día bajo su alero. Nunca lo vi estar molesto por el frío, o por el calor, o por la lluvia, o por la sequedad. Tocaba el trigo como quien toca un objeto sagrado, cortaba una cabeza de trigo y la molía y soplaba para separar la paja y contaba como un niño, más de 17 granos era muy bueno, el trigo era grande y la cosecha sería buena, daría al menos 20 sacos.

Mis abuelos me amaban. Aún lo hacen desde una dimensión profunda del pensamiento que aún no termino de comprender, pues siento su energía poderosa correr dentro de mí, siento su mirada, los veo caminar uno junto al otro por esa tierra suya que era toda la tierra, los veo alejarse como quien se sumerge en la niebla y luego sólo queda el recuerdo, los árboles que plantaron, la lluvia del sur, un paisaje, una historia, un poco de claridad, cordura y equilibrio, en medio del caos.

lunes, 20 de junio de 2011

El Docente Investigador: Desde la Perspectiva de la Práctica Social

PONENCIA DEL PROFESOR DR. HEINZ NEUSER - UNIVERSIDAD DE CIENCIAS APLICADAS BIELEFELD – ALEMANIA – COMAS – LIMA, PERÚ – 18 DE SEPTIEMBRE DE 2002

EL DOCENTE COMO INVESTIGADOR DESDE LA PERSPECTIVA DE LA PRÁCTICA SOCIAL

1. UBICACIÓN DE LA PEDAGOGÍA SOCIAL EN LAS CIENCIAS
En la formación de profesores y educadores sociales se pretende asegurar una profesionalización del actuar socio- pedagógico en la praxis. En un mundo cada vez más complejo predomina el criterio de la orientación científica del actuar. Considerando su objeto, la pedagogía social es considerada como una ciencia aplicada. La aplicada investigación práctica, que ayuda a asegurar el profesionalismo de la pedagogía social, sirve en este contexto a la adquisición de saberes y al mismo tiempo a la aplicación de estos saberes en la praxis. Medular en la investigación es la participación de los sujetos, que tienen importancia en los resultados de la investigación. Se trata de una participación de los involucrados en todos los niveles del proceso de investigación. Comprende tanto la fase de planificación, donde los participantes aportan sus propios datos, como también la fase de diseño de investigación, el contenido de las encuestas, la elaboración e interpretación, así como la discusión en la aplicación de los resultados de la investigación a la praxis.

2. LA FORMACIÓN DE EDUCADORES SOCIALES
Si la formación de educadores sociales se orienta por competencias del actuar y calificaciones claves, solamente la orientación hacia la investigación lo asegura. La conexión entre praxis, formación profesional social e investigación es considerada la tarea central para resolver la problemática de la profesionalización.
Para concretizar esta tarea hay que tomar conciencia, que la aplicación de la ciencia, la formación profesional, la orientación científica y la fundamentación científica de praxis y formación están estrechamente interconectadas. A la transmisión de conocimientos corresponde siempre la transmisión de la ciencia y la producción científica. Sólo así se logra el puente entre ciencia y praxis.

3. LA COMPETENCIA PROFESIONAL DEL ACTUAR
La competencia profesional del actuar comprende el dominio de estrategias de comportamiento, interacción y comunicación que permita un actuar apropiado en situaciones profesionales concretas. El estudio no constituye solamente el empeño por saber, sino también la adquisición de las competencias del actuar y la fundamentación de este actuar. La relación entre el estudio y el ejercicio profesional se convierte así en un proceso permanente. En el transcurso de su vida profesional cada uno es confrontado permanentemente con situaciones profesionales nuevas, que deben ser resueltas con competencias del actuar apropiadas.Con el concepto de “Competencia profesional del actuar” se combinan dos objetivos.


Adquisición de competencias para el actuar en vez de la adquisición exclusiva de conocimientos sobre el actuar. No importa solamente transmitir teorías y procedimientos científicos, sino adquirir competencia del actuar y la razón para el respectivo actuar. Unidos recién dan la competencia profesional. En la educación y la pedagogía social esta competencia profesional del actuar ya debe ser adquirida durante el estudio, relacionando así la praxis y el conocimiento teórico. Si durante su formación solamente se apropian de fragmentos teóricos y procedimientos científicos, sin un análisis teórico, y recién en la práctica se transmiten conocimientos y competencias del actuar, apenas se logrará un proceso integral entre estudio y actuar profesional. El resultado más bien será: la irrelevancia del conocimiento teórico para el actuar práctico y al revés deficiente reflexividad en la praxis profesional cotidiana.


