Porque escribir

…“Rinaldo, Rinaldo te estamos esperando, ahora vamos a hacer un tema de Rinaldo, poné más agudo esto”… “Hola, hola, hola, parezco un político. No se escucha parece…Bueno, este, yo voy a hacer un tema que se llama La Niña… Esteeee… La niña es, …esteee… es muy dulce, muy mansa… ¡Que pasa!, ¡que pasa!, hola, hola. Bueno,… escucha la letra porque yo, esteeee, mejor cuando se escribe que cuando se habla... Y después queda, ¡viste!....”

Rinaldo Rafanelli, en concierto de despedida Sui Generis 1975

miércoles, 31 de julio de 2013

LA OLA - Parte Primera

El alegre y rápido acorde de “rock en la escuela” de The Ramones marca el comienzo de la cinta. Luego comienzan a estructurarse los episodios, un profesor, el mismo que escuchaba a Los Ramones mientras manejaba a su trabajo (nótese el sencillo estampado de su polera), incómodo porque tendrá que dar la cátedra de Autocracia y no la de anarquía, su favorita en un proyecto escolar de una semana de duración.

Jóvenes alemanes y sus dilemas
¿Contra qué podemos rebelarnos? Ya nada tiene valor… todos tienen su propio placer en mente. Falta una meta común a la generación, ese es el espíritu de nuestros tiempos. Esas y otras disquisiciones, flor de declaración de principios del nihilismo posmoderno.

Autocracia: el poder en manos del mismo y minúsculo grupo de siempre que fabrica leyes a su entero beneficio, que se reparte las riquezas de todo un país, que esquilma los bolsillos de la masa incauta hasta el hartazgo, que los endeuda por 20 o 30 años y un día, que los atormenta con el infierno si cometen el delito de sublevarse, que asesina a sus caudillos, que apaga la rabia y la organización con el soma permanente de los medios de comunicación que nada comunican y que también, de manera evidente, les pertenecen. Repito, cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia y esto no es una amenaza en sí misma, aunque sí una ironía, cierre de paréntesis).

El profesor Rainer o simplemente Rainer para sus estudiantes, que lacónicamente, sin gracia ni chispa, va contando las verdades de un estilo de gobierno que no lo representa. Los jóvenes alemanes, entre asumiendo la culpa y/o responsabilidad histórica y críticos respecto de las decisiones tomadas por sus abuelos y bisabuelos en aquellos días, no tan lejanos en el tiempo, tan sólo ayer, tan sólo hace un segundo atrás en la perspectiva del tiempo humano.


Será posible volver al horror?. Para algunos es lo único que le daría sentido a sus vidas, reeditar al tercer Reich, a la superioridad forzosa a través del control total y el exterminio de los inferiores… pareciera ser demasiado fácil, pareciera. Toda autocracia tiene un líder, un único líder cuyo poder y decisiones son incuestionables. Se me imaginan muchas autocracias con este primer requisito (nuevamente la vieja triada del poder). El orden, la disciplina, el respeto a la autoridad, el dominio de sí mismos, el autocontrol, sentir el PODER, correr por mis propias venas produce un efecto peligrosamente satisfactorio, embriagador, convincente a plazo muy corto, y el efecto se reproduce y multiplica exponencialmente en la masa que actúa como un receptor pasivo y hambriento de sentido. Ahora sí las cosas cobran sentido. Si a esto le agregamos una situación económica compleja tenemos el caldo de cultivo para el arribo de un gobierno totalitario o quizás, en el mejor de los casos, de una revolución.

La semana avanza. La comunidad como el pilar en el que se sustenta el poder del líder. El uniforme como una señal de distinción y vínculo. El profesor que se entusiasma con los resultados e interés despertado en sus estudiantes. El ego que se apodera de sus ideas. El sabor dulce de la derrota del otro profesor que eligió la clase de anarquía antes que él, le otorga pasión a su trabajo y cuando un profesor se mueve con los resortes de la pasión, es capaz de mover al mundo, aunque eso signifique caer en un abismo sin fondo como en el caso que nos muestra la cinta señalada.

¡Cómo darnos cuenta que estamos cometiendo un irreparable error! si nuestro ego nos enceguece. Basta solo mirar el diálogo entre Rainer y una de las pocas estudiantes lúcidas que le quedan (Karo) y esta le señala que la situación se le ha escapado de control. Rainer la rechaza invitándola a cambiarse de clase; es el ego ciego y no la perspectiva pedagógica el que está hablando. Luego, como si no hubiese existido un mejor nombre para el cuadro del viejo Hokusai, la Ola avanza y crece incontenible.


Todos necesitamos sentirnos parte de algo, todos buscamos una voz distante que sintonice con nuestra voz para romper la distancia que hay entre un abismo y otro. Después de todo somos animales sociales y la cultura es nuestro hábitat y basta sólo un muchacho con dificultades de comprensión lectora o con problemas afectivos y relacionales como Tim para que se desencadene la tragedia. El adjetivo cuando no da vida, mata, señalaba el viejo Huidobro, aquel rebelde de finos modales y mirada parisina en el siglo pasado y cuando el profesor equivoca el camino, todo lo que haga puede traer funestas consecuencias. Cada palabra mal dicha desata tempestades en la vida cotidiana, en sus propios estudiantes, en su relación de pareja, al otro lado del océano.

La Ola avanza y su caudal aumenta exponencialmente con el tiempo ¿Será capaz de atravesar los diques de contención?. Cuando Rainer reconoce que se han sobrepasado, que han ido demasiado lejos y les pide que vayan a sus casas para meditar lo vivido durante esa eterna semana, la ola golpea y por un segundo arrasa con todo a su paso hasta desvanecerse y convertirse sólo en un mal recuerdo.

FICHA TÉCNICA DE LA CINTA

TÍTULO ORIGINAL: Die Welle
DIRECCIÓN: Dennis Gansel
AÑO: 2008
PAIS: Alemania
DURACIÓN: 107 minutos
GUIÓN: Dennis Gansel, Peter Thorwarth
PRODUCCIÓN: Christian Becker, Nina Maag, Anita Schneider
FOTOGRAFÍA: Torsten Breuer
MÚSICA: Heiko Maile
MONTAJE: Ueli Christen
INTERPRETES: Jurgen Vogel como Rainer Wenger, Max Riemelt como Marco, Jennifer Ulrich como Karo, Frederick Lau como Tim, Christiane Paul como Anke Wenger, Cristina do Rego como Lisa, Elyas M’Barek como Sinan, Jacob Matschenz como Dennos, Amelie Kiefer como Mona, Maximilian Vollmar como Bomber, entre otros.


ESCENA FINAL DE LA CINTA

THE RAMONES - ROCK ROLL HIGH SCHOOL 

lunes, 24 de junio de 2013

UN NUEVO WETRIPANTU

Una noche más, la última de un largo ciclo comenzado una noche igual de fría que esta el año pasado. La luna nos mira más cerca que nunca, es esplendida su belleza tan circular como la historia americana. Todo ha de volver al origen, Viracocha cumplirá su promesa y renaceremos más morenos que nunca, más profundos, más sensibles, más respetuosos del entorno que nos cobija. Toda la sangre derramada por nuestros antepasados, por nuestros hermanos y hermanas, nuestros padres y abuelos y los abuelos de nuestros abuelos no fue derramada en vano, aún navegan en nosotros sus sueños, aún habita en nuestros pechos su melodía ancestral, aún hoy vibramos con la energía viva de la lluvia, con la oscuridad de una noche campesina, con el misterio insondable de la oscuridad, con la fragancia que arrastra el viento sur. Aún hoy miramos con profundidad y amor esta tierra que nos sustenta, y la buscamos y la regamos a diario y sembramos en ella con devoción y nos reímos cuando nuestros hijos corren por ella y derribamos los cercos y no comprendemos los letreros que anuncian la propiedad privada y escuchamos el canto de los pájaros y nos avergüenza la injusticia y nos revienta el pecho la desigualdad y la palabra libertad nos arrulla y nos hace fuertes, y la palabra libertad nos sueña y nos despierta cada mañana y la palabra libertad le da sentido a cada uno de nuestros pasos y la palabra libertad es nuestra brújula, nuestro timón y nuestro barco y las velas que desplegamos cuando la brisa nos saluda.


Faltan tan sólo unos pocos minutos, siento la energía del cosmos moverse en la boca de mi estómago, mañana el sol comenzará el lento e inexorable regreso a paso fino de gallo, el tiempo de lluvias anuncia su retorno. 10 veces venceremos nos dicen los guerreros, 10 veces venceremos, 10 veces, 10.

lunes, 17 de junio de 2013

A 4 DÍAS DEL NUEVO SOL

En este preciso momento en que atravesamos la barrera arbitraria de un día domingo para entrar, en medio del sueño, al lunes otra vez, subrepticiamente, en completo silencio y en medio de una noche fría como las últimas de un sol que muere irremediablemente, nuestro planeta atraviesa el breve espacio que le circunda a una velocidad vertiginosa para nuestro humano entendimiento, 28, 9 kilómetros por segundo. Debo señalar que yo no siento el vértigo profundo de ese movimiento mientras escribo, y tampoco sé si la cifra dura, menos sé comprender respecto de qué punto de referencia en el espacio está señalada esta cifra. El viejo Einstein diría que no se puede medir la velocidad y el movimiento de los objetos en el espacio si no contamos con algún miserable punto de referencia. Yo no sé nada de esas cosas, sólo sé que se mueve y salta en el vacío de la materia oscura como una delicada pieza de un engranaje más complejo, como un tornillo suelto en el mecanismo de Anticitera.
Puedo oler el paso de los días y escucho a los pájaros treiles cantar cuando la lluvia se aproxima, puedo sentir el frío de una noche despejada avisar el fin de un nuevo ciclo, el tiempo de descanso “rimû” llega a su fin y el tiempo de lluvias “pukem” comienza con el retorno del sol para continuar los ciclos permanentes de la naturaleza.
Y así avanzamos, sin detenernos siquiera para
mirar el reflejo de estrellas que murieron hace mucho tiempo atrás, avanzamos camino de la muerte como quién sabe lo que quiere, como quien intuye que este camino es un sendero de aprendizaje, cada experiencia es una experiencia vital, cada persona que se nos cruza en el camino es una pieza importante de este rompecabezas que vamos armando con esmero y algo de despreocupación a veces, cada nueva duda es la posibilidad cierta de saltar desde nuestra zona de confort hacia lo desconocido, cada nuevo día es un desafío que nos hace más fuertes y serenos. La Tierra cruza, pertinaz, el polvo cósmico a una vertiginosa velocidad. Yo miro desde mi ventana la estela invisible que deja su paso, la huella molecular de la historia, y me abandono y me dejo caer al abismo del sueño, a la espera del nuevo día, con su carga de horas y piel y tiempo sobre la vereda interminable del tiempo.

lunes, 10 de junio de 2013

LA UTOPIA QUE NOS MUEVE

Pareciera ser un lugar común decir que la educación chilena está en crisis y todo el mundo se refiere a ella con desenfado y cierto conocimiento de causa, desde el ámbito de la tecnocracia, la clase política, las otras ciencias, todos hacen las veces de doctor y miran a este enfermo crónico con preocupación y soluciones cuál de todas más novedosa e impertinente. Somos una espina dolorosa clavada en el lugar más sensible de un país que no ha terminado de hacerse grande, que se queda irremediablemente en la adolescencia, en la irresolución, en la impulsividad, en un eterno ensayo respecto de cómo sería mejor seguir caminando.