El enfoque hacia la aplicabilidad práctica. La determinación del contenido de las competencias del actuar profesional para el campo de trabajo en pedagogía social resulta en referencia a las nombradas tareas, como son el desarrollo de ciencias relevantes, el requerimiento de los campos de trabajo cambiantes y el rol de profesional con formación científica en la sociedad. Todas las exigencias deberían ser traducidas en competencias profesionales del actuar. Los correspondientes objetivos de la formación deberían ser fundamentados sistemáticamente y ser relacionados a contenidos y formas de estudio relevantes. Esto no significa sin embargo, que los objetivos se dejan derivar de objetivos superiores. El concepto de la competencia profesional del actuar sirve de orientación. Indica solamente aspectos y dimensiones, que hay que considerar en la determinación de los objetivos. La determinación de objetivos, contenidos y métodos resulta después de un proceso de decisiones, que debe fundamentarse en la competencia profesional. Es importante que este proceso de decisiones se dé en estructuras participativas. Por ejemplo, en el Instituto Superior Pedagógico “Paulo Freire” se han planteado para la formación en educación social tres áreas de competencias como son: - Competencias de percepción - Competencias de interacción y comunicación - Competencias de reflexión No trataré al detalle estas competencias. Sin embargo es importante para la competencia profesional del actuar que estas orientaciones fundamentales sean consideradas en la concepción de un aprendizaje orientado por la investigación. (Ej. Un Proyecto de investigación). La orientación hacia la investigación y ciencia como idea guía de la formación, asegura el desarrollo de las competencias de percepción, interacción y comunicación, así como la competencia de reflexión. El acento para el desarrollo de la competencia de investigación es el ámbito de la competencia de reflexión, sin embargo es igualmente importante para otras áreas de competencias. En forma general se le puede diferenciar en el área de análisis y criticidad y en el área de competencia a la autorreflexión o autoevaluación. En este sentido se refiere especialmente a la adquisición de competencias de investigación hacia la reflexión y planificación del propio trabajo profesional. Para esto es necesaria una orientación cognitiva. El conocimiento cotidiano y las teorías científicas deben ser cuestionados sistemáticamente. Acción y concepto así como la experiencia deben ser reconstruidos y el conocimiento debe ser cuestionado sociológicamente. Se debe promover actitudes como: tendencia a la racionalidad, objetividad, veracidad y integralidad. Los estudiantes deben disponer de modelos de actuación en el área de análisis y criticidad; deben aprender a reconstruir las condiciones y los métodos de su propio actuar reflexivamente y planificar e integrarlo a un proceso activo. La orientación básica puede seguir el modelo del actuar autónomo. Este modelo consta de los siguientes pasos: Información, planificación, decisión, realización, control y evaluación. Es un modelo que avanza como espiral y su orientación básica se realiza según la pedagogía de la liberación de Paulo Freire: ver - juzgar – actuar. La competencia investigadora se refiere siempre a la capacidad y disposición a la crítica. Crítica significa en relación a la orientación científica no la negación de los estados actuales, sino el análisis diferenciado de un hecho o acontecimiento y la evaluación de los resultados del análisis dentro de un marco valorativo como base de un juicio fundado. Modelos de actuar deben ser desarrollados como áreas de competencias y son desarrollados mediante el ensayo de capacidad discursiva como camino para producir imitaciones intersubjetivas de decisiones y argumentaciones. Otro campo de la competencia profesional del actuar es la transmisión de competencias hacia la autorreflexión y autoevaluación.

4. TIPOS DE INVESTIGACIÓN PARA LA PRÁCTICA SOCIAL DESDE LA PERSPECTIVA DEL INVESTIGADOR
4.1. El análisis de la práctica.
Se analizan los diferentes problemas que resultan de la práctica social, pero el investigador toma cierta distancia, se ubica fuera del problema, para poder analizarlo mejor. La práctica proporciona al investigador los problemas que él describe, explica e interpreta para proporcionar cambios y mejoras para dicha práctica. La investigación evaluativa Examina con detenimiento, si se cumplen los objetivos de la práctica. El investigador tiene la tarea de obtener información a través de métodos formales diversos como: mediciones, procedimientos estadísticos, entrevistas, encuestas etc. Con estos datos se crea la base racional para tomar decisiones sobre la práctica. No se trata de comprobar teorías, sino evaluar, proyectos, la práctica misma. Es mayormente una investigación del proceso, reconstruyendo el proyecto. Para el investigador se crea un campo de tensión entre la distancia y el compromiso. Investigación-acción En esta investigación hay una relación estrecha entre la práctica y el investigador, quien está en la práctica y es el intermediario entre la teoría y la práctica. La investigación-acción es un servicio para la práctica y a la vez debe cumplir con los criterios de calidad de una investigación. Elabora teorías que se refieren a la práctica, considerando teorías existentes, empleando métodos cualitativos y reconstrucción de la investigación – acción.

5. CRITERIOS DE CALIDAD EN UNA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
Una investigación cuantitativa debe cumplir los siguientes criterios: objetividad, confiabilidad y validez. Los criterios de calidad de una investigación cualitativa deben cumplir con la objetividad en la comprobación e interpretación de los resultados, pero los resultados de la investigación cualitativa son tanto más irrelevantes para la práctica cuanto más cumplen con los criterios de calidad de la investigación cualitativa. Los criterios de calidad son la base de la argumentación y comunicación en el proceso de investigación.

La calidad de la investigación depende de su confiabilidad; si la “realidad” fue expresada “adecuadamente”; si se usó el método “apropiado” para los objetivos propuestos; si se puede imaginar cómo el investigador desarrolló su trabajo. Un trabajo de investigación cualitativamente elevado debe satisfacer en gran medida los cuatro siguientes criterios de calidad.

5.1. Transparencia
Los investigadores deben jugar con las cartas abiertas, deben presentar sus objetivos, sus métodos empleados, para que el lector tenga todos los elementos a la mano para juzgar las fortalezas y debilidades del trabajo.
Ejemplo: No es posible evaluar una investigación si no hay un informe completo acerca de su desarrollo. En una investigación cuantitativa se debe poder calcular con facilidad los valores estadísticos obtenidos. Si se ha hecho una entrevista a un experto, se debe poner el texto completo en el anexo, para comprobar los datos.

5.2. Concordancia
Los objetivos planteados y la metodología del proceso de investigación deben tener correlación,pues si los métodos empleados no concuerdan con los propósitos de la investigación, los resultados son poco confiables. Si queremos examinar el estilo de enseñanza de un determinando grupo de profesores, es poco apropiada una entrevista a los implicados, sino más bien una observación directa de cómo enseñan los profesores.