Los únicos que vivimos con un relativo silencio todo este torbellino de ideas y discursos cada cuál más grandilocuente respecto de “nuestro tema” somos precisamente los profesores. ¡Qué falta hemos hecho en este debate!, ¡la de ideas que pudiésemos aportar!, ¡la experiencia que podemos poner al servicio de la más noble de las causas cual es la de formar a las nuevas generaciones!.

Muchos de los nuestros están cansados, desmotivados, sin ganas. La compleja realidad que les ha tocado vivir en el plano laboral ha sido más fuerte que sus propios sueños y convicciones y se han quedado ahí, anquilosados a viejas prácticas que no dan cuenta de lo que sucede en su entorno, son hombres y mujeres inmóviles, que en su conducta cotidiana inmovilizan a generaciones enteras haciendo un daño irreparable.

Otros, sin embargo, en medio de la tormenta despliegan las velas, se nutren cada día de nuevos aprendizajes, a las dificultades las llaman desafíos, ven en cada ser humano con los que le toca en fortuna trabajar una posibilidad, aprovechan los errores como herramientas poderosas de construcción pedagógica, su mirada sabe lo que busca, miran pedagógicamente, son hombres y mujeres que dejan huella, que calan hondo en la vida de sus estudiantes, que marcan rumbos nuevos y son inolvidables. ¡Cuán necesarios son esos Maestros y Maestras!.
Creo firmemente en el poder fabuloso de la educación. Creo que una persona “educada” no es aquella que sabe cómo sentarse en una mesa de un lujoso restaurante y sabe que cubiertos tomar y que copa usar según qué trago… Una persona educada es aquella que mira con profundidad la vida que está viviendo, que enfrenta con inteligencia los desafíos ponderando una u otra posible solución, que sabe cómo tomar decisiones, que no le tiene miedo a las nueva experiencias que lo hacen moverse de su zona de confort, que sabe que equivocarse es una condición natural de la humanidad, al igual que acertar y ambas nos nutren de experiencia, que sabe lo que quiere y aun cuando no lo sabe tiene plena conciencia de este hecho y no se asfixia con ella, la vida no es acaso un gran tablero de ajedrez y siempre hay más de un camino, vivir es caminar, aprender del otro y otra, respetar, ver al otro como un legítimo otro, como diría nuestro Maturana, “obrar de modo tal que usemos la humanidad, tanto en nuestra persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio”, como diría el viejo Kant. Una persona educada irradia algo especial, su voluntad mueve montañas.

He sido profesor desde hace casi 15 años y cada día siento que queda un caudal inagotable de cosas que aprender. Desde el comienzo he querido trabajar en los espacios más complejos, en la orilla del precipicio, si un estudiante dejaba de ir a la escuela, ya sea por abandono o por rechazo de la institución escolar, simplemente se caía al abismo y no pasaban muchos días hasta que volvíamos a saber de él a través de la página roja de los noticieros. Vi a muchos estudiantes abandonar y ser abandonados por la escuela. Me formé la firme convicción de no dejar a ninguno de mis estudiantes de lado, de no cerrarles la puerta, de mirarlos con respeto, con ternura y ver en ellos un mundo de posibilidades. Me he caído y ha dolido mucho la caída, pero luego me he sentido más fuerte al ponerme de pie. He ido afinando el trazo en el camino, sé que un profesor “no cambia a nadie”, sólo es una buena o mala influencia. El que toma la decisión final es el otro u otra siempre. Nosotros nos movemos en ese punto medio e inasible entre la persona devenida en estudiante y el mundo de las posibilidades.

En este proceso de ir constituyéndome en maestro de este oficio he tenido la fortuna de vivir la experiencia de trabajar en dos realidades que de tan diametralmente distintas parecen irreconciliables. Por un lado el mundo carcelario con jóvenes privados de libertad en CIP CRC SAN BERNARDO y, por el otro, en el mundo de la academia, siendo profesor de los futuros profesores en la Universidad Católica Silva Henríquez, ¡Qué suma de experiencias tan diversas!. En ambas encuentro la certeza de que la escuela debe cambiar. La escuela debe sacudirse el polvo de los años y ser capaz de corregir los errores heredados de falsas creencias respecto de la educación. La escuela debe contar con liderazgos activos, que sean capaces de mover a sus profesores, de reencantarlos con la educación, pues ya no basta reencantar a nuestros propios estudiantes, es necesario hacer el mismo esfuerzo con los profesores, promover climas sanos de convivencia, facilitar tiempos y espacios para las coordinaciones de trabajos consistentes, apelar a los nuevos enfoques en pedagogía y trabajo en equipo. Los nuevos liderazgos en las escuelas deben saber estar presentes pero también deben saber delegar responsabilidades, deben conocer las capacidades y dificultades de cada profesor o profesora y fortalecer y promover esas capacidades, pero del mismo modo dar cuenta de las dificultades y convertirlas en desafíos.

La escuela es el espacio real en el que nos constituimos en profesores. La academia nos llena de teorías diversas y enfoques y miradas pedagógicas necesarias por cierto, pero es la práctica cotidiana la que en verdad nos constituye en lo que somos, nos hacemos profesores no precisamente el día en que recibimos nuestro diploma de titulación, nos hacemos profesores cuando somos capaces de tocar el corazón de un estudiante con nuestra acción pedagógica, nos hacemos profesores cuando en virtud de nuestra gestión de aula somos capaces de “mover”, de estremecer a nuestros estudiantes, de hacer que estos vayan descubriendo un sentido profundo en sus vidas y en las de sus semejantes.

Por último una adecuada gestión de aula requiere ser fortalecida y promovida a través de una adecuada gestión de escuela. La escuela es aquel espacio vivo que no sólo sirve para “retener” a nuestros estudiantes mientras sus padres trabajan. La escuela debe hacer que sus “alumnos”, entendiendo este concepto desde la perspectiva socrática, amen lo que viven en sus salas, que vayan a ella con gusto, con placer, con sed de experiencias pedagógicas, con ganas de aprender temas nuevos y proponer otros. Cuando suene el último timbre de la tarde y sea la hora de irse a sus casas y nuestros estudiantes no quieran hacerlo, será la señal de que estamos comenzando a hacer lo correcto. Quien dice que esto es imposible, jamás ha sido profesor.

miércoles, 5 de junio de 2013

CUENTO SUFI - LAS ESTRELLAS DE MAR

Había una vez un escritor que vivía a orillas del mar; una enorme playa virgen donde tenía una casita donde pasaba temporadas escribiendo y buscando inspiración para su libro. Era un hombre inteligente y culto y con sensibilidad acerca de las cosas importantes de la vida.

Una mañana, mientras paseaba a orillas del océano vio a lo lejos una figura que se movía de manera extraña como si estuviera bailando. Al acercarse vio que era un muchacho que se dedicaba a coger estrellas de mar de la orilla y lanzarlas otra vez al mar. El hombre le preguntó al joven qué estaba hac
iendo. Este contestó: “recojo las estrellas de mar que han quedado varadas y las devuelvo al mar: la marea ha bajado demasiado y muchas morirán”. Dijo entonces el escritor: “Pero esto que haces no tiene sentido, primero es su destino, morirán y serán alimento para otros animales y además hay miles de estrellas en esta playa, nunca tendrás tiempo de salvarlas a todas”. El joven miró fijamente al escritor, cogió una estrella de mar de la arena, la lanzó con fuerza por encima de las olas y exclamó “para esta… sí tiene sentido”.

El escritor se marchó un tanto desconcertado, no podía explicarse una conducta así. Esa tarde no tuvo inspiración para escribir y en la noche no durmió bien, soñaba con el joven y las estrellas de mar por encima de las olas. A la mañana siguiente corrió a la playa, buscó al joven y le ayudó a salvar estrellas.

Encontrado en:
http://beto_jaton.espacioblog.com/post/2006/07/14/el-sentido-las-cosas-cuento-sufi-

domingo, 2 de junio de 2013

1:23 de la madrugada

1:23 de la madrugada, el frío de adueña de mi ventana y la humedece completamente. Yo miro, yo escucho, pero mis ojos y mis oídos no sirven de nada… Y sin embargo todo se mueve y está vivo y nosotros navegamos en medio de océanos de posibilidades, bajo el embate furioso del tiempo y sus andamiajes inoxidables. He ahí la rueda del destino, la piedra originaria, el primer grito de espanto dado al nacer, el primer ciclo, la primera vuelta del planeta en torno de su propio eje, el primer día de un nuevo tiempo que se viene y se viene, con el despuntar del alba dentro de unas pocas horas.


El sol se aleja irremediablemente, ahora no es más que el recuerdo difuso de un poco de calor almacenado en el pecho. Este mes no es más que el último de un largo ciclo de tiempo y piel sobre la vereda oscura del tiempo. Este mes no es nada más que la orilla inconclusa desde la cual iniciamos el gran viaje que nos tiene caminando y durmiendo sobre la extensión inconsistente de los días. Este mes occidental no es la mitad que representa con su frío semblante de mujer impenetrable y distante, no el punto medio ente una esquina y la otra de lo que definimos como un año, este mes que nos susurra palabras en un lenguaje olvidado por el peso de nuestra historia representa el momento previo al vacío, el instante preciso en que agotamos las palabras inútiles, en que cerramos los ojos y nos preguntamos por lo vivido y lo por vivir, en que preparamos el viejo y querido bolso para un gran viaje, en que contamos los pasos como un niño hambriento de vida y jugamos a saltarnos las líneas del camino, y pisamos los charcos y dejamos que la lluvia limpie nuestra cara y nos olvidamos de hacia dónde vamos y nos preguntamos la hora de ayer y la de mañana con la misma intensidad.

Estos son los días del último sol del año, cada segundo cuenta, el guerrero respira profundo y evoca la memoria viva de sus antepasados. Faltan sólo unos pocos días, la tierra palpita bajo mis pies

jueves, 28 de marzo de 2013

LOS PRINCIPIOS BÁSICOS DE LA ESCUELA MODERNA

1. La educación de la infancia debe fundamentarse sobre una base científica y racional; en consecuencia, es preciso separar de ella toda noción mística o sobrenatural.