5.3. Pertinencia
La pregunta fundamental es, si los resultados de la investigación son adecuados a los contenidos de la investigación.
Ejemplo: Mediante una encuesta se quiere averiguar el interés político de los jóvenes en las elecciones próximas y se pregunta si consideran que el acto de votar debe ser obligatorio o no. Se duda que el voto obligatorio o no sea pertinente para averiguar el interés político de los jóvenes. A lo mucho abarca una pequeña parte del problema y no hay ninguna seguridad si en las próximas elecciones el acto de votar sea libre. Como vemos en el ejemplo los resultados no apuntan directamente a la esencia de la investigación y falta la base `para una interpretación adecuada.

5.4. Presentación de nuevos conocimientos
Los resultados de la investigación deben estar ligados al conocimiento actual del campo a investigar. Por eso es necesario indagar acerca de teorías y conceptos y buscar la conexión con estos conocimientos ya existentes, pero a la vez debe proporcionar nuevos conocimientos.
Ejemplo: Una investigación que no aporta nada nuevo o que parte de conocimientos ya superados no puede ser considerada válida.

6. EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN
6.1. Documentación del proceso.
Nos preguntamos si responde a las preguntas:¿Cómo se obtiene los datos?, ¿Qué conocimientos previos tiene el investigador?

6.2. Interpretación de los datos
Se debe fundamentar la interpretación, otros deben poder seguir el hilo de La argumentación

6.3. Observación de reglas para obtener e interpretar los datos
Paso a seguir
Análisis secuencial
Estructuración de la investigación por unidades, capítulos, etapas etc.

6.4. Cercanía al objeto de investigación (al cliente)

6.5. Triangulación
Una afirmación tiene mayor sustento si puede ser confirmada desde diferentes puntos de vista (triangulación)

Bajo triangulación se entiende aquella técnica de medición, según la cual el punto de intersección puede ser determinado desde varios puntos de partida. La triangulación también puede ayudar, para descubrir contradicciones, porque dos métodos empleados pueden arrojar resultados diferentes.

La triangulación se puede organizar de acuerdo a cuatro principios:
- Las diferentes perspectivas se “recogen” mediante “diferentes métodos”
- Las diferentes perspectivas resultan mediante la intervención de “diferentes agentes (por ejemplo: niños, padres de familia, profesor, educador social, observador externo)
- La triangulación teórica. Se pretende considerar datos de diferentes teorías e hipótesis. Con eso es posible examinar su fuerza aclaratoria y su utilidad.
- La triangulación de datos. El mismo fenómeno es investigado en diferentes tiempos, lugares o clientes.

En vez de usar un único método de investigación para una afirmación, se seleccionan diferentes procedimientos (por ejemplo una encuesta, una entrevista o una observación dirigida). Así se contempla el asunto a investigar desde diferentes perspectivas y puntos de vista.

6.6. Validación comunicativa.
Devolución de la investigación como un feedback de datos”.Si se interpreta por ejemplo una entrevista, puede ayudar presentar los resultados al mismo entrevistado. La llamada “validación comunicativa” de resultados de investigación se fundamenta en eso.

Sin embargo no es tan sencillo como parece, pues la percepción de si mismo es muchas veces deformada y no necesariamente los entrevistados son los mejores intérpretes. Si el investigador percibe que el entrevistado no dice la verdad, se vuelve infructuosa, pero mayormente la devolución de la información sirve de fuente para elevar la confiabilidad de los datos.

El “feedback de datos” tiene gran importancia en la investigación-acción y es empleado sistemáticamente como parte de las estrategias de investigación. La devolución de los datos exige de los involucrados de tener que confrontarse con el resultado de la investigación. Esto es especialmente importante porque de allí pueden derivarse las consecuencias prácticas.

7. ENFOQUES DE INVESTIGACIÓN EN PEDAGOGÍA SOCIAL
- Investigación diagnóstica
Examina la situación problemática social de determinados grupos sociales.
Ejemplo: Grupos de inmigrantes

-La investigación empírica
Recibió la influencia del interaccionismo, la metodología etnográfica y la fenomenología. Se examina la vida diaria de “toda una institución” o se analiza las desviaciones del comportamiento.
Ejemplo: La vida de un preso, para proponer qué efectos tendría en las instituciones juveniles, lo que exige un cambio inmediato en las instituciones que fueron examinadas con miras a los destinatarios.

- El estudio de casos
Se estudió la vida de los presos y cómo funcionan las instituciones sociales. El análisis se orienta de una mirada crítica de las instituciones. En base a la reconstrucción de casos se comprobó cómo las instituciones de control social participan en la marginación y la colocación de etiquetas. En la criminología muchos estudios trataron la formación de desviaciones por procesos de adjudicación y estigmatización.

También se analizaba instituciones sociales, así como los educadores sociales en cuanto contribuían a la estigmatización de los destinatarios. Se examinó a los educadores sociales en su doble rol como “ayudantes” y “controladores”. Estas investigaciones muestran la inseguridad de los educadores sociales, que resulta de las estructuras paradójicas de una orientación al cliente por un lado y una obligación hacia las estructuras burocráticas – administrativas por otro lado.

7. 4. La investigación - acción
La promueve Kurt Lewin y trata a través de casos típicos, desarrollar soluciones. Parte de la idea de articulación y la solución de problemas sociales la desarrollan mejor los mismos “afectados”. Acentúa la importancia del medio social del individuo e investiga especialmente grupos sociales y grupos fenomenológicos. Se busca superar la diferencia entre teoría y práctica.