2. La instrucción es parte de esta educación. La instrucción debe comprender también, junto a la formación de la inteligencia, el desarrollo del carácter, la cultura de la voluntad, la preparación de un ser moral y físico bien equilibrado, cuyas facultades estén asociadas y elevadas a su máximo de potencia

3. La educación moral, mucho menos teórica que práctica, debe resultar principalmente del ejemplo y apoyarse sobre la gran ley natural de la solidaridad.

4. Es necesario, sobre todo en la enseñanza de la primera infancia, que los programas y los métodos estén adaptados lo más posible a la psicología del niño, lo que casi no sucede en ninguna parte, ni en la enseñanza pública ni en la privada.

5. El propósito de la enseñanza es que los niños de ambos sexos tengan idéntica educación; que por semejante manera desenvuelvan la inteligencia, purifiquen el corazón y templen sus voluntades; que la humanidad femenina y masculina se compenetren, desde la infancia, llegando a ser la mujer, no de nombre, sino en realidad de verdad, la compañera del hombre.

6. La coeducación de pobres y ricos, que pone en contacto unos con otros en la inocente igualdad de la infancia, por medio de la sistemática igualdad de la escuela racional, esa es la escuela, buena, necesaria y reparadora.

7. Establecer la protección e instrucción higiénica en las escuelas. No se necesitan palacios relumbrantes; para difundir la instrucción bastan salas amplias, de luz abundante y aire puro, donde los escolares estén protegidos.

8. El juego es indispensable a los niños. Por lo que mira a su constitución, salud y desarrollo físico, todo el mundo estará conforme; pero acontece que únicamente para la atención en la cantidad de desarrollo físico que producen los juegos.

9. Es de vital importancia la preparación de los maestros y una vida y sueldo digno para ellos. El verdadero educador es el que, contra sus propias ideas y sus voluntades, puede defender al niño, apelando en mayor grado a las energías propias del mismo niño.

10. La escuela debe renovarse para renovar la sociedad, una sociedad que repruebe los convencionalismos, las crueldades, los artificios y las mentiras que sirven de base a la sociedad moderna.

11. Partiendo de una educación en solidaridad y de la igualdad, no hay que crear una desigualdad nueva, y, por tanto, en la Escuela Moderna no hay premios, ni castigos, ni exámenes en que hubiera alumnos ensoberbecidos con la nota de, medianías que se conformaran con la vulgarísima nota de aprobados ni infelices que sufrieran el oprobio de verse despreciados por incapaces.

12. Los niños y las niñas deben tener vitalidad cerebral propia, a fin de que cuando se emancipen de su racional tutoría, continúen siendo en el mundo social enemigos mortales de prejuicios de toda clase, propendiendo a formarse convicciones razonadas, propias, sobre todo lo que sea objeto del pensamiento.

13. El propósito culminante de la Escuela Moderna es fomentar la evolución progresiva de la infancia evitando los atavismos regresivos, que son como rémoras que opone el pasado a los avances francos y decididos hacia el porvenir.

FRANCISCO FERRER I GUARDIA (1859 - 1909)

LA ESCUELA DE LAS FLORES

Cuando el cielo tempestuoso ruge sordamente y caen los chubascos de junio, el húmedo viento del este camina a través de los brezales para tocar la cornamusa entre los bambúes.
Entonces, innumerables flores se abren de súbito; nadie sabe de dónde han salido, y se las ve bailar locamente sobre la hierba.
Madre, estoy seguro de que las flores tienen una escuela bajo tierra.
Cuando hacen sus deberes las puertas se cierran, y si antes de que sea la hora quieren salir para jugar, el maestro las manda castigadas al rincón.
Tienen vacaciones cuando llega la época de las lluvias.
Las ramas entrechocan en el bosque y las hojas se estremecen con el viento furioso, las gigantescas nubes dan unas palmadas y las niñas-flores salen corriendo, con sus vestidos rosados, amarillos y blancos.
¿Sabes, madre? Las flores viven en el cielo, como las estrellas. ¿No te has fijado qué deseos tienen de llegar allá arriba? ¿Y sabes el porqué de tanta impaciencia? Yo sí, yo adivino hacia quién tienden sus brazos: las flores tienen, como yo, una madre.

RABINDRANATH TAGORE

viernes, 18 de enero de 2013

Discurso de Graduación 2012 de 4os Medios del Instituto Nacional

(extraído de la web)
Don Jorge Toro Beretta: Rector del Instituto Nacional
Don Raúl Blin Necochea: ViceRector del Instituto Nacional
Doña Carolina Toha Morales: Alcaldesa de la comuna de Santiago
Padres, apoderados, amigos y compañeros.
Autoridades Varias y Vagas

Tengan todos ustedes, muy buenos días. Antes de comenzar a leer estas líneas, con motivo de la Licenciatura de los Cuartos medios 2012, mi generación, me gustaría pedir perdón. Perdón a quienes después de revisar un discurso que yo envíe semanas atrás, me autorizaron y dieron la oportunidad de leerlo aquí frente a ustedes. Disculpas porque las páginas que hoy leeré, son distintas a las de ese borrador. De otra forma no me hubieran dejado hacer este discurso. Disculpas y espero puedan entenderme.

Cuando me embarqué en la tarea de hacer un discurso con motivo de la Licenciatura, me encontraba con más dudas que certezas. ¿Qué digo? ¿Cómo, en cinco minutos, resumir mi paso por este colegio? ¿Cómo, en un discurso, intentar plasmar siquiera en su uno por ciento, la gama de sentimientos que poseo hacía El Nacional? ¿Cómo redactar algo, lo suficientemente digno para tan importante día?. En primera instancia, intenté hacer algo similar a los discursos que he escuchado, como presidente de curso, cada diez de agosto, en las ceremonias de aniversario del colegio. Hacer un breve repaso de la historia del colegio.

Mi idea era empezar diciendo que el Instituto Nacional fue fundado como una obra del gobierno de José Miguel Carrera en 1813, tras la fusión de las casas de estudio del periodo colonial. Luego, tras la ofensiva de la Corona española por recuperar sus posesiones en América, e identificando al Instituto Nacional como un símbolo de la soberanía y la lucha por la emancipación, deciden clausurarlo. Bernardo O’higgins, cinco años después, con la Independencia ya asegurada, lo reabre para seguir funcionando, sin interrupción, hasta nuestros días. También pensé recordar que han sido Institutanos, 18 presidentes de la República de Chile. Entre los que destacan nombre como Pedro Aguirre Cerda, José Manuel Balmaceda y, el poco mencionado en los discursos, Salvador Allende. Pero no. Hoy no vengo a repetir ni recordarles lo que ya todos sabemos. Para más información leer el artículo del Instituto Nacional en Wikipedia, muy interesante. Ni tampoco vengo a hablar en representación de todos ustedes, ni siquiera represento, como presidente de curso, la voz de mis compañeros. Cosa que no quita, que puedan hacer suyas estas palabras. Así como en la televisión, advierto: Las opiniones vertidas en este discurso no representan necesariamente el sentir de mi curso, familia, amigos ni colegio. Este discurso me represente a mí y solo a mí. Yo soy su único responsable.

Hoy, vengo a hablar de aquello que todos como Institutanos callamos. De aquello que la historia oficial prefiere olvidar y dejarlo fuera de lo público. De aquello de lo cual todos somos culpables: las autoridades por ocultarlo bajo el manto de la tradición o el amor a la insignia, los Institutanos fanáticos que avalan y defienden irracionalmente conductas que rozan en lo enfermizo y los Institutanos que reconociendo la enfermedad, no hacemos nada al respecto: ni irnos del colegio, ni intentar cambiar algo. Cuando entré en séptimo básico y me dijeron que el gran Instituto Nacional llevaba 193 años de vida, saqué la cuenta y pensé que si no repetía ningún año saldría para el aniversario 199. Un año antes del famoso Bicentenario. Hace 6 años me dio tristeza e incluso, un poco en broma un poco en serio, pensé que sería una buena opción repetir para ser parte de la “Generación Bicentenario”. Hoy, con la perspectiva que el tiempo me ha dado, considero como un símbolo de mi paso por este colegio el salir un año antes de la Gran Fiesta: nunca me he sentido lo suficientemente Institutano como para soportar un año entero de chovinismo Institutano. Incluso, fue uno de los argumentos a favor cuando decidí pasar de curso el año pasado, el no estar aquí para el bicentenario. ¿Por qué?

Recuerdo claramente el segundo día de clases del 2007, cuando llegó una profesora, y nos empezó a contar la historia de este colegio, además de decir que del Instituto Nacional han salido 18 Honorables Presidentes De La República, nos comentó que también habían salido de esta institución importantes forjadores de la patria, que cuando nos pasaran Historia de Chile en segundo medio sabríamos. Sin embargo, luego de que en el preuniversitario me pasaran Historia de Chile (en el colegio no la vi más de un mes), reconozco que la profesora obvió el contarnos varios detalles. Detalles como que entre los 18 presidentes de Chile, no son pocos los que tienen las manos manchadas con sangre de este pueblo.

A modo de ejemplo, Institutano fue Pedro Montt Montt, presidente de Chile que dio la orden de asesinar a 3.500 salitreros en el Norte Grande, conocida actualmente como la mayor matanza en la historia de nuestro país (después de los 17 años de dictadura, claro) hablo de La Matanza de la Escuela de Santa María de Iquique.
También a mi profesora se le olvidó mencionar que Institutano fue Germán Riesco Errázuriz, presidente de la República en el periodo del auge de la “Cuestión Social” destacando la matanza a raíz de la Huelga de la Carne, la cual dejó un saldo de más de 300 muertos en las calles del centro de Santiago. Previamente, destacan dos tristes hechos en la historia de Chile en que Institutanos también han sido actores principales. Fue un Institutano Manuel Bulnes Prieto, quien sofocó la Revolución Liberal de la Sociedad de la Igualdad, causando decenas de bajas. Fue Institutano también, Anibal Pinto, presidente de Chile, quien nos condujo a una absurda guerra contra nuestros hermanos peruanos y bolivianos por intereses oligarcas. Esta guerra, la Guerra del Pacífico, causó 3 mil bajas en Chile y más de 10 mil bajas en los países vecinos. Diego Portales también fue Institutano. Para todo el que sepa un poco de historia, cualquier aproximación resultaría vaga en tratar de explicar las obras de él. Prohibió, so pena de cárcel, el participar en chinganas. Instauró una nueva forma de castigo para los “criminales peligrosos”, azotes públicos. Conocida es su frase: "Palos y bizcochuelos, justa y oportunamente administrados, son los específicos con los que se cura cualquier pueblo, por arraigadas que sean sus malas costumbres.