7.5. La investigación cualitativa – reconstructiva
Ella establece que los destinatarios son considerados como sujetos y sus problemas constituyen la materia de investigación. El derecho a una “Investigación del ámbito de vida” fue apoyado por los estudios de la mujer, el antropocentrismo y el enfoque hacia mundos vitales. Criticaba la exclusión de los mundos femeninos en la investigación social tradicional. Se exigía una mayor consideración de las experiencias y formas de vida, por ejemplo de las mujeres, así como cambios en la metodología de investigación. Sus consecuencias dieron resultados especialmente en las investigaciones de programas de apoyo juvenil, que tomó en cuenta la realidad social de jóvenes por ejemplo en un orfanato, la situación de las mujeres jóvenes en escenas culturales, mujeres sentenciadas o que vivían en las calles. Hubo una preocupación pro los “Procesos de comprensión”. Este proceso fue acompañado por un cambio de paradigma, de una investigación positivista hacia una investigación de naturaleza interpretativa-hermenéutica.

Un problema principal de este enfoque fue la deficiencia en métodos de investigación adecuados y procedimientos de interpretación. La reflexión acerca del proceder metodológico de investigación quedó extremadamente pobre. La investigación – acción quedó atrapada en el dilema, al mismo tiempo investigar y transformar la praxis pedagógica.

A continuación se describe y discute ejemplarmente tres nuevos enfoques de investigación, que son relevantes en la investigación de procesos sociales.

7.6. El análisis biográfico y la entrevista narrativa
En la pedagogía social se ha desarrollado en la investigación de fenómenos pedagógicos y fuerte enfoque biográfico. Una especial importancia tiene el procedimiento de la entrevista narrativa, que fue desarrollado como procedimiento de elevación e interpretación. Se basa en la teoría de narrativa y biográfica, la tradición como el interaccionismo de la fenomenología, la etnometodología y el análisis de la conversación. En las entrevistas narrativas, para investigar estructuras biográficas, la condición social y la transformación de la identidad. Como proceso de un procedimiento analítico, la entrevista narrativa se fija especialmente en la génesis de procesos sociales y biográficos. El interés para conocer no se limita al análisis del sentido de las estructuras subjetivas, sino se dirige a la elaboración de estructuras fundamentales de historias de vida. Eso resulta bajo la consideración de acontecimientos sociales y los desarrollos históricos colectivos, que conforman la estructura biográfica.

El resultado de una entrevista narrativa es la “narración espontánea “autobiográfica, en la cual el narrador ordena acontecimientos y experiencias pasadas, conformando su propia historia vivencial. En la interpretación se trata de reconstruir las secuencias de los acontecimientos vivenciados, así como los procesos “interiores”, el cambio de estados emocionales y diseños de identidad, que se vislumbran en el texto narrado. El análisis observa la estructura del texto narrado en la entrevista y se cuida de una interpretación “ingenua”, que repite únicamente las expresiones del narrador. Los análisis de casos apuntan a una generalización de teorías a raíz de la materia a analizar, mediante el diseño de un modelo teórico, que se basa en la contrastación de conocimientos mediante la reconstrucción de casos.

Si se trata del análisis de estructuras biográficas,entonces muchas investigaciones en pedagogía social actuales, retoman la entrevista narrativa. Muchas carreras educativas y de formación profesional fracasados de jóvenes, son examinados en el contexto de su desarrollo biográfico. Las actividades de jóvenes en grupos juveniles, son contempladas bajo la perspectiva biográfica, conflictos en casa de ancianos son analizados considerando sus historias de vida de usuarios y del personal que los atiende. El desarrollo de mujeres jóvenes drogadictas es reconstruido en relación a sus experiencias históricas vivenciales.

La investigación hermenéutica objetiva
U.Oevermann desarrolló el concepto metodológico de una hermenéutica objetiva o estructural, en el marco de un proyecto de investigación acerca del interaccionismo socializador entre la escuela y la familia. Medular en este procedimiento es la reconstrucción de estructuras significativas latentes de expresiones, que representan una realidad propia, independiente de las intenciones de los sujetos.

El material empírico constituye todo tipo de textos escritos o hablado, pero también expresiones corporales y culturales (Pinturas, piezas musicales etc.). Pre-requisito para un análisis según el método de la hermenéutica objetiva, es la presentación de estos materiales en forma de protocolos escritos. La reconstrucción del caso pretende, más allá del significado subjetivo, descifrar la regla o normatividad interior de cada caso. Metodológicamente sucede eso mediante un “arte” de la interpretación objetiva-hermenéutica de textos, que se sustenta en su análisis de procedimiento de estructuras y secuencias de fenómenos sociales y con eso un análisis como en un caso posibilita. El análisis de casos particulares apunta a la elaboración de afirmaciones generales sobre la estructura de los casos y sus fenómenos sociales examinados. La generalización de la estructura sucede a raíz del principio de falsificación según la cual una hipótesis es válida, cuando en el material obtenido no aparecen casos, que contradicen a las reglas y estructuras significativas elaboradas.

En la pedagogía social la hermenéutica objetiva ha encontrado aplicación especialmente en investigaciones focalizadas a historias de vida. Así se analizó las historias de vida de personas que viven en la calle, construcción de casos y ambientes de grupos sociales y familiares. Por regla general se contempla en esas investigaciones también el actuar profesional de pedagogos sociales y relación a la generación de estructuras de casos.

Los estudios mencionados se diferencian en sus planteamientos, en los objetos y datos examinados (entrevistas, actas, protocolos interactivos). Común en ellos es el procedimiento metodológico de la reconstrucción de casos particulares como base de una interpretación objetiva – hermenéutica. Al generalizar las estructuras,los casos particulares son analizados en relación a procesos de modernización amplios.