Pero, para terminar con este breve, recorrido histórico por la “Historia no contada” de los ilustres Institutanos, quisiera concluir con un deseo: El próximo año hay elecciones presidenciales. Ojalá el número de presidentes Institutanos no crezca hasta los 19. Me daría vergüenza que Laurence Golborne, un Institutano que hasta hace 3 años era Gerente General de Cencosud, (a saber: Jumbo, Paris, Santa Isabel, Costanera Center, entre otros) consorcio que paga $4.072 de patente al año, fuera presidente de Chile. Más allá de la falsa historia que nos han intentado vender del Instituto, el principal problema que reconozco además funciona como parte básica, casi como un pilar que sostiene todo este aparataje institucional: los mitos y tradiciones.

Recuerdo cuando mi curso de séptimo básico conoció por boca de un profesor, una famosa frase que terminó dando vueltas por la cabeza de todos mis compañeros: “Errar es humano pero no Institutano” sin tener estudios algunos de pedagogía, ni pretender hacer un análisis psicológico de la educación, me parece que la pregunta cae de cajón: ¿A qué clase de profesor se le puede pasar por la cabeza decirle eso a niños de 12 años? ¿Por qué intentar separar al Institutano del humano común y corriente? ¿Tan inteligentes somos? Luego de vivir 6 años con esa frase, ¿Cómo se le explica a alguien que obtuvo 500 puntos ponderados en la PSU? Y que salió con un NEM y un Ranking por debajo de la media nacional.

Desde el primer día que pisé este colegio, sentí como todos los dardos y las acciones van dirigidas a un solo objetivo: el éxito. El éxito no como un instrumento para un fin mayor y más noble (la felicidad, por ejemplo). Sino como la meta final de la vida. Un éxito aparente eso sí, un éxito centrado sólo en lo económico: ser puntaje nacional, estudiar una carrera tradicional, casarse, escalar lo más alto posible en la empresa, comprarse una camioneta para pegarle la insignia del instituto en el parabrisas. Como dirían los Fabulosos Cadillacs: “En la escuela nos enseñan a memorizar: fecha de batallas pero que poco nos enseñan de amor”. Amor a lo que hacemos, amor al prójimo, amor a la clase o incluso a la humanidad. No, nada de eso. Sólo buenos puntajes para el día de mañana comprarse la camioneta 4x4. Frases como esas son las que forman el carácter del general del alumno Institutano: petulante, soberbio, chovinista y exitista. Personalmente, no es ningún orgullo ser el colegio más odiado de los “emblemáticos” (y no me trago el cuento que nos decían los profesores que es porque somos los más inteligentes o los con mejores pololas) es porque de una u otra manera de verdad creemos que nosotros no nos equivocamos: porque somos Institutanos.

En este colegio desde que entramos, se nos ha inculcado el valor de la competencia y la discriminación. Las evaluaciones tienen que ser individuales. Para que así, la satisfacción del que se sacó un siete, sea personal. De él solo. Sin embargo en la vida: ¿Qué actividad se puede desempeñar solo? Ninguna. Nos educan en una burbuja idílica. Cuando miro hacia atrás, pienso: ¿Qué valores aprendí en este colegio? Si todos hemos sido testigos de horrorosas frases estilo: “corran como hombres, no como maricones” “asuman sus consecuencias como machitos” “al colegio se viene solamente a estudiar” o “dejen la población en la casa” ¿Son acaso estas frases las que corresponden a un colegio que se jacta de estar forjado sobre los valores de la ilustración? No lo creo. A propósito de los mismo, yo personalmente no he sido testigo, y tengo la impresión que es una conducta que va en retirada, pero hasta hace sólo un par de años, era común ver a un respetado y sacralizado profesor de este colegio, echando alumnos de la sala por negro. O suspendiendo aleatoriamente (Hacía formarse a un curso y decía: un, dos, tres: suspendido. Un, dos, tres: suspendido) sólo para demostrar su hipotético poder en este colegio. Ahora bien, de lo que sí he sido testigo, es de tratos abiertamente homofóbicos por parte de profesores hacia compañeros homosexuales: “Este colegio por gente como ustedes está como está, váyanse” y, en la misma línea he sido testigo de profesores pegándole a compañeros (no combos ni patadas, pero sí empujones). Estas son algunas de las cosas que hacen que yo no pueda sentirme orgulloso, como me han dicho que tengo que estarlo, de portar esta insignia. No podría sentirme orgulloso de ir en un colegio que la sola idea implica discriminación.

Si la educación en Chile fuera buena en todos los establecimientos educacionales ¿Qué motivo habría para la existencia del Instituto Nacional? Ninguna. Si mi antiguo colegio me hubiese ofrecido la misma calidad de enseñanza que el nacional, yo no me hubiera cambiado. Pero me cambié porque no la ofrecía. Entonces, ¿Cómo sentirme orgulloso de haber dejado a 40 ex compañeros pateando piedras en mi ex colegio, para yo venir y “salvarme” de no patear –tantas- piedras? La sola idea suena aberrante. No puedo dejar de mencionar lo sorprendente que fue para mí ver en la página del preuniversitario Pedro de Valdivia (de los mismos dueños de la Universidad Pedro de Valdivia, la cual tiene preso a su ex rector por el escándalo de las acreditaciones) un aviso que decía que habían firmado un convenio con el Instituto Nacional. El símbolo del lucro en la educación firmando un convenio con el símbolo de la educación pública. Es así como el CEPAIN lleva a la práctica sus comunicados “¿a favor de la educación pública? ¿Quién los autorizó para usar el nombre del colegio, a quién le preguntaron?” Patético.

Para concluir esta catarsis contenida por 6 años, me gustaría compartir con ustedes dos anécdotas que me ocurrieron este año en el colegio. Corrían los primeros meses del año, cuando equis profesor preguntó en voz alta a todo mi curso: ¿Quién de aquí sabe qué es la comisión Valech o el informe Rettig? Ninguna mano se levantó. Nadie de un cuarto medio humanista del “Mejor colegio de Chile” lo sabía. Y la segunda, casi en la misma línea: El 11 de Septiembre del año que se va, cayó martes. Día en el cual me tocaba por asignatura Historia electivo e Historia Común. En mi interior, cuando me dirigía al colegio pensé que por lo particular de la fecha, y por ser un curso Humanista usaríamos esas 3 horas para discutir respecto al tema. Craso error. Parece que era más importante las Batallas Napoleónicas en historia común y la Ley de oferta y demanda en historia electivo, que las bombas de ruido que se escuchaban explotar en el colegio a esas horas de la mañana. Comentando con unos compañeros en el recreo la situación, recordamos que nunca, en los 6 años que llevamos en el colegio nos pasaron el Golpe de Estado (donde, paradójicamente, murió un Presidente Institutano). Es decir, haciendo el experimento que yo sólo sepa lo que me han pasado en el colegio y nada más, no sabría quién fue Augusto Pinochet en la historia de Chile. Repito: Cuarto medio humanista en el mejor colegio de Chile.

Ahora bien (aquí viene la parte emotiva) no podría ser tan hipócrita de sólo quedarme en la crítica. Digo hipócrita porque yo postulé al nacional porque quise y me quedé aquí también porque quise. Y es porque dentro de todo lo yermo aún existen pequeños oasis fértiles. Profesores en los que se puede confiar una palabra más allá de la materia oficial, profesores que entienden la educación más que como un “motor de ascenso social” y que conciben al colegio más que como un preuniversitario de 6 años. Profesores de materias “no-PSU” que luchan día a día contra el sistema para darle dignidad a su ramo. Y creo que lo logran, sus ramos son los más dignos de todos.

Pedro Lemebel, un escritor chileno en una crónica rememorando sus años en el Liceo Manuel Barros Borgoño lo describe mejor que yo, cito: “Pero rescato de ese liceo, las clases progresistas que me enseñaron política, filosofía, literatura, poesía y otras lecturas más allá del horroroso Quijote en papel de biblia que después me lo fumé entero”. No daré nombres, pues sé cómo funcionan las cosas en este colegio y no quiero que vinculen a ningún profesor con este discurso, pero estoy seguro que ellos saben quiénes son. Paradocentes que muchas veces te alegran el día con sus saludos y su disponibilidad desinteresada y casi religiosa para ayudarte. Los tíos auxiliares que a las 7.30 de la mañana cuando llegas a la sala y están sólo ellos barriéndola son tu primer “Buenos Días”, tías del Kiosko que nos prestaban microondas cuando a mitad de año dejaron de funcionar los del casino, y en general toda la gente que te conoce por tu nombre y no por tu apellido o número de lista, a todos ellos: gracias, infinitas gracias y espero no se dejen avasallar, porque sepan que tienen todo en contra.

Sin más que palabras de agradecimiento para, como dije anteriormente, lo fértil dentro de lo yermo, palabras de disculpas a los que me dieron la oportunidad de leer un discurso, palabras de desprecio para quienes hacen de este colegio un preuniversitario de 6 años deshumanizador, les digo a ustedes, compañeros de generación: éxito, pero éxito de verdad, del que incluye felicidad y crecimiento personal. Y espero que con estas palabras no haya herido su orgullo Institutano, si fuera así, cumpliría mi deseo: “Sólo espero que el día de mi licenciatura, me reciban con gritos de odio”.

Compañeros, hoy, se acabaron los 12 juegos.
Muchas gracias
Benjamín González
Presidente del 4to F Humanista del Instituto Nacional

martes, 8 de enero de 2013

EL OTRO LADO DEL ESPEJO

EXTRAIDO DE LA WEB)
7 de enero de 2013

Lonko reclama a Piñera: “Han quemado tres veces mi casa, encontré los restos de mi tío calcinados, me han torturado y no ha habido justicia". "En mi calidad de autoridad tradicional, quiero expresar mis condolencias a los familiares de Luchsinger Lemp y su esposa Vivian McKay quienes resultaron con serios daños tanto materiales como pérdidas humanas", dice la carta escrita por Juana Calfunao Paillalef.

La lonko mapuche Juana Calfunao Paillalef, de la comunidad Juan Paillalef de Cunco, Novena Región, escribió una carta abierta dirigida al Presidente de la República, Sebastián Piñera, donde expresa sus condolencias a los familiares de Luchsinger Lemp y su esposa Vivian McKay, al tiempo que narra la ola de violencia que ha sufrido su comunidad. “Mi comunidad, mi familia y yo personalmente he sufrido numerosos atentados de esa naturaleza; elementos desconocidos quemaron tres veces mi casa; en uno de estos incendios encontramos calcinados los restos de mi tío Basilio Coñonao. Sin embargo, cuando somos los mapuches los afectados, y la injusticia de haber sido objeto de este tipo de violencia, debemos lamentar la insensibilidad de las autoridades y la indolencia de los medios de comunicación. En estos casos, como el mío propio, no existen visitas del Presidente chileno, ni de sus Ministros y Parlamentarios ni se decreta el estado de sitio y mucho menos se les aplica a los autores la ley antiterrorista. No obstante, tenemos que seguir escuchando de las autoridades políticas de Chile que existe “igualdad ante la ley”. Esta falta de igualdad ante hechos tan lamentables como los sucedidos a la familia Luchsinger, una vez más esto nos confirma que los tribunales no son independientes, las autoridades políticas tratan con un racismo judicial marcado una notada deferencia a nuestro pueblo.