La investigación etnográfica
La investigación etnográfica se desarrolló al principio en la antropología cultural y sirvió a la investigación de culturas desconocidas en su ambiente natural. Desde los años 70 este enfoque da nuevos impulsos a la pedagogía social, porque colocan en el centro de la atención la vida diaria y la forma de vida de personas en su actuar social.

Característico de la investigación etnográfica de campo es la “triangulación” de diferentes entradas (encuestas orales y escritas, elevación cuantitativa de datos, análisis de diferentes documentos y del ámbito socio-ecológica) donde a la observación participativa se le asigna una función central. Se emplea la triangulación de perspectivas para conocer y analizar los mundos y formas de vida desde diferentes perspectivas. Se trabaja a maneras de casos: Una delimitada unidad investigativa, local o social una persona, un grupo, una institución) , es investigada con miras a lo común o específico, a lo general y lo particular.

Especial interés tiene el medio ambiente cultural, social, ecológico y económico el cual se mueven las personas y grupos. La fase de elevación de datos se extiende en el tiempo, para poder observar procesos de forma vivencial y participativa. La forma de obtener el conocimiento sigue los principios heurísticos. Lo hasta ahora desconocido y extraño quiere ser descubierto y conocido para el discursos científico. El añadido “etnográfico” marca la importancia de la descripción, los datos y los resultados son condensados en un estudio de casos.

Especialmente en la investigación de jóvenes se empleó entrada etnográfica. Los estudios de instituciones socio-pedagógicas han valorado la investigación etnográfica para analizar estructuras institucionales y proceder pedagógico. Así se somete al análisis crítico la vida de jóvenes en casas juveniles, considerando el “mundo vivencial” en la ayuda social.

8. VISIÓN PANORÁMICA: MÉTODOS Y TÉCNICAS EN LA INVESTIGACIÓN CUALITATIVA
8.1. Elevación de datos
- La recolección de información es un parte central de la investigación de la práctica social, porque constituyen aspectos de la realidad o del compromiso.
- Documentar procesos. Recolección de material para posteriores investigaciones: Protocolos, recortes de resistas y periódicos, cartas, diario del proyecto. Deben ser documentos significativos para la investigación.
- Estudio de campo (observación y entrevistas sistemáticas)
- Generación de nuevos datos: observación, encuestas según normas (cuestionarios, entrevista guiada)y reglas de interpretación (arete de la interpretación de datos) deben tener una base sistemática.
(Queda pendiente la Matriz Metodológica de una Investigación Cualitativa de la Práctica Social)

lunes, 30 de mayo de 2011

UNA VIDA

Hasta los 11 años su vida fue normal dentro de lo que puede ser considerado normal en una familia obrera con dificultades económicas como tantas otras, pero con un núcleo familiar visible y presente. A partir de los 11 dejó, abruptamente, de ser niño y creció, se hizo hombre en pocos meses. Su cuerpo aún conservaba la precaria fortaleza de la niñez, pero su mirada, a medida que se internaba en la vida, comenzaba a tornarse más dura, más insensible con cada golpe recibido, más carente de emociones.

El hecho que dio comienzo a su nueva vida fue la separación de sus padres. Su vida se vino a pique y se quebró como un espejo mal colgado y él sólo se quedó mirando los fragmentos como quién mira pasar un cortejo fúnebre, casi sin expresión, como esperando prolongar lo más posible el encuentro con la muerte. Pero la muerte estaba allí, frente a sus ojos, en la figura de un hogar que dejaba de ser, de una seguridad que se abandonaba de golpe, de un padre, de una madre ausente, de una casa demasiado grande para sus ojos de niño de 11 años. Su padre lo llamaba desde una orilla del abismo y su madre desde el otro lado; él, en medio de esas dos voces decidió lanzarse a la soledad. En medio de una bifurcación forzada decidió abandonar la ruta, salir al bosque, hacer camino al andar, inventar un nuevo horizonte, una nueva configuración para sus pasos. Eligió la soledad, es decir la compañía de amigos insensatos, una familia de fantasía que reemplazó de manera dramática a su antigua familia. Una vez perdida la brújula, cualquier línea en el camino le sirvió de horizonte. Eligió la calle como su nuevo hogar.

Su vida sí que cambió, entonces. Los juegos de su primera niñez pasaron rápidamente al olvido, había que leer con nuevos ojos el paisaje que lo habitaba, había que saber hacerse fuerte, aplicar astucia donde antes había candidez, desconfianza donde antes habitaba la credulidad total, violencia donde hubo alguna vez la voz autoritaria del padre. Sus nuevos juguetes: cuchillos, pistolas, pastillas para todo uso, drogas varias. El primer robo cargado de emoción dio paso al segundo y luego al tercero y en poco tiempo perdió la cuenta y cobró una cierta pericia, un cierto estilo que se acomodaba a su cuerpo. Sólo veía moverse el dinero, abundante entre sus manos y una nueva sensación de excitación comenzó a habitarlo cada vez con más fuerza, como si de la sensación efímera del placer dejado por el consumo se tratara. Convirtió el “arte” de robar en una suerte de adicción, se aficionó al dinero, al PODER que sentía cuando caminaba armado por las calles de su población. Los delitos aumentaban en complejidad: robos de vehículos, asaltos a mano armada en domicilios, restaurantes, farmacias. Su vida de niño caía, se difuminaba en nuevas y violentas experiencias en un tiempo tan breve que ni el mismo Kafka hubiese podido, quizás, explicar.