Como usted, Sr. Piñera, ha podido comprobar los mapuches no tenemos problemas a la hora de rechazar y condenar estos hechos tan lamentables como es el incendio ocurrido en Vilcun”. “Usted debería reflexionar, sobre las torturas que la policía me infligió y que me provocaron un aborto quedando sin condena a los culpables; ¿por qué quedaron impunes los innumerables allanamientos arbitrarios a las casas de nuestras comunidades? El robo de dineros, la incautación de herramientas de trabajo y de aparatos de comunicación que nunca fueron devueltos? Todo ello me hace pensar que la policía no está al servicio de la sociedad y que para nosotros los mapuches no es garantía de seguridad y protección como debería serlo en un estado de derecho y régimen democrático”. "Sin embargo, estos hechos han sucedido en un clima de violencia y confrontación de las autoridades políticas chilenas no pueden eludir su responsabilidad debido a la incapacidad política para solucionar el conflicto que se vive en nuestro Wallmapu.

No debemos olvidar que los hechos mencionados han ocurrido en el contexto territorial de numerosas comunidades que luchamos por la restitución de nuestras tierras que injustamente nos fueron arrebatadas en el pasado, cuyo problema las autoridades chilenas no dan una solución satisfactoria que reduzca la pobreza que sufrimos los habitantes de dichas comunidades. Del mismo modo, también tenemos que tener en cuenta que los hechos han ocurrido en el quinto aniversario de la muerte de nuestro querido lamngien (hermano) Matías Catrileo, asesinado violentamente por la espalda y cuyos autores disfrutan de la más completa impunidad”. “Las movilizaciones de nuestras comunidades mapuches, que van en aumento, se deben a la falta de justicia y al rechazo a cualquier tipo de dialogo productivo sobre la restitución de nuestro territorio. A ello hay que añadir la terrible injusticia que originó la anexión ilegal de nuestra Nación Mapuche a la jurisdicción del estado chileno hace 130 años, lo cual causó el empobrecimiento crónico que venimos sufriendo las comunidades desde entonces. Esta anexión ilegal nos quiso arrebatar nuestra identidad nacional y nos condenó a una vida sin dignidad que nos ha dejado en la total indefensión, criminalización y judicialización de nuestras demandas, por parte del estado chileno” “Nuestras protestas por un tratamiento más justo son criminalizadas, dando lugar a que se cometan las más atroces violaciones a los derechos humanos. Mi propio caso de nuevo sirve para ejemplarizar el trato injusto que sufrimos los mapuche. Por protestar por el no pago de un trazado usurpado por la MOP (Ministerio de Obras Públicas) y Frontel, fui objeto de una implacable persecución política; fui acusada de atentar contra la autoridad y estuve cuatro años encarcelada junto a toda mi familia. Me aplicaron una ley retroactiva al extremo de que mi hija menor tuvo que ser enviada al exilio por la falta de seguridad”. “Comparto el dolor de las familias mapuches que nunca encontraron justicia por sus seres queridos asesinados por la policía chilena.

A la vida de nosotros los mapuche no se le da el valor y significado que se le da a la vida de un winka (chileno), una mención especial a mis Hermanos asesinados; Matías Valentín Catrileo Quezada (2008), Julio Alberto Huentecura Llancaleo (2004), Xenón Alfonso Díaz Necul (10-05-2005), José Huenante Huenante (16 años, detenido por la policía y luego desaparecido), Juan Collihuin Catril (Agosto 2006, 71 años), Johnny Cariqueo Yañez (2008). Jaime Facundo Mendoza Collío (julio-agosto 2009) José Marcelo Toro Ñanco, 35 años (noviembre 2009)”. “Sr. Piñera, el mundo es testigo de las injusticias que su gobierno y el estado chileno cometen y han venido cometiendo durante estos 130 años.

Como autoridad de mi pueblo no puedo dejar de mencionar estas injusticias porque yo las he vivido personalmente, y aún las vivo. Como Autoridad Tradicional (Lonko) le exijo, que termine con la persecución política y los allanamientos; que se termine con el hostigamiento hacia las comunidades que se encuentran cercadas por la policía, que se tenga consideración con las madres mapuches que sufren la represión cotidiana, con los jóvenes heridos y detenidos y con los niños traumatizados por la violencia policial. Exigimos una solución urgente a la situación de los detenidos que están en huelga de hambre porque no se les respetó el debido proceso. También es inaceptable que nuestros hermanos detenidos mapuche sufran largas medidas cautelares en la cárcel hasta que se compruebe su inocencia, como ha sucedido a miembros de mi grupo familiar y a muchos otras autoridades y miembros de mi pueblo Mapuche, a pesar de lo injusto de sus detenciones, jamás han tenido ni la más mínima reparación o compensación por la desarticulación de la familia, por los daños económicos, físicos y psicológicos”. “Como usted ha podido comprobar, los mapuche tenemos razones fundadas para desconfiar de la buena fe de su gobierno y de los anteriores.

Mañana 6 de enero, fecha en que los mapuche conmemoramos el establecimiento de la frontera en 1641 y nuestra independencia que el estado chileno opto por ignorar hace 130 años atrás, desde entonces todos los gobiernos han eludido su responsabilidad de tratarnos con igualdad y justicia. Nos sentimos excluidos del derecho y víctimas de una política que nos ha tratado de erradicar como pueblo para asimilarnos y hacernos desaparecer. Este es uno de los principales motivos por lo cual los mapuches no nos sentimos identificados con su país. Sin lugar a duda, es indispensable, Sr. Piñera, tener voluntad política para solucionar el conflicto y conseguir la paz social, que los mapuches tanto deseamos, y que termine de una vez con este clima de militarización de nuestro territorio y enfrentamientos que lamentablemente ya ha costado la vida a demasiadas personas Mapuches y Chilenos”.
Fuente: "La Hora"

martes, 4 de diciembre de 2012

LA COTIDIANA VIOLENCIA

Primer acto: Profesor X escucha un ruido sospechoso en casa 2, el epicentro de todas las tensiones de los últimos tiempos, y entra a uno de los pabellones de manera subrepticia. El ruido se hace aún más notorio. El profesor avanza con la prestancia de un felino y el ojo avizor de un águila dorada. Un pedazo de trapo desteñido que hace las veces de cortina está extrañamente corrido impidiendo cualquier tipo de vista indiscreta. En su interior, en el reducido espacio de una celda compuesta de dos camarotes más las bolsas de ropa y otras cosas inescrutables, en un ambiente demasiado estrecho para 4 personas y con una ventilación del todo deficiente X descubre la raíz del ruido que activó todas sus alertas de profesor de trato directo.

Sólo le bastaron unos segundos. Toda la acción no dura más que unos breves segundos… la mirada, el movimiento frenético de unas manos que iban y venían sobre el suelo como amasando un pan primigenio, el metal arrastrándose sobre el frío cemento, el despuntar de los fierros, el ruido de sables, las manos de X cerrando de golpe la puerta de la celda, las manos de X tomando nerviosa pero rápidamente el intercomunicador. Su voz, transformada en polvo de viento, la onda sonora en pulso eléctrico, la estación repetidora que envía la señal y la retransmite en todos los demás intercomunicadores, el pulso que se transforma en sonido una vez más. Gendarmería que recepciona el mensaje y comienza a rodar la máquina una vez más. Unos pocos segundos, tan sólo unos pocos segundos.

Segundo acto: “Te amo a matarte sapo y la conchetumare, trabajai pa los pacos ahora perkin culiao, te finaste X hijo e’ la perra, te amo a pulmonearte, abre la puerta cochino culiao, etc., etc., X, imperturbable, espera la llegada de los hombres de uniforme color verde boldo, la aplicación de la ley, el imperio del derecho, pero sabe con certeza que ya nada será igual a partir de ahora, a partir de este descubrimiento azaroso, a partir de esa puerta cerrada por sus manos y esa llamada realizada por su voz transformada en pulso eléctrico y bla bla bla.

X espera, y en la espera desespera. Probablemente recuerda sus días de vigorosa juventud, cuando el enemigo era visible con toda claridad y todos los esfuerzos y todos los embates de la rabia pobladora y el fino trazo de sus pinceles apuntaban a derribar al gigante devenido en molino de viento, que habitaba en la distancia insalvable de los contrafuertes cordilleranos, lejos, muy lejos del barrio y su vertiginoso devenir. Ahora sólo existían los gritos, las amenazas, el trato hiriente de unos jóvenes que pudieran ser sus vecinos, pero que la lógica carcelaria y sus desastrosos efectos convertía en irremediables opuestos.

La puerta del pabellón se abre con violencia, GEMCHI ha llegado, X no siente alivio sin embargo, no es un buen día para morir, el sol brilla más intenso que nunca, una tibia brisa penetra por entre los barrotes de las celdas y su vaho se mezcla con el olor a encierro y humanidad en descomposición, el reloj avanza de manera inexorable. Es tarde, es demasiado tarde para arrepentirse, el intranquilo metal de su voz a través del intercomunicador traerá lamentables consecuencias (continuará)

sábado, 6 de octubre de 2012

CIERRE SEGUNDO CICLO TALLER DE CREACION LITERARIA

El presente es parte del trabajo realizado durante el año 2011 en el Taller de Creación Literaria impartido en CRC San Bernardo.
En este Taller participaron jóvenes de Casa 1 y Casa 2 en un grupo que convocó y convoca a alrededor de 15 muchachos.
Las actividades de este segundo ciclo estuvieron centradas, en primer lugar, en reforzar en los jóvenes la capacidad creativa a partir de ejercicios de descripción y elaboración libre de historias. Una segunda etapa del Taller consistió en realizar un concurso literario, en el que todos eran ganadores, respecto de relatos y vivencias propias de su dura vida carcelaria; los trabajos generados en esta etapa se encuentran publicados en otro texto. Por último, centramos el desarrollo de las sesiones finales del periodo en la realización de diversos poemas visuales, algunos de los cuales forman parte de esta breve muestra.

Quisimos desarrollar este tipo particular de presentación (LEPORELO) pues es una forma muy agradable a la vista, muy sugerente y sobre todo, porque nos recuerda irremediablemente a los textos precolombinos, al menos a aquellos que lograron salvarse de la barbarie.

Para todos los jóvenes participantes un abrazo, mucha fortaleza y una vez más GRACIAS por permitirme ser ese puente entre su capacidad creativa y el resultado que es este segundo libro de poesía y cuentos
La música, hay muchos tipos, diferentes ritmos, todas son bailables y siempre con un mensaje. La música, muy grata para los oídos del hombre. Hay música para todo tipo de gente y para todas las edades... unas tristes y otras muy alegres. La música es escuchada en todo el mundo.
                                                                                          FRANCISCO C.