Un día, después de una fiesta en el barrio, la muerte se cruzó en su camino. Una discusión con otro tipo, muy probablemente mayor que él. El forcejeo con el otro, que lo miraba como a un pendejo sin importancia, un cabro chico chillón, altanero, agrandado. Él, que se precipita muy al fondo de ese abismo al que se había lanzado hace un tiempo, lentamente, como en cámara lenta, casi como una película de Hollywood, la mano que se mueve desde el fondo de sus ropas, la mirada inyectada en sangre de niño rabioso, la actitud desafiante, la mano izquierda que se abre paso, que busca el pecho del otro, que lo enfrenta sin remordimientos, un segundo eterno en medio del caos, el mundo que desaparece de pronto frente a sus ojos, otro cristal que se rompe allá muy lejos, el sonido de un trueno, como diría Bradbury.

El otro hombre cae como una hoja seca, 3, 4, quizás más perforaciones en su pecho. La muerte implacable que encuentra un nuevo cliente. Mientras los ojos del infortunado se apagaban, el niño guarda el arma entre su ropa y huye resueltamente del lugar. Tenía tan sólo 12 años.

La muerte de aquel pobre infeliz marcó una nueva etapa para el muchacho. Comenzaron las detenciones por uso de arma de fuego, los asaltos, los robos con intimidación. Todo lo realizado en ese breve pero intenso espacio de tiempo fue saliendo a la luz, incluso una causa por usurpación de identidad debido a la muerte causada. Conoció en mundo de las Casas de Menores con el alto auspicio de SENAME. Fue creciendo y creciendo en ese ambiente con la sola pretensión de ser el mejor, el más cotizado, el más respetado.

A los 16 años, en virtud de la Nueva Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, los apacibles y comprensivos rostros de SENAME dan paso a la custodia de Gendarmería. La cárcel, aquel espacio “sagrado” al que todo “choro” con los zapatos bien puestos debe conocer, comenzaba, cada vez más deprisa, a convertirse en una realidad, a cobrar una dimensión posible, cercana, accesible. Su primera vez en una cárcel de menores le quitó 6 meses de libertad, pero lejos de amilanarlo le fue tomando el gusto a esta nueva sensación de profundidad. En la vida de hogares, así como en la vida de encierro carcelario se establecen vínculos, contactos, redes informales que lejos de ayudarlo a mejorar su situación de vida, parecieran ir educándolo con nuevas estrategias, fórmulas precisas, códigos desconocidos, experiencias de otros. La vida en la cárcel le fue enseñando como pararse, como mirar, como actuar, qué estatus le correspondía de acuerdo a sus delitos (el asaltante siempre ha sido bien visto). Se dio cuenta que el respeto se lo ganaba más fácil de lo que hubiera pensado.

Sólo dos meses duró en la calle. La condena, esta vez, considerando que su delito había sido mayor, fue de 5 años. Aún no cumplía la mitad del tiempo en prisión cuando cumple su mayoría de edad. En ese contexto es trasladado hasta la ex Penitenciaría. En aquel lugar, que haría temblar de pavor a muchos de los ávidos lectores de esta crónica, estuvo 22 meses, casi casi dos años. Ya no era un niño y ya la cárcel parecía algo demasiado familiar como para tener algún temor de volver a caer en prisión.

Esta vez la libertad le duró 6 meses, los que aprovechó para estar con su pareja, una mujer que estuvo dispuesta a vivir con la intensidad de largas esperas y visitas semanales. La nueva condena lo tuvo 18 meses encerrado y en el intertanto fue trasladado a la tristemente célebre Cárcel de San Miguel (ver textos alusivos al Incendio). En ese lugar, antes que las llamas devoraran los sueños y las miserias de 81 personas, su mujer le da un mensaje de vida. Por fin podría tener una familia y comenzar a cubrir los espacios vacíos y los dolores dejados por aquella que no lo supo cuidar a los 11 años. Podría, ¿quizás? cerrar las heridas del pasado y del presente, mirar el mundo con ojos más profundos cargados de duras experiencias, aprender de los innumerables errores, rehacer el camino, volver sobre lo caminado, borrar la historia, borrar las huellas, no haber disparado aquella arma a los 12 años, no haberse lanzado al abismo, no haber tomado la decisión de elegir su propio camino, no haber entrado a aquella farmacia, no haber cometido aquel delito, no haber respirado profundo antes del clásico ¡¡Manos arriba!!, no haber consumido tanta porquería, no haber nacido pobre, no haber nacido, no haber, no…

Un nuevo beneficio carcelario lo dejó una vez más en libertad, su mujer tenía 8 meses de embarazo, el tenía 21 años. Vio nacer a su hija y por primera vez en mucho tiempo el peso de la historia nueva que tomaba entre sus torpes manos lo estremecía. El mundo ya no era tan ajeno a sus emociones. La vida y la libertad eran bellas y existía la posibilidad de vivir y disfrutar y respirar y buscar la mejor manera de ser feliz, de ser un hombre íntegro, de ser alguien digno para esos ojillos que lo miraban y luego lloraban sin entender nada aún de las complejidades y contradicciones del mundo al que venía llegando por libre decisión.

Por primera vez en demasiado tiempo dejó de darle lo mismo la cárcel. No quería volver a estar encerrado, no quería perder su libertad, pero sobre todas las cosas, no quería dejar de mirar en la profundidad y transparencia de los ojos de su hija su propia posibilidad de redimirse, de sanarse, de salvarse. La realidad, una vez más, iba en otra dirección que sus deseos. Tuvo que reincidir y volvió a la cárcel. Esta vez lo condenaron a 100 días por un delito menor, pero este hecho activó otros resortes judiciales y como había sido beneficiado con la libertad la vez anterior, se vio obligado a completar aquella condena.

Ahora espera que los 33 meses que debe pagar privado de libertad, le sirvan para hacerse cada día más fuerte, para no flaquear en aquellos días de aflicciones que se le vendrán, para resistir estoicamente la tentación del dinero, para encontrar otra forma de Ser y Estar en esta vida, junto a su mujer y a su pequeña hija, la única persona que ha logrado estremecerlo, al grado de hacerlo pensar seriamente en la posibilidad de transformar su vida.

lunes, 23 de mayo de 2011

FORGES - ALGUNOS PAISAJES NO TAN LEJANOS


Hace un tiempo vi algunas viñetas de este ilustrador español, que de alguna manera me hicieron recordar la genialidad de Hervi en tiempos de Dictadura, cuando sus historias y dibujos nos iluminaban el corazón en medio de esa larga oscuridad. ¡Cómo olvidar a ese genial personaje de "Supercifuentes"! que salía todos los meses en Revista La Bicicleta, un tipo como cualquier otro, que para sobrevivir durante la recesión del 82 tuvo que vender de todo un poco en la calle y, de tanto en tanto, en la medida que veía injusticias y abusos (muchísimos más de los que recordamos), se convertía en un superhéroe que reestablecía momentáneamente el orden. Las historias de Supercifuentes terminaban siempre con el heroe encarcelado quejándose de su situación junto a otro desdichado.

LIBERTAD

EXPLOTACIÓN



DESCOMUNICACIÓN

PROFESORA MÚLTIPLE
PRECARIEDAD LABORAL

DESTINO

BIENAVENTURANZA

sábado, 7 de mayo de 2011

EL BUEN LADRON

Tiene 19 años. A diferencia de la mayoría de los muchachos condenados del Centro tiene a sus dos padres juntos, los que trabajan y viven de la manera más sencilla y justa posible. Sus padres trabajan y han trabajado toda su vida como asalariados, completando esta larga cadena económica en la orilla oscura de los bajos sueldos y las extremas necesidades. Sus padres lo quieren, siempre lo han querido, es el mayor de 3 hermanos… la esperanza de la familia. Es el hijo querido, el primogénito, el fruto del amor, el primero. Vive en una de las muchas poblaciones devenidas en “villas” tras la instalación de un “complejo deportivo” (es decir un cuadrado de cemento delgado, mallas altas para impedir que las pelotas se vayan del recinto y dos solitarios arcos de baloncesto, cansados y desgastados como dos árboles sobrevivientes del maremoto) y el asfaltado de las calles (cuya fina capa sólo duró el primer invierno). En estricto rigor, la solidez (relativa, por cierto) de los muros de su casa, convierte a la familia en pobres “no tan pobres”, quizás, con $100.000 más de sueldo hasta pudiesen ser considerados clase media. Su pobreza, a ojos de la tecnocracia economicista no es extrema, es llevadera, es normal.

Sin que sus padres se enteraran comenzó a robar. Nadie lo entendería, su modo de hablar no era el propio de los avezados delincuentes, su mirada risueña era la de un niño bondadoso y travieso, ansioso de mundo. Sin embargo comenzó a robar y rápidamente se especializó. Con una pistola calibre 45, más grande que sus manos en principio, y sacada de quien sabe qué callejones oscuros del mercado negro, se dedicó a las farmacias y las gasolineras, dinero instantáneo y bajo nivel de peligro. A veces andaba solo y otras con algunos compañeros del camino. Se dio cuenta que “con dinero se compran huevos”, como decimos en Chile. Comenzó a ganar estatus en el barrio y en el mundo del hampa posmoderna. Allí todos se conocen, se pasan el dato de los más “choros”, aprenden a valorar, a respetar, a despreciar a los novatos, a los cobardes, todos tienen su nivel, su rango, dependiendo del peso real de sus acciones. La calibre 45 y el estilo de sus robos eran su carta segura para lograr una buena aceptación. Sin embargo nunca fue del todo violento. El dinero era necesario y lo gastaba “sabiamente”. Jamás se dio un lujo innecesario, jamás la zapatilla de marca, el reloj lujoso, los lentes caros, el aro, el collar de oro. A lo más una pulsera con la imagen de la virgencita de Montserrat delataba su Ser y su Estar en el mundo. Jamás un golpe por el sólo hecho de inspirar terror, jamás un abuso que no estuviese completamente justificado en su perspectiva ética.

Era un niño y actuaba como un adulto, con la seguridad del que sabe que la intensidad de la vida es como una droga que si le tomas el gusto, su sabor te embriaga y no te dejará jamás por más que quieras. Sus padres, cuando se enteraron de su oficio lloraron y maldijeron y luego se arrepintieron de sus maldiciones y rogaron al Señor por el alma de su hijo y se avergonzaron de sus acciones y le dieron la paliza de su vida, que él pudo haber evitado con su prestancia de choro curtido, pero que asumió estoicamente, doblegado y humillado por la rabia de sus padres. Eran sus padres, sus viejos queridos los que lo despreciaban en cada golpe y que sentían, del mismo modo, con cada golpe que le daban al trapo carnoso y sangrante que era su hijo, el dolor amplificado en su corazón de buenos padres trabajadores. Quizás era el poco tiempo, las distancias, la falta de seguimiento, las malas juntas, la pobreza, ¡cómo saberlo!, Quizás era todo eso y mucho más, quizás los únicos responsables eran ellos, quizás los responsables eran otros, pero ahí estaban sus viejos, más cansados y viejos que nunca y él, doblegado, herido, cansado, avergonzado, pero parado en su ley. Luego de la paliza y tras la recuperación los robos continuaron, pero quedó una herida en su corazón. Él podía saltar al abismo en el momento que quisiera…Pero… ¿Era necesario saltar y perderse con los ojos cerrados en la vorágine de la vida extrema?, quizás y tan sólo quizás fuese posible articular nuevos lenguajes, doblar la mano del destino, vislumbrar otra vida posible, otro paisaje, otra vibración en el pecho, otra forma de vida, otro camino, quizás el correcto.