Esta es la llave de mi corazón y mi libertad
RICARDO R.





















CONCIENCIA

Me dieron la vida. Y la vida y el destino, y eso hizo que me apodaran El Bambino, y para qué seguir siendo el mismo cretino, si tengo otro camino, para empezar de nuevo y hacer junto a mi hija todo lo que yo más quiero.
Yo aprendí a cabalgar y sin ni un pero a separar las amistades por la familia primero, y a tener conciencia que la delincuencia nunca te lleva a nada. Busca otro camino y hace lo que tú soñabas, que perder a la familia por lo tuyo no vale nada.
Busca algo bueno, un nuevo mecanismo y te darás cuenta que ya no eres el mismo.
Mucho me costó y al fin fui conciente que perdí los dos primeros cumpleaños de mi hija por dármelas de delincuente y... conciencia brother, que puedes recaer por la culpa de tus errores.

RODRIGO F.


   ANIMAL NOCTURNO
Este simple gato es uno de los animales liberales que nadie les dice nada, ninguna orden. es un felino audaz que anda en busca de riesgo y adrenalina para sobrevivir y para conseguir lo que él más anhela , que es el amor verdadero, y cautivarlo por completo y que ella caiga rendida a sus garras de amor.
                                                       RICARDO R.













Érase un día normal como todos los otros, pero estaba lloviendo muy fuerte. Yo venía con mi paraguas negro. Venía de tomarme una cerveza cuando de repente veo una mujer muy bella que venía mojándose entera y me dice: "Me dejas estar debajo de tu paraguas para no mojarme". Yo le dije que sí, nos pusimos a conversar y cada vez me gustó más y creo que yo igual le gusté. La fui a dejar a su casa y quedamos de juntarnos mañana. Creo que conocí el amor.
                                                   MICHAEL C.



Hola niños y niñas. esta es mi pieza. Como pueden ver está super ordenada, pero no durará mucho porque mis hermanos chicos van a dejar la embarrada... Pero son niños, hay que dejarlos ser... ¡¡Ah!! Ellos, mis hermanos, han llegado. Tengo que irme.
Chao.  
                                                           GIOVANNI A.





UNA NOCHE TE CONOCÍ AMOR

Un día en la noche me presenté a ti y esa noche fue especial en mi vida ya que te conocí, amor mío. Nunca podré olvidarte ya que todas las noches me acordaré de ti y nuestro amor durará por siempre. Mujer de mi vida.
Te amo.
                                                                      FRANCISCO M




Yo soy José González y estoy pasando por un momento muy malo en mi vida y estoy terrible triste por la vida que llevo, porque estoy privado de libertad y no hallo la forma de cambiar mi modo de pensar.
Yo lo único que quiero es cambiar y cumplir mi condena para irme a mi casa y estar tranquilo para siempre.
Me despido antes de ahorcarme...
¡¡CHAO!!
                                                                  MICHAEL C.

martes, 28 de agosto de 2012

LA CARCEL EN POCAS PALABRAS - segunda parte

MI GRAN AMOR
Todo da inicio el 14 de mayo del presente año. Yo me encontraba caminando por las calles de la comuna de Peñaflor, cuando me detuvieron los carabineros, sólo se trataba de un control de identidad, pero para sorpresa mía me nombran una condena de cuando era menor, llevándome al Juzgado de Garantía de Talagante, informándome en la sala de audiencia que tenía que cumplir una condena de 5 años y 1 día en la cárcel de tiempo joven. Mi ánimo y mi forma de pensar fueron muy negativos porque venía recién saliendo de una condena de 2 años en el penal de El Manzano. Lo más triste es que mi vida estaba empezando a tener sentido y a formar una familia pero todo se me vino abajo y aquí me encuentro contando mi historia. Tenía 15 años cuando nos mudamos de San Bernardo hacia la comuna de Padre Hurtado, donde conocí una muchacha de 14 años de edad. Morena, bajita pero muy linda. A mí me llamó la atención del primer momento en que la vi, pero nuestras vidas eran muy distintas, ella de una familia de buena situación, todos profesionales y yo de una familia de delincuentes, así que por esos motivos yo veía que era casi imposible tener algo con ella. Pasaron los años y sólo nos saludábamos, yo por supuesto cada día me gustaba más, era una obsesión, hasta que un día me armé de valor y le dije si quería ir a una fiesta conmigo, me dijo que sí, me alegré mucho y me arreglé para ir a buscarla. Estaba hermosa esa noche, salimos a la disco y esa noche era mi oportunidad para decirle que yo la quería, se lo dije pero mis palabras me salían entrecortadas y me decía que no me entendía. Respiré hondo y le dije: "Quieres pololear conmigo" y lo que me dijo ella me sorprendió mucho, "Pensé que nunca me lo dirías". La abracé y la besé como nunca he besado, hasta el día de hoy estamos juntos y nos amamos mucho.

LA CONDENA MÁS LARGA DE MI VIDA
Mi nombre es X y mi apodo es Pirata. Yo desde pequeño que tengo problemas con la droga, llegando así a cometer delitos robando, traficando, de todo. Yo de pequeño que he estado detenido. Como era menor de edad me iba para la calle por e1 día por un delito de robo con intimidación por cogotear a una abuelita, a ella le dio un infarto y se murió. Desde ahí que estoy cumpliendo una condena de 10 años. Yo con mi buena conducta estoy esperando un beneficio de salida para poder trabajar.

7 DÍAS EN LOS CASTIGOS
Un día como cualquiera yo estaba en el patio con un grupo de amigos cuando llegaron otros jóvenes los cuales ellos querían discutir con nosotros para pelear. Yo les dije que ya de acuerdo peliémos. Nosotros les pegamos pero nos sapiaron ¡nos fuimos castigados por agresión haciendo 7 días en los “castigos”, aburridos, sin fumar. Pasaron los días y bajamos de los castigos… ya no tuvieron ni un problema más.

MI HISTORIA EN ESTE CENTRO
Yo llegué el 17 de diciembre a este centro y no sabía qué pasaba aquí. Me portaba súper mal y por eso pasaba en los castigos, pero un día me di cuenta que eso no me ayudaba en nada, sólo me perjudicaba hasta que mi encargada de casos me pide que hablemos pero yo no hablaba con nadie porque no tenía confianza en nadie y no sé qué me pasó un día que entré a su oficina y empecé a conversar con ella muchas cosas que nunca había hablado con nadie, pero ese día hablamos como dos horas hasta que me dijo si es que era capaz de hacer un compromiso y yo de una le respondí que sí y le dí la mano y le pregunté de qué se trataba el compromiso y ella me dijo: “El compromiso se trata que tú no subas más castigado”, yo le dije: “Bueno, no tocaré más los castigos” y así fue. Desde ese día no salí más castigado. No sé que me hizo pero me gusta mucho. El cambio que tuve nunca lo había logrado pero ahora que tuve ese cambio me podré ir antes de aquí para estar con mi familia y hasta saqué mi cuarto medio y como estoy ahora podré hacer un curso de repostería industrial gracias a mi encargada de caso.

LA HISTORIA DEL XX
Esta historia empieza así: Bueno, el xx era un joven que estaba privado de su libertad por que él violó a una joven de su población. Vino aquí, en cana lo conocí al xx. El era un cabro muy piola pero después era el “casco” de la casa, pero él siempre me contaba que extrañaba a su familia. Todos lo aconsejábamos y él no hacía caso y mandaba a los perros buenos a los cabros y a tirar misiones, pero después pasó el tiempo y aprendió y empezó a portarse bien. Hizo como 9 meses de conducta y se fue sustituido y pudo estar con su familia y polola.

CUMPLIENDO MI SUEÑO
Un día en el Centro CRC San Bernardo, un joven tenía un sueño, un sueño de poder cambiar y salir adelante para no darle más preocupaciones a su familia y pareja, pero dentro del Centro habían muchos jóvenes que trataban de confundirlo y hacerlo meterse en problemas, pero el joven fuerte y seguro de sí mismo salía adelante y se esforzaba para reintegrarse a la sociedad hasta que un día el joven cursó cuarto medio y le dieron oportunidades y empezó a salir a estudia a un instituto y a poder demostrar que se puede cambiar y él, ahora, se encuentra con su familia y pareja muy feliz y dándole gracias a Dios y a la gente que de dio otra oportunidad.

EL DIA VIERNES
Para mí el día viernes es el día más fome porque no hay cigarros. Algunos andan con el trineo porque llaman pa’ la calle y sus pololas andan en la disco, otros quieren que llegue luego el sábado porque se hacen deportes. Yo encuentro que es el día más crítico en el que todos se desesperan por una fumá de cigarro, otros por saber si su señora o su polola anda en la disco.

EL SUPUESTO MOTÍN Y EL ROBO DE LA TV
Un día miércoles que en este lugar hay visita yo me encontraba en mi celda porque no fui visitado. Quería distraer mi mente, deseaba ver un poco de TV pero días antes se nos había estropeado el televisor. Los profesores que nos cuidan en este lugar nos habían facilitado una tele por nuestro buen comportamiento, pero dos compañeros de celda robaron en la bodega en la cual se almacenan las cosas para comer, como galletas, jugos, queques, etc. Los educadores de este recinto penitenciario como sanción deciden quitar dicho televisor de nuestros dormitorios y yo veía que las medidas que ellos estaban tomando no eran las más razonables. Al terminar el horario de visita nos reunimos dentro de nuestros dormitorios para solicitar que nos devolvieran nuestro televisor ya que es la única entretención que todos tenemos durante nuestro encierro, pero no nos percatamos que al momento de agruparnos los profesores que en ese momento nos custodiaban al no tener visión completa de lo que estaba sucediendo comenzaron a llamar a gendarmería. Cuando ellos ingresan a nuestro pabellón, nos hacen formar para poder tener una conversación más tranquila e ingresan los profesores y comienzan a dar varios nombres incluyendo el mío. Salimos para la casa 5 que esa casa es la casa de segregación donde llegan los castigados. Al llegar a la casa 5 nos damos cuenta que hay más jóvenes encerrados en ese lugar. No tenemos acceso a ni una comodidad como las que tenemos en la casa donde habitamos. Las condiciones de vida en ese lugar son desastrosas, los baños están tapados, el agua corre todo el día sin parar, nos encontramos gran parte del día en el patio, no hay nadie que vele por nuestra seguridad ni nadie que nos pueda dar una palabra de aliento o nos pueda escuchar si tenemos problemas no hay nadie. Así pasan los días dentro de la prisión.

domingo, 12 de agosto de 2012

LA CARCEL EN POCAS PALABRAS - primera parte

He aquí algunas reflexiones de los jóvenes con los que a diario comparto en CRC San Bernardo y con los que realicé hace algún tiempo un Taller de Creación Literaria entre cuyos resultados se encuentran estos textos. Es importante señalar que los textos fueron escritos por jóvenes, privados de libertad, cuyas edades fluctuan entre los 17 y los 23 años.