A medida que estos pensamientos comenzaban a devorar sus momentos de ocio el amor le trajo una nueva distracción, una joven, una chiquilla del barrio, guapa, sana, limpia y morena, su “orgullo ante la pobla”, como diría un poeta valdiviano. A medida que la relación crecía y se profundizaba el lazo, la niña comenzaba también a mostrarse en toda su plenitud y ya no era tan guapa ni tan sana y de morena a veces su pelo cambiaba a platinado forzado, pero era la moda y se aceptaba como parte de la cultura. Después de todo él no era perfecto ni tampoco un ejemplo de santo varón. Poco a poco la niña comenzó a tomar las riendas de la relación, le exigía tiempo, espacios de los que el dedicaba al “trabajo”, más tiempo por las noches, que era su hora favorita para la acción y los robos, más presencia, más vida de pareja, en fin. Él, que la quería pese a todo, entendió sus requerimientos como el despertar incipiente de los celos que destruyen toda buena relación y luego de un tiempo de tensiones decidió cortar por lo sano e invitarla a participar de una “acción”, es decir, robar junto a él. Ella, quizás por destino o falta de profundidad en la reflexión, tras un corto tiempo de duda aceptó la propuesta y se concertó la hora y el día indicado para el acompañamiento. Él, que pese a todo esperaba una respuesta negativa de parte de ella se vio enfrentado a la disyuntiva de llevar a su amor y someterla al peligro.

Todo robo siempre trae consigo 3 posibles y fatales escenarios: La posibilidad de ser descubierto y atrapado por la policía, tener que usar la Colt 45 o ser contraatacado con inesperada consecuencias. Cualquiera de las 3 posibilidades lo conducían a sí mismo a 3 posibles lugares: La cárcel, el hospital (y luego la cárcel y/o el cementerio) o el cementerio por línea directa. En ninguno de los 3 caminos esperaba ser acompañado por su amor, así es que decidió optar por una medida salomónica que consideraba sería la mejor y más segura opción (no sé ustedes, pero yo mientras escribo no puedo dejar de pensar en la historia de Edipo y su imposibilidad de romper con el destino macabro señalado por la pitonisa en Delfos). Este Edipo moderno, que no mató a su padre ni se casó con su madre ni menos tuvo hijos con ella y que, por el contrario sólo quiso tomar la mejor decisión para proteger a su pareja decidió no ya robar en una bencinera ni en una clásica farmacia (dinero seguro, pero atraco muy expuesto). Optó por el más fácil e instantáneo “cogoteo” en la esquina (el que siempre reporta algo, aún en los más malos momentos: chaquetas de cuero, celulares, relojes, billeteras, bolsos, computadores portátiles, pendrives, mp4, en fin…Para qué seguir.

La fatalidad se vistió de gala aquella noche. En el segundo robo tras el primero que le había reportado un celular y unos pocos billetes, cuando ya sumaba otro celular a su haber y cuando la muchacha, entre temerosa y osada no podía dejar de sentir admiración por la resolución del muchacho que a sus ojos se agrandaba adoptando la figura de un bandolero legendario incapaz de sentir dolor, en ese instante, en ese preciso instante cuando ya se sumaba un nuevo número en la lista de atracos nocturnos en las innombrables calles del gran y oscuro Santiago, se les cruza una patrulla de Carabineros que los sorprende y se los lleva detenidos. Él sólo atinó a pensar en su pareja. Ella ya tenía 18 años. Él sólo tenía 17, aún sería considerado menor de edad por las autoridades y, por ende, sería condenado a estar en una cárcel juvenil, algo así como una temporada en la playa con todos los gastos pagados, todo el peso del castigo caería sobre ella. Decidió echarse la culpa de todo. La había obligado a estar con él aquella noche, ella no había participado directamente de los robos, él era el único responsable de los hechos. Un juez la dejó libre tras 6 meses de prisión, el menor tiempo que pudo estar en la cárcel, casi un regalo. Pero él, en virtud del reconocimiento de su autoría, fue condenado a 5 años de presidio en CRC San Bernardo.

EPILOGO
Ella lo viene a ver todos los domingos y a veces se encuentra con sus padres, que la miran casi con reproche, pero que la aceptan. Total, es la mujer de su hijo. El aprendió a profundizar su vergüenza por las cosas que hizo cuando estaba libre. No se arrepiente de lo vivido, cada experiencia le ha dado una visión más profunda de las cosas. Nunca hizo un daño que pudiese ser considerado irreparable y eso es bueno para él, le da cierto sosiego a su vida… sólo cierto sosiego. Él quisiera cambiar su vida, quisiera seguir estudiando. Tiene miedo, sin embargo, de no ser capaz de mantener afuera, la fortaleza que siente tener aquí adentro. Está enfrentado a un profundo desafío. Su mujer lo quiere y quiere seguir a su lado. Él la quiere y quiere vivir una nueva vida a su lado, sus padres lo apoyan, una parte de él en su fuero interno cree que el tiempo perdido se transforma en una constante que irremediablemente lo conduce al abismo; otra parte de él piensa que ahora está en el fondo de ese abismo al cual se lanzó el primer día que comenzó a robar y que sólo queda moverse y moverse y moverse para salir de ahí. Le quedan tan sólo un par o tres de meses para pedir un cambio de medida a su condena. Sólo entonces veremos un germen de realidad, sólo entonces.