UN CASTIGO MUY DURO
"Para mí la cárcel es un castigo muy duro, un castigo asignado a los malos actos que cometimos cuando estábamos en libertad, aunque muchas veces, las personas empiezan a delinquir de pequeños y por necesidad, y es así como se acostumbren a llevar una vida delictual, o sea robar es como su profesión, porque es lo que saben hacer, aunque los lleven presos, ellos saben que cuando van a robar, está el riesgo de caer preso y lo aceptan bien, porque saben que lo que hacen es castigado por la ley, además cuando roban ganan plata, la pasan bien, se compran cosas caras, se dan los lujos que les gusta darse, y es por eso que está el dicho, que muchos ladrones ocupan: “si te gustó lo dulce, ahora aguanta lo amargo”, y ese dicho es muy cierto. Bueno, para mí la cárcel es un castigo, pero también admito que en pocos casos es efectivo el castigo porque igual ayuda en la rehabilitación."

LO MAS FOME
"Para mí lo más FOME y que encuentro injusto en esta cárcel, son los allanamientos, llegan los gendarmes, nos desordenan todo, nos rompen los muebles, nos manchan la ropa, y para que hablar de los castigos que nos dan, no son castigos, son torturas, yo siempre me pregunto qué pasaría si hubiera una cámara en estadística, la mayoría de los gendarmes serían expulsados, por abusos de poder, y no entiendo porqué se ensañan tanto, si ellos igual tienen hijos de la edad de nosotros y no les gustaría que los golpeen como a nosotros."

LA CARCEL
"La cárcel es el lugar donde el ser humano está muerto en vida, en un espacio donde no sabes lo que está pasando alrededor tuyo ni tampoco lo que le pasa a tus seres queridos. La cárcel es el lugar donde no sabes si vas a estar bien o mal de salud, psicológicamente o mentalmente no sabes si te tienen buena o mala. No sabes si vas a dormir o ha estar toda la noche despierto, no sabes si vas a despertar con comida. No sabes si tu familia va a venir o se va a quedar en tu casa. La cárcel es el lugar más horrible en que una persona puede estar. En mi caso yo no se lo doy a nadie."

POR MI HIJO
En mi vida he cometido muchos errores, pero el más grande fue cometer un delito que hasta ahora estoy pagando. Era un día como todos, yo estaba en libertad y vivía junto a una mujer que hoy es la madre de mi hijo. Yo desperté y discutí con ella y ella se fue a la casa de mi padre y yo quedé muy enojado. Cuando por cosas de la vida mi hermano pequeño de 13 años me invita a disparar un arma de fuego yo acepté y en ese tiempo tenía 15 años. Íbamos en camino a disparar el arma cuando de repente en el camino nos encontramos a un joven de 23 años que teníamos muchos problemas en común. Cuando ese joven me insulta a mí y a mi hermano yo reaccioné a apuntarlo con el arma, y pasó lo que pasó. Él murió pero yo quedé plop y no creía lo que había hecho, en ese momento lo único que se me ocurrió fue correr pero me atraparon y me golpearon; después me fui preso y cuando fui a juicio la jueza me regañó mucho y me decía que no tenían que haberme soltado antes porque los días antes del suceso yo ya había estado detenido por un robo y se decía entonces que yo era un peligro para la sociedad y me mandaron al centro de Limache (Lihuén), es una cárcel de menores. Bueno, yo llegué y llegué a un ambiente muy tenso que al pasar del tiempo se me hacía más ligero pero tenía algo que me rompía por dentro y era que mi polola en ese tiempo tenía 5 meses de embarazo y yo encerrado sin poder apoyarla hasta que pasaron los meses y nace mi hijo y yo todavía encerrado y con mucho dolor en mi alma después de un tiempo quedé condenado a 5 años por mi delito. Yo tenía 15 años y mi mente era de un niño hasta que conocí a mi hijo que me hizo sentir muchas cosas en mi y desde entonces me he proyectado a cambiar mi vida y salir adelante por él, desde entonces él me venía a ver con su madre y siguieron viniendo como 2 años y medios hasta que su madre se aburrió y terminamos nuestra relación y desde entonces no viene más a verme. Después me vine trasladado para Santiago. Con la intención de ver a mi hijo más seguido porque él y ella eran de Santiago, pero no me resultó y ella se llevó a mi hijo para otro lado y no me lo trajo más y es desde entonces que sufro mucho porque lo que más quiero es estar junto a él que es lo que más amo, y salir adelante como se pueda. Bueno, ahora estoy en Santiago, privado de mi libertad con 18 años, 3 años y medio y me quedan 19 meses y hace mucho tiempo que no veo a mi hijo sólo me queda esperar y llenarme de fuerzas para salir de aquí y estar con él. No te rindas y lucha por lo que más quieres. Esta historia está basada en hechos reales, sin embargo, se guardan los nombres de los verdaderos protagonistas.

AFUERA
Afuera en la calle las cosas funcionan de manera cotidiana y normal como es siempre. Mientras cuando estás adentro es todo un mundo distinto, todo funciona con códigos. Cada uno tiene que luchar por su espacio y su respeto, cada día son cosas nuevas todo se maneja a códigos, cada penal es un ritmo de vida diferente en el cual tienes que inventar una forma para que los años pasen lo más rápido posible. La gente te olvida, hasta tu propia familia se olvida de ti. La visita es un verdadero espectáculo, hay que presentarse lo más bien posible para que no se noten que los años pasan y el preso se envejece y pierde la sonrisa, la simpatía y la alegría, la paciencia, pierde la vida sólo por errores que la misma sociedad construye.

ALLANAMIENTO NOCTURNO
Yo quiero explicar que el día domingo como a las 00:30 hrs., se hizo un allanamiento por nada, incluso estábamos con mis compañeros del pabellón xxx todos durmiendo y en eso llegaron los pacos a desordenar todo lo que teníamos en las piezas, incluso en vez de andar buscando cosas no debidas en el CRC San Bernardo, se llevaron como 4 cajetillas de cigarrillos que teníamos en una chaqueta encima de la cama y más encima nos sacaron pal pasillo y nos desnudaron y nos dejaron como una hora sentados afuera en el pasillo y después que terminó el allanamiento volvieron y nos hicieron hacer 100 sentadillas, de puro pesados, y estábamos ordenando y el profe nos apaga la luz y se quedó dormido en su oficina y nos dejó en el pabellón al garete, porque tuvimos que dormir en el suelo como perros mientras él dormía como rey y eso que él no puede dormir mientras nosotros estamos mal porque supongo que él es educador y en vez de cuidarnos prefiere dormir. Bueno, esta es mi historia de la cárcel CRC de San Bernardo.

EL DÍA DE VISITA
Cuando llega el día martes, me quedo dormío altiro porque llega el día miércoles, me baño en la mañana, me afeito, me visto para salir a visita, llega la cuenta y tomo desayuno y después termino de tomar desayuno y espero a mi familia. Llega mi familia y me pongo contento, hablamos puras cosas de aquí y de la calle. Igual quedo achacao cuando se va mi familia.

EL DIA MAS LINDO
La cárcel es un lugar donde se paga el daño que has causado o todo lo que has robado. Es un lugar para meditar por el tiempo que tendrás para reflexionar. Si sabes ocupar el tiempo los días se hacen meses, el tiempo vuela, mil pensamientos, mil cosas por saber. La cárcel es un lugar donde el día de visita es el día más importante porque ves a tu familia, es un rato muy corto pero sagrado, pero a la vez, desagradable porque suena la campana y tienen que marcharse, en esos instantes empieza la rutina es este calabozo grande, donde no hay salida sólo paciencia para la espera, el cambio de medida para estar con mi familia todavía esperando.

domingo, 22 de julio de 2012

TODO HA DE SALIR BIEN ENTONCES

Vuelo descalzo hasta tu regazo
Con mi canto sereno
De vagabundo
Y me pierdo
En la vuelta inquieta de tu cintura
Mujer

Todo ha de salir bien de aquí en adelante, todo volverá a su sitio inalterable, como siempre, como ayer, como el día antes de ayer.

La tierra corregirá una vez más su eje imaginario y los muertos olvidados de tantas batallas inútiles recuperarán su lugar en la historia nuestra, esa la de todos los días, temprano de madrugada, al levantarse para iniciar la larga jornada que ya no pesa tanto como antes, que ya no pesa porque tú estás aquí, porque tú estás y eres quien eres, y ese eres que eres tú mi mira con orgullo y cuando me mira tu eres con esa mirada de gacela virgen que me electriza completamente yo soy, y soy un hombre feliz y así voy y atravieso la extensión perfecta de los días, con tu eres y con mi yo soy unidos en perfecta concordancia, como concordancia hay en tu beso y mi beso adheridos al labio superior del otro, o al inferior, que no es lo mismo pero que resulta igual de intenso y dulce, y perfecto, y excitante, y repetible muchas veces.
Todo ha de salir bien entonces y los días han de recobrar su brillo perdido como si de pronto quitásemos el tamiz de melancolía a nuestra respiración y las marcas de mi rostro desaparecerán de súbito, será tan rápido el proceso que yo no estaré quizás preparado y sienta algo de temor tal vez por el embate del nuevo ventarrón de días luminosos, pero de mi temor me alimentaré y así recuperaré mi rostro antiguo y así las neuronas perdidas en tantas batallas que algún día he de olvidar despertarán de improviso de su letargo tetrahidrocanabidolesco y yo seré capaz de recordar todo y recordaré todos y cada uno de los detalles, hasta los más insignificantes, como la ropa que vestía el día que me gradúe del jardín infantil allá en mi lejano barrio de Recoleta junto al sol de diciembre y todo el abierto y singular mundo de los seres humanos esperando mi paso sereno, recordaré los detalles y mi memoria se alimentará vigorosamente de los días y de las horas y de los segundos y volveré una vez más a sentir la tibia sensación de la pequeña siesta antes de la muerte en la frágil consistencia del útero materno y la madre hablará palabras dulces y su voz sonará transparente, traslúcida a través de la rugosa tela de su piel y yo desearé no haberme movido nunca jamás de mi pequeño y a ratos incómodo pedazo de mundo y luego la luz pálida de la muerte todo lo invadirá con su olor de cloroformo y hospital una madrugada de abril comenzado el año 1971.

Todo ha de volver a su sitio, haré las cosas correctas esta vez y pensaré cada uno de mis pasos con un cuidado nunca antes visto. Volveré el rostro para saludar a mis amigos y vestiré impecablemente cada día como si tuviese que rendirle cuentas al eterno sol de un clima benévolo como el que me ha de seguir a todas partes, en todo sitio, en todo momento y lugar.
Viajo
Seguro de mi buena estrella
Al encuentro
De la muerte
Con mi altiva frente
De hombre en construcción.

Perderé menos mi tiempo. Hablaré menos y escuchare más. Que dulce es la sensación de ver el movimiento perfecto de tus labios mientras narras tus cosas cotidianas, y tu lengua que busca la ubicación exacta con su punta húmeda apuntando en mi dirección.

Seré más constante
Más preciso
Igual de complejo pero con menos voracidad
Tal vez con menos asfixia
Con más soltura
Con más tranquilidad
Con más audacia y talento que desperdigar a la marea incontenible del nuevo siglo que avanza también hacia su encuentro irremediable con la muerte. Esperaré mi turno en el andén
Esperaré leyendo un viejo capítulo de una novela olvidada
Esperaré con la frente en alto y el corazón díscolo y palpitante
Como una gran fragua de mármol y tierra húmeda
Esperaré a la muerte sin una gota de temor y esta pasará
Así, con su olvidada sencillez
Y tal vez me olvide rápidamente
Y tal vez ni se acuerde de mí
Y tal vez sí
Y tal vez no
Y tal vez

Esperaré la micro cada mañana
Y el metro por las tardes
Esperaré tu llegada todas las noches
El beso de la aurora al despertar
Tu propio beso de mujer a cada instante
Tu beso de amor
Con furia
Con pasión
Con toda la entrega tuya que me electriza
Con toda tu cadencia femenina
Con toda tu energía de mujer única y ancestral
Con esa tibieza excitante que depositas en mis labios cada vez que te beso.
Con esa dulce sensación de no pertenecer a nadie más que a ti en el mundo cada vez que me enredo a tu boca.
Con una emoción que se traspasa de tu vientre a mi vientre movedizo y mi vientre que se pega al tuyo como buscando la fuente secreta de tu luz, la fuente secreta de sus sueños, la fuente secreta de tu encanto de mujer, la fuente secreta y húmeda sobre la cual deposito mis plegarias cada jornada, la fuente de la vida eterna, porque contigo es que nazco al nuevo día, porque sólo tú iluminas cada uno de mis pasos, porque sólo tú me alimentas y yo me nutro de tu savia y me alimento de tus pechos y penetro al fondo de tu ser con una dulzura que me desconocía y penetro una y otra vez al fondo de tu ser hasta dejar de ser yo mismo, y penetro una y otra vez hasta lo más recóndito de tu ser hasta que juntos nos derrumbamos en un colapso de amor y fantasía, y penetro una y otra vez hasta la raíz misma de tu esencia de mujer, hasta que el mundo deja de ser mundo y el planeta se reduce tan sólo al espacio de nuestro pequeño albergue, mujer.
Dulce mujer.

VIAJE SUBURBANO UN DIA CUALQUIERA DE MARZO

Llegaré algo mareado a casa. La distancia entre uno y otro punto de Santiago es increíble, sobre todo en estos días, en que parezco vivir a la dulce ventura de lo que el destino me tiene fabricado a modo de gran sorpresa de cumpleaños. Desde el oriente el inicio del crepúsculo me acompaña y yo acompaño su transformación paulatina de tierna estrella en opulenta supernova, siento las explosiones de luz y calor en mi pecho, el reflejo endemoniado de sus luces ciega por un instante estos ojos poco acostumbrados a la radiación solar sobre su café oscura estructura; luego viene el ocaso, la pérdida definitiva del color, el deterioro de las formas y el ajuste en blanco y negro o en escala de grises de mis párpados.

El bus continuaba con su monocorde vaivén, la ciudad se transformaba a mi paso sobre ruedas, las angostas calles y el gris permanente dejaban espacios cada vez más amplios para los pastos que besaban la orilla tibia del asfalto. La Pintana comenzaba a quedar atrás y con ella sus llanuras de tierra y sequedad. Mi cuerpo se acostumbraba a la incomodidad del respaldo fijo de mi asiento. Algunos escolares subieron poco antes de llegar a Américo Vespucio. Mi estómago comenzó a procesar los granos de uva que poco antes había comido con los viejos y nuevos conocidos, recordé la manzana verde que se entibiaba desde la mañana, decidí no comerla, pensé en llegar luego al baño pero aún faltaba una larga hora para concluir mi camino, el tedioso viaje por las llanuras demasiado conocidas de Américo Vespucio tenía en Santa Rosa su punto de partida; en la esquina bullía lo sobrante de la gran y triste maquinaria, los obreros volvían a sus hogares después de estar durante todo el día activando los resortes y moviendo los andamiajes que hacían funcionar el corazón artificial de la ciudad.
Yo caminaba en dirección equivocada, todo el mundo se perdía hacia el sur en un frenético viaje de purificación luego de tanta mierda pestilente colgándole de los bolsillos, desde mi asiento podía sentir el olor de cloro porfiadamente adherido a las manos y a la ropa de las empleadas puertas afuera, encantadoras y dulces mujeres con dulces sueños de amor y deseo en una tierra que no les pertenece. De sus ojos se desprende un brillo especial, ellas sueñan en secreto despertar un día y contemplar la pulcritud, la vastedad y el buen gusto y los prados de la casa que es su propia casa, y desearían limpiar amorosamente la cocina su cocina, y encerar el piso su piso, y preparar el desayuno de los niños sus hijos, pero la madrugada avanza de prisa en las mañanas y la tarde avanza de prisa por las noches y el tiempo entre una noche y el próximo amanecer resulta muy pequeño para cualquier tipo de maravilloso sueño en un viaje de bus que corre en destino inverso al mío, más lentamente, pues el noreste de la ciudad  parece vaciarse con esta fuga en masa de hombres y mujeres, con esta estampida de buses repletos de pasajeros, con esta máquina temporal que atraviesa a la ciudad aunque pareciera ser la ciudad la que nos atraviesa a todos como una imagen fantasmagórica que cruza frente a nuestros ojos espectadores y ciudadanos. La ciudad nos cubre con su manto de olores y sonidos ciudadanos día y noche, por la noche nos arrulla y nos brinda el calor de las maquinarias que incansablemente trabajan para justificar nuestra existencia; por el día justifica nuestra condición de seres humanos con un sentido de vida aunque no lo necesitemos, aunque sea otra fabricación más del bajo intelecto humano.

El hombre para sentirse ser humano necesita expresar esa multiplicidad de sensaciones en objetos cuantificables y medibles intelectualmente, en profesiones, oficios, ocupaciones, trabajos, dedicaciones, entretenciones, condiciones, estatus, ubicación económica, política, social, etc. etc.

Nuestra compleja posición racional se desarrolla en forma vertiginosa y crece como una semilla misteriosa dotada del poder de la autoflagelación.  Crecen los deberes y estos alimentan la savia de nuevos diseños sostenedores de los anteriores y potenciadores de nuevos elementos condicionantes de nuestra vida. Surgen de improviso aunque no por generación espontánea reglamentos y leyes y todos atentan contra el ciudadano común y silvestre pero a nadie parece importarle porque aún hasta el mismo Nadie está interesado en perpetuar algunas figuras que a él le interesan por sobre manera, así los orígenes del hombre se diluyen y la fiebre del siglo XX se traspasa por un puente incorregible al siglo nuevo que de nuevo no tiene nada pues todo ya ha sido escrito incluso los gritos de rebeldía que lanzamos como minúsculos aullidos de gato recién nacido, absolutamente desprotegido de la tutela maternal.

Así avanzamos por esta ciudad, depositando un poco de vida bajo la suela de nuestros zapatos, desgastándonos como esas suelas que se adhieren al pegajoso pavimento con tozudez, así transitamos, mutantes de un tiempo perdido, cansados de nuestras propias e inútiles palabras, buscándonos en las sombras para brindarnos un poco de amor desinteresado en las plazas de los viejos barrios pero la luz que se proyecta de los Centros de Compras impide la caricia profunda y las miradas que nos prodigamos en las calles poco dicen del reflejo de nuestros propios corazones y hablamos con una humana necesidad y de los labios se descuelgan las palabras como en un grandioso torbellino imparable, como cuando abrimos una llave de agua por la noche y el agua sale por la boca del frío instrumento con una fuerza tardía y las palabras se escapan y construyen su propio lenguaje de formas y gestos y nos damos cuenta de la inutilidad de tanto boato y sentimos la presencia de las letras y los clásicos gestos como una inútil adquisición cultural y depositamos toda nuestra incomprensible fe en un lenguaje nuevo y sencillo, sin palabras y sin gestos y nos concentramos desde lo más profundo de nuestras emociones y desgarramos nuestro vientre de tanta concentración y miramos y nuestros ojos se abren desmesurados y luego un manantial de dulzura escapa de las miradas iluminando el camino frente a nuestros párpados y buscamos la mirada del otro y a ratos la encontramos y ahí nos quedamos como guareciéndonos de la lluvia torrencial y asfixiante en el único refugio posible, la mirada del otro, de la otra… y esa mirada se abre al mismo tiempo que la nuestra y así avanzamos lentamente a través de las calles que comienzan a secarse luego de la lluvia que aún no llega y los hombres salen de sus guaridas y el cerebro se activa luego de demasiado tiempo de inercia mental y es necesario abrir un hondo camino en medio de la selva impenetrable que ha crecido en torno a las dendritas, y es necesario activar todos los mecanismos de presión del humano sentimiento y sentir como despega esta nave que siempre hemos tenido guardada en lo más profundo del corazón y dejarla volar como vuelan los cometas en los tiempo de las tibias brisas de  primavera y dejarla planear libremente como los hombres pájaros que transitan a la deriva del viento y es necesario transitar a la deriva del viento y romper con todo lo creado hasta este instante y desarmar los pasos dados hasta este minuto y olvidar las estupideces y construir nuevamente la historia humana desde una nueva óptica más humana y menos humanesca. Transitar y transitar libres de las ataduras de los relojes y del mercado y de los bancos. Transitar día a día en un perpetuo estado de gozo inalterable, vivir día a día extasiado, obnubilado por la belleza de la vida que nos ha sido dada en gracia vivir por estos dioses creadores que se olvidaron de entregarnos la llave de la sabiduría pues todo lo tenían demasiado bien planeado estos muchachitos.

Transitar por la vida como quien transita por la vida y no por el deber de la vida, por la necesidad que nos han impuesto en los oídos y en las manos, olvidarse de la necesidad y del deber, nos debemos a nosotros mismos antes que a nadie y la palabra trabajo no tiene sentido si no se hace con amor y no por necesidad, la necesidad pervierte nuestros sentidos y nos convierte en oscuros pasajeros del tiempo, oscuros, tristes y cansados hombres y mujeres que corren a perderse en un bus que corre a perderse en la dirección opuesta a la del bus en el cual estoy mirando por la ventana mientras definitivamente nos adentramos por Américo Vespucio rumbo al noreste y Santa Rosa sólo es un punto de tristeza y cansancio que se pierde con los últimos rayos del sol de marzo de este nuevo siglo que de nuevo nada tiene hasta el momento